jueves, 23 de octubre de 2025

RESUMEN DEL MES DE SEPTIEMBRE DE 2025 DE "DE CELESTE Y PLATA"

EL MES DE SEPTIEMBRE DE “DE CELESTE Y PLATA”

Continuamos este resumen de la temporada con los festejos presenciados en el mes de septiembre. En esta ocasión, fueron ocho los eventos en los que estuvimos presentes: dos novilladas sin picadores, dos novilladas picadas, tres corridas de toros y un festival taurino con picadores. Debutamos en cuatro plazas: la madrileña de Hoyo de Manzanares, la segoviana de Riaza, Salamanca y en la abulense de Burgohondo. Y repetimos en las madrileñas de Colmenar Viejo y Arganda del Rey donde hicimos doblete.

¡Ay, los aceros…!


Iniciamos el mes en Colmenar Viejo presenciando una novillada sin picadores celebrada el miércoles 3 de septiembre que ponía el broche a la Feria Taurina de Ntra. Sra. de los Remedios de la citada localidad madrileña. En este festejo, se anunciaron los novilleros alumnos de la Escuela Taurina “Miguel Cancela” de la citada localidad Rodrigo Cobo, Juan Pablo Ibarra y Marco Peláez para lidiar erales de El Álamo.

El encierro de la divisa madrileña fue cómodo de cara, pero tuvo volumen y cuajo. En cuanto al juego ofrecido, resultó desrazado, aunque, en general, manejable.

Abrió plaza Rodrigo Cobo (ovación con saludos tras aviso y ovación tras dos avisos) quien anduvo firme y asentado con el primero, incluso se llegó a gustar toreando al natural en la faena de muleta. Con el mansurrón cuarto, firmaría un meritorio trasteo consiguiendo pasajes de gran interés con la mano zurda. Solo el fallo con los aceros privó a Cobo de un premio mayor.

El siguiente en actuar fue Juan Pablo Ibarra (oreja y silencio tras aviso) que malogró con los aceros dos meritorias actuaciones, sobre todo, con la mano izquierda ante sus oponentes.

Por su parte, Marco Peláez (silencio tras aviso y oreja) anduvo sin alma con el soso tercero que pareció estar mermado de los cuartos traseros y se mostró bullidor con el sexto.

Aranjuez: concierto de torería a pesar del desrazado juego de los astados


La siguiente parada fue el sábado 6 en el bicentenario coso de Aranjuez para presenciar la corrida goyesca con motivo de las Fiestas del Motín. En esta corrida se anunciaron los diestros Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado quienes se las verían ante un encierro de la ganadería salmantina de Juan Manuel Criado.

El lote enviado por la ganadería charra estuvo mal presentado y anduvo ayuno de casta y fuerza. Además, tuvo que ser remendado con dos sobreros de las ganaderías de Núñez del Cuvillo y David Ribeiro Telles que, jugados en tercer y cuarto lugar, respectivamente, no desentonaron, en absoluto, del encierro titular.

Morante de la Puebla (oreja y silencio) solo pudo dejar detalles con el capote ante el primero, mientras que con la muleta firmó una faena sobre la mano diestra con gusto y torería y en la que sobresalieron los sensacionales remates de las series. Abrevió con el sobrero de Ribeiro Telles.

Juan Ortega (ovación con saludos y dos orejas) dibujó sensacionales verónicas, primero rodilla en tierra y luego con la planta erguida, en el saludo capotero al segundo. No menos sensacionales fueron las gaoneras del quite que inició con un medio farol. Y se gustó por naturales, hasta que duró el toro, en la faena de muleta que inició sentado en el estribo. Perdió los trofeos por el mal manejo de los aceros. Sí sería premiada su actuación ante el quinto, aunque únicamente solo pudo dejar detalles a los sones de “Caridad del Guadalquivir”.

Y Pablo Aguado (oreja y dos orejas) no podría lucir con el capote ante el sobrero de Cuvillo -sí que lo haría con el tercero titular- y solo conseguiría algún pasaje aislado con la zurda en la faena de muleta. Con el sexto firmó una faena de más a menos sobre la mano diestra que iniciaría con unos doblones que agravarían la falta de fuerza que exhibida por el animal.

Para terminar, habría que apuntar el buen tercio de banderillas protagonizado por Iván García y Sánchez Araujo en el sexto de la tarde por el que tuvieron que saludar montera en mano.

Cobo e Ibarra a hombros con un buen encierro de Cerrolongo


Al día siguiente, nos desplazamos a la localidad madrileña de Hoyo de Manzanares para presenciar una novillada sin picadores organizada por la Asociación La Caldereta con motivo de las Fiestas de la Virgen de la Encina.

En este festejo, se lidió un encierro perteneciente a la divisa colmenareña de Cerrolongo, cómodo de cara, pero hondo y con cuajo, sobre todo, los ejemplares lidiados en tercer y cuarto lugar y que ofreció un gran juego. Todos fueron ovacionados en el arrastre.

Los novilleros encargados de despachar este encierro fueron los alumnos de la Escuela Taurina “Miguel Cancela” de Colmenar Viejo Rodrigo Cobo y Juan Pablo Ibarra.

Abrió plaza Cobo (dos orejas y oreja) quien firmó dos destacadas actuaciones ante sus dos oponentes. Es cierto que faltó algo de ceñimiento y que no anduvo fino con los aceros, pero destacó por su manejo del capote, sobre todo, en el segundo de su lote, y por su toreo con la muleta, especialmente, al natural ante el ejemplar que rompió plaza.

Por su parte, Ibarra (silencio tras dos avisos y dos orejas tras aviso) también malograría con los aceros sus actuaciones: más templada y con más gusto la que interpretó ante el segundo de la tarde y más bullidora la que firmaría ante el ejemplar que cerró el festejo.

Destacar también la intervención en quites en el segundo y tercero de la tarde de José Huelves.

Las novilladas de Arganda del Rey


La siguiente parada fue la también madrileña localidad de Arganda del Rey que celebraba la XXXVI edición de su Feria de Novilladas con Picadores Vid de Oro con motivo de las Fiestas Patronales de la Virgen de la Soledad. Aquí, presenciamos los festejos celebrados los días 11 y 12 de septiembre.

En la primera de las citas, se jugó un encierro muy bien presentado de la ganadería de Toros de Pablo Mayoral que resultó manso y desrazado, en general. El quinto, incluso, sería condenado a banderillas negras. Destacó el corrido en cuarto lugar que, aunque resultó manso y abanto en los primeros tercios, tuvo nobleza tanto en banderillas, como en la muleta.

Abrió plaza Cristiano Torres (ovación camino de la enfermería y oreja) que resultaría prendido aparatosamente por el primero de la tarde con el que se gustaría manejando el capote y con el que consiguió algún pasaje estimable en la faena de muleta con la mano diestra antes de la voltereta. Con el cuarto, el mejor del encierro, firmaría un destacado trasteo muletero manejando la mano diestra.

El siguiente en actuar fue Aarón Palacio (silencio y ovación con saludos tras aviso) quien no pasaría de dispuesto con el segundo de la tarde. Con el “condenado” quinto firmó una meritoria actuación en la que llegó a conseguir pasajes destacables con la mano diestra.

Y cerró plaza El Mene (silencio y silencio tras aviso) quien no dijo nada con el lote al que se enfrentó.

Al día siguiente, vimos una novillada de la ganadería madrileña de El Retamar que estuvo muy bien presentada y que resultó manejable, aunque desrazada. Destacó el tercero, incierto en primeros tercios, pero noble y con transmisión en la muleta que fue premiado con la vuelta al ruedo.

El primer novillero en actuar fue el local Adrián Centenera (silencio y ovación con saludos tras aviso). Mostró decisión con el primero y se perdió en una embarullada actuación de pases y más pases sin ningún argumento con el segundo de su lote.

El siguiente turno fue para Tomás Bastos (oreja y vuelta tras petición). Con su primero, se gustó manejando el percal, tanto en el recibo por verónicas, como en el quite por tafalleras, mientras que, con la muleta, llevaría a cabo una irregular labor en la que hubo momentos estimables con ambas manos. Con el quinto, malograría con la espada una actuación en la que se gustó y se mostró muy templado, tanto con el capote, como con la muleta.

Completó el cartel Rafael de la Cueva (oreja tras aviso y silencio tras aviso), quien sortearía al premiado tercero con el que andaría aseado con el capote y con el que llevaría a cabo una buena faena en la que, aunque faltó algo de ceñimiento, consiguió pasajes muy interesantes con ambas manos, sin embargo, no estaría fino manejando la espada. Con el mansurrón “cierraplaza”, que impuso su volumen y pitones en los primeros tercios, se mostraría afanoso, sobre todo, con la mano diestra en un trasteo muletero mientras duró el novillo que se apagó pronto.

Descafeinado desafío ganadero


Continuamos la gira de septiembre, el sábado día 20 en la localidad segoviana de Riaza para presenciar lo que, en principio, era un desafío ganadero entre las divisas de Conde de la Corte y Raso del Portillo y en el que intervendrían los diestros Damián Castaño, Gómez del Pilar y Juan de Castilla.

Este presunto desafío ganadero que quedaría en agua de borrajas, pues lo acontecido en el ruedo no respondió a las expectativas creadas en un principio.

Damián Castaño (silencio tras aviso y saludos tras aviso) tuvo que abreviar su labor (otra cosa fue el manejo de los aceros) con el primero de Conde de la Corte, bien presentado y de amplia cornamenta, que tenía una cornadita en el costado derecho por el que se le llegaron a salir las tripas. Con el cuarto de Raso del Portillo, de muy discreta presentación y manejable, se gustaría en una faena de muleta, sobre todo, con la diestra que malograría con la espada.

Gómez del Pilar (silencio y ovación con saludos) anduvo ayuno de firmeza y decisión con el de Conde de la Corte que hizo segundo, animal muy bien presentado, que tomó tres puyazos de menos a más y que impuso su volumen y cornamenta. Con el quinto, de El Quiñón (segundo hierro de Raso del Portillo), astado que tuvo escasa presencia, desrazado que medio se dejó en la muleta, no llegó a entenderse.

Juan de Castilla (silencio y silencio) anduvo descompuesto con el incierto y discreto de presentación de Raso del Portillo que hizo tercero. Con el “condedelacorte” que hizo sexto, hondo, con cuajo, de amplia arboladura, manso, descastado y ayuno de fuerzas, pasó sin pena ni gloria.

Corrida concurso…, por decir algo


Al día siguiente, estuvimos en el salmantino coso de La Glorieta para presenciar una corrida concurso de ganaderías salmantinas que ponía el punto final a la Feria Taurina de la Virgen de la Vega. Este festejo estaría protagonizado por seis astados de las divisas, por este orden, de Garcigrande, justito de presentación, de extraordinaria nobleza que acudió tres veces al caballo (ovacionado); Ventana del Puerto, justo de presentación, noble, pero sin fuerzas; Domingo Hernández, feo de hechuras, manso encastado que tuvo transmisión en la muleta (ovacionado); Olga Jiménez, justo de presentación, manso y descastado; Garcigrande (sobrero al devolverse un inválido de García Jiménez), justo de presentación, noble y con clase en la muleta (ovacionado); y Carmen Lorenzo, feo de hechuras, con volumen, que tuvo un buen pitón derecho (ovacionado).

La terna interviniente en este festejo estuvo compuesta por Morante de la Puebla (ovación con saludos y vuelta) quien malogró con la espada en una gran actuación ante el primero, tanto con capote, como con la muleta, sobre todo, con la diestra, y, con el cuarto, anduvo vistoso y variado con el capote, incluso interpretando el quite del bu y lo intentó con la muleta hasta que el toro se rajó; Alejandro Talavante (ovación con saludos tras aviso y oreja con petición de la segunda) quien se gustó en el saludo capotero y firmó dos desiguales trasteos muleteros en los que hubo pasajes interesantes ante sus dos oponentes; y Borja Jiménez (ovación con saludos tras aviso y oreja tras aviso) quien tuvo dos vibrantes y aceleradas actuaciones ante los dos astados que compusieron su lote en las que se echó en falta temple y poso.

Terminado el festejo, se hicieron públicos los premios que recayeron en Javier Ambel, distinguido como Mejor Lidiador; Ángel Rivas, Mejor Picador; y el toro Corchoso de Garcigrande jugado en primer lugar.

Entretenido festival


Pusimos el broche al mes de septiembre el lunes 22 en la localidad abulense de Burgohondo donde presenciamos un festival taurino con picadores celebrado en la plaza Mayor de la localidad que, año tras año, se convierte en pintoresco coso taurino con motivo de sus fiestas en honor al Stmo. Cristo de la Cruz.

En tal ocasión, se lidió un encierro de la divisa extremeña de Toros de Pablo Mayoral que tuvo una presentación acorde a las circunstancias y que ofreció un juego desigual.

Los encargados de intervenir en este festejo fueron los matadores de toros Curro Díaz (dos orejas) quien llevó a cabo una templada y torera faena de muleta ante un novillo manso que se dejó en le muleta; Fernando Robleño (oreja) quien anduvo a gusto con un novillo noble, pero de escasa fuerza; Damián Castaño (dos orejas), aseado con el capote y muy a gusto en la muleta ante un ejemplar noble que no estuvo sobrado de fuerza; Jarocho (silencio) que pasó un quinario con el manso cuarto; y el novillero Clovis Germanin (dos orejas y rabo), ganador del certamen de novilladas celebrada en esta localidad los días precedentes, quién se mostró bullidor en todos los tercios ante otro novillo de buen comportamiento, pero que tuvo las fuerzas justas.

miércoles, 8 de octubre de 2025

RESUMEN DEL MES DE AGOSTO DE 2025 DE "DE CELESTE Y PLATA"

EL MES DE AGOSTO EN “DE CELESTE Y PLATA”

La temporada de 2025 va acercando a su fin y llega el momento de recapitular los festejos en los que estuvo presente “De celeste y plata” y que, por diversos motivos, no llegamos a reflejar en el blog.

Comenzamos hoy esta recapitulación con los festejos presenciados en el mes de agosto. Fueron siete los festejos en los que estuvimos presentes que se distribuyeron en cuatro novilladas sin picadores, una clase práctica, una novillada picada y una corrida de toros. Además, debutamos en plazas como Tielmes o Villavieja de Lozoya en la provincia de Madrid, o Roa de Duero, en Burgos. Y volvimos a localidades como Miraflores de la Sierra o Valdeolmos, donde hicimos doblete. Y también volvimos a la temporada estival del madrileño ruedo venteño.

Los novillos de Baltasar Ibán estuvieron por encima de la terna en Tielmes

Iniciamos el mes de agosto el jueves día 7 en la localidad madrileña de Tielmes donde presenciamos la primera novillada sin picadores de sus Fiestas Patronales en honor a los Santos Niños Justo y Pastor, un festejo que, además, era el segundo festejo clasificatorio del Certamen del Sureste para novilleros sin picadores.

Fue un festejo nocturno en el que se anunciaron los novilleros Javier Cano, Roberto Cordero y Bruno Gimeno para lidiar erales de la ganadería de Baltasar Ibán.

El encierro de la divisa madrileña tuvo una dispar presentación y, en general, resultó bravo y encastado. De hecho, todos los novillos, excepto, el cuarto que resultó descompuesto, fueron ovacionados en el arrastre. Lo fue incluso el quinto que tuvo que ser apuntillado en el ruedo tras escuchar su lidiador los tres avisos.

Abrió plaza Javier Cano (ovación con saludos tras dos avisos y vuelta) que se gustó manejando el capote ante sus dos oponentes, sin embargo, con la muleta firmó dos actuaciones irregulares y, por momentos, embarulladas.

El siguiente en actuar fue Roberto Cordero (saludos tras dos avisos y palmas de ánimo tras tres avisos) que no dijo nada ante los dos novillos que compusieron su lote.

Por su parte Bruno Gimeno (silencio y silencio tras dos avisos) solo lució manejando el capote y en dos vibrantes tercios de banderillas, sin embargo, con la muleta no llegó a encontrar entendimiento.

Julio Aparicio, Jaime Torija y Hugo Hernández, puerta grande en Valdeolmos

La siguiente parada fue la también madrileña localidad de Valdeolmos donde presenciamos las novilladas sin picadores de los días 10 y 11 programadas con motivo de las Fiestas Patronales en honor al Stmo. Cristo Atado a la Columna.

En el primero de los festejos, actuaron los novilleros César de Juste y Julio Aparicio ante erales de la divisa de Ángel Luis Peña que lidió un encierro justo de presentación y de buen juego, en general, del que destacó el lidiado en segundo lugar y del que desentonó el descompuesto cuarto.

Julio Aparicio (dos orejas y dos orejas) sería el triunfador de este festejo con dos toreras y templadas actuaciones a las que, sin embargo, les faltó algo de ceñimiento.

Abrió plaza César de Juste (silencio tras aviso en ambos) que se quedó sin premio por su mal manejo de los aceros. Con el primero, firmó buenos momentos con ambas manos en la faena de muleta, mientras que, con el tercero, algo más justo de fuerza, se mostraría animoso en un trasteo basado sobre la mano diestra.

Destacar la intervención en el tercio de quites del tercero del sobresaliente Rodrigo Cid quien llevó a cabo un buen quite por gaoneras.

Al día siguiente, los novilleros actuantes fueron Pedro de la Hermosa (oreja), Bruno Gimeno (oreja), Jaime Torija (dos orejas) y Hugo Hernández (dos orejas) que se las vieron ante un encierro de discreta presentación y de escasísima fuerza de la divisa de Santafé Martón que hizo que, trofeos aparte, los cuatro actuantes no pudiesen pasar de animosos.

Deslucida noche venteña

La siguiente cita fue el jueves 14 de agosto en el madrileño ruedo venteño. En esta ocasión, presenciamos una deslucida novillada con picadores nocturna en la que ni los novillos Aurelio Hernando ni los novilleros actuantes Álvaro Seseña, Valentín Hoyos y David López estuvieron a la altura del acontecimiento.

El encierro de Aurelio Hernando lució una irreprochable presentación. Sin embargo, resultó manso y desrazado.

Abriría plaza Álvaro Seseña (silencio y silencio tras aviso), ayuno de ambición ante su lote. El siguiente en actuar sería Valentín Hoyos (silencio tras aviso y silencio), precavido con su primero e insulso con el quinto. Y cerraría plaza el novel David López (ovación son saludos en ambos) quien firmaría algún pasaje de interés con el tercero, único ejemplar que se medio dejó, y que sería muy jaleado por sus seguidores ante el cierraplaza.

El fallo a espadas priva a Rodrigo Cobo de un importante triunfo en Miraflores

Dos días después, presenciamos en la madrileña localidad de Miraflores de la Sierra la segunda novillada de su IV Certamen de Novilleros sin Picadores que se celebra en esta localidad con motivo de sus Fiestas de la Asunción de Ntra. Sra.

En este festejo se lidió un encierro de la divisa colmenareña de Flor de Jara remendado con un sobrero, jugado en tercer lugar, de Los Camino. Fue un conjunto desigualmente presentado y que, en general, ofreció buen juego, sobre todo, el primero y, especialmente, el segundo, ejemplar de una excepcional calidad, aunque no estuvo muy sobrado de fuerzas y muy justito de presentación. Ambos fueron ovacionados en el arrastre. Brutote resultaría el de Los Camino. Y noble el cuarto.

Los novilleros encargados de despachar este encierro fueron: Jorge Oliva (oreja) quien anduvo animoso con el primero; Rodrigo Cobo (vuelta) que emborronaría con los aceros una gran actuación en la que hubo muletazos, sobre todo, al natural de mucho gusto, aplomo y torería; Juan Pablo Ibarra (silencio tras aviso), sustituto de Marco Peláez, quien firmaría una desigual actuación; y Rubén Vara (ovación tras aviso) quien se mostraría bullidor y, por momentos, embarullado en todos los tercios de la lidia.

Fallaron las espadas en Roa de Duero

Al día siguiente, nos desplazamos a la localidad burgalesa de Roa de Duero que celebraba sus fiestas en honor a Ntra. Sra. de la Asunción y San Roque. En esta ocasión, disfrutamos de la única corrida de toros de nuestro particular mes de agosto. En ella se anunciaban los diestros Morenito de Aranda, Javier Cortés y Jarocho para lidiar astados de la ganadería de Buenavista.

Los de Buenavista tuvieron una desigual, aunque cómoda, presentación y, en general, resultaron desrazados con algún ejemplar, como los corridos en tercer, quinto y sexto lugar, manso de solemnidad; el resto resultaría manejable, incluso alguno, como primero y segundo, fueron ovacionados en el arrastre.

Morenito de Aranda (ovación con saludos y ovación con saludos tras aviso) marraría con los aceros dos actuaciones templadas, con gusto y torería. Tampoco andaría fino manejando los aceros Javier Cortés (oreja tras aviso y ovación con saludos tras aviso) quien se gustó con ante el segundo y se mostraría firme y asentado con el quinto. Por su parte Jarocho (oreja y silencio tras aviso), que sortearía el peor lote, no pasaría de dispuesto ante el tercero y quedaría inédito ante el que cerró plaza.

Clase práctica en Villavieja del Lozoya

Y cerramos nuestro particular mes de agosto el sábado 23 en la localidad madrileña de Villavieja del Lozoya que celebraba sus fiestas en honor a la Inmaculada Concepción. Aquí presenciamos una clase práctica en la que actuarían los alumnos de la Escuela Taurina “José Cubero” de la Comunidad de Madrid Rodrigo Cid, Óscar Campos, Guillermo Martín y Óscar Juárez para lidiar añojos de la divisa de Hnos. González.

Abrió plaza Guillermo Martín (oreja) ante un noble ejemplar con el que firmó una entonada actuación, tanto con el capote, como con la muleta. El siguiente en actuar fue Rodrigo Cid (vuelta) quien se las vio ante otro noble ejemplar, pero que no estuvo sobrado de fuerzas con el que se mostraría animoso en todos los tercios. El siguiente turno fue para Óscar Campos (oreja) quien se mostraría aseado con el capote y templado en una faena de muleta con ambas manos ante otro noble ejemplar. Cerró la tarde Óscar Juárez (oreja) quien sortearía otro noble ejemplar con el que firmaría una aseada y templada labor, tanto con el capote, como con la muleta. 

viernes, 1 de agosto de 2025

LAS VENTAS (MADRID). JUEVES, 31 DE JULIO DE 2025. CORRIDA DE TOROS


… Y RAÚL RIVERA CONFIRMÓ LA ALTERNATIVA

El último festejo del mes de julio de este 2025 en Las Ventas tuvo como nota más destacada la ceremonia de confirmación de alternativa de Raúl Rivera de manos de Rubén Pinar y en presencia de Rafael Cerro. Se lidió un infumable encierro de Juan Luis Fraile que fue remendado con dos sobreros, uno de la ganadería titular y otro de la divisa de Guadajira.

El último festejo del mes de julio en Las Ventas fue una corrida de toros en la que se anunciaban toros de la ganadería salmantina de Juan Luis Fraile que serían lidiados por Rubén Pinar, Rafael Cerro y Raúl Rivera que confirmaba la alternativa. Una oportunidad casi a la desesperada para tres diestros poco placeados que, sin embargo, resultó ser un regalo más que envenenado.

El encierro de Juan Luis Fraile tuvo una desigual presentación con ejemplares que se taparon por la cara. Caras, por cierto, aparatosas y extraordinariamente astifinas. Y, en lo que al juego se refiere, resultó mansa, descasta, incierta y complicada. A lo que hay que sumar la escasez de fuerzas de algunos de sus ejemplares como el primero y el cuarto que fueron devueltos a los corrales. En lugar de ambos astados, saltaron al ruedo los dos sobreros reseñados, uno, el primero bis, de la ganadería titular, y otro, el que sustituyó al cuarto, con el hierro de Guadajira. Dos astados que no desentonaron del juego ofrecido por los titulares. En resumen, un infumable conjunto ganadero que incluso llegó a poner en series complicaciones a los de luces y que provocó, por momentos, que la lidia se convirtiese en una auténtica capea. Solo el ejemplar corrido en tercer lugar, tras un vibrante tercio de varas -por cierto, qué bien ejecutó Teo Caballero el primer puyazo, pero qué mal estuvo en los otros dos- y después de un tercio de banderillas en el que tuvieron que desmonterarse Iván García y Rafi Goria, hizo albergar alguna esperanza, pero se vino abajo en seguida en la muleta.

Aparte lo anterior, lo más destacado de la noche fue la ceremonia de alternativa de Raúl Rivera y poco más hay que contar. Rivera confirmó con el primero bis con el que estuvo casi a merced. Mientras que con el que cerró plaza, se mostró airoso, tanto en el recibo por verónicas, como en el quite por chicuelinas. Incluso llegó a brindar la faena al respetable, pero… ahí quedó la cosa.

Rubén Pinar, padrino de la ceremonia, quedaría inédito con su lote.

Y Rafael Cerro, testigo, que estuvo acompañado por una gran cantidad de seguidores llegados en masa en varios autobuses, sería ovacionado, teniendo que saludar, incluso, en el quinto tras una fuerte petición de oreja en el sector de sus seguidores. Por lo demás, a excepción, de un providencial quite a cuerpo limpio a su banderillero David Adalid en el quinto, poco habría que destacar de su actuación.

Reseña:

Plaza de toros de Las Ventas (Madrid).

Jueves, 31 de julio de 2025. 21:00 h. Corrida de toros

Se lidiaron cinco toros de Juan Luis Fraile, el primero como sobrero, y uno de Guadajira, jugado como sobrero en cuarto lugar. Desiguales de presentación, con mucha cara y astifinos. Mansos, descastados, complicados e inciertos, en general.

-Rubén Pinar: silencio y silencio.

-Rafael Cerro: silencio y ovación con saludos tras aviso.

-Raúl Rivera: silencio y silencio.

Plaza: Un cuarto del aforo cubierto.

Observaciones:

Raúl Rivera confirmó la alternativa.

Iván García y Rafi Goria, de la cuadrilla de Rafael Cerro saludaron tras banderillear al tercero.


 

miércoles, 18 de junio de 2025

LAS VENTAS (MADRID). DOMINGO, 15 DE JUNIO DE 2025. CORRIDA DE TOROS IN MEMORIAM, HOMENAJE A VICTORINO MARTÍN ANDRÉS

BORJA JIMÉNEZ Y MILHIJAS SALVAN EL HOMENAJE A VICTORINO MARTÍN ANDRÉS

Borja Jiménez salió por la puerta grande de Las Ventas al cortar las dos orejas tras una gran faena, fundamentalmente, al natural a Milhijas, sexto de la tarde, un ejemplar bravo y encastado que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. El sevillano estuvo acompañado en esta triunfal salida por Victorino Martín García. Antes, Emilio de Justo había cortado una oreja del quinto. Y Paco Ureña solo saludó una ovación ante el ejemplar que abrió plaza.

La plaza de toros de Las Ventas se engalanaba para honrar la memoria del que quizá sea el ganadero de bravo más importante de la segunda mitad del siglo XX y del primer cuarto de la presente centuria, Victorino Martín Andrés. Pancartas con su rostro lucían en los frontales, tanto de la puerta grande, como del patio de cuadrillas, como del patio de arrastre. Además, todos los frontales de los accesos a los tendidos mostraban otras con los colores de la divisa y el hierro de esta ya legendaria y mítica ganadería. Por si fuera poco, el repertorio de la banda de música de la monumental contaba con los pasodobles compuestos a estos ganaderos: el compuesto por Abel Moreno para el paseíllo y el compuesto por Francisco de la Rosa para el arrastre del último toro. Y, además, se programó un minuto de silencio en memoria del honrado ganadero a la finalización del paseíllo.

Para esta singular ocasión, por supuesto, se escogió un encierro de esta mítica y legendaria vacada y una terna de los llamados “especialistas”, como son Paco Ureña, Emilio de Justo y Borja Jiménez. Todo presagiaba una tarde triunfal, sin embargo, esos buenos augurios se iban desvaneciendo según iba transcurriendo el festejo, hasta que salió el quinto. ¿La causa? Pues un poco de todo. Por un lado, el encierro enviado por Victorino Martín hijo tuvo una desigual presentación: algunos, muy justos que se tapaban por la cara, como primero, segundo y cuarto; otro, el tercero, de feas hechuras; y solo quinto y sexto respondieron a la presentación exigida. Además, tuvo un comportamiento desigual: encastados y con mucho que torear primero y segundo, aunque algo faltos de fuerza; complicado el tercero, aunque se dejó por el izquierdo; sin gracia el cuarto, aunque se dejó por los dos pitones; y bravos y encastados el quinto y, sobre todo, el sexto, de nombre Milhijas que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Y, por otro lado, los de luces no estuvieron a la altura: los de a caballo picaron mucho y mal y los de a pie convirtieron los tercios de banderillas en auténticas capeas. Y no hay que olvidarnos de los espadas actuantes que tampoco estuvieron del todo acertados.

Como quedó apuntado anteriormente, no fue hasta el quinto cuando la tarde adquirió el lustre deseado. Correspondió la lidia de este ejemplar a Emilio de Justo quien tras no poderse estirar con el capote, firmó una desigual faena de muleta. Empezó con unas estimables series con la diestra con la que comenzaron a rugir los tendidos. A estas, le siguió una importante serie de naturales que acabó de entregar a la plaza, sin embargo, un desarme ocurrido en la siguiente tanda con la zurda hizo caer en picado la intensidad de la faena. Llegada la hora de la suerte suprema, el extremeño recetó al victorino un estoconazo de efecto fulminante que provocó que se solicitase y concediese el trofeo para De Justo.

Pero lo mejor estaba por llegar. La faena de Borja Jiménez al ya mentado Milhijas fue la que acabó de poner la guinda y el dulce a este casi agrio pastel. Se lució, Jiménez, con el percal sacándose a Milhijas hasta el centro del ruedo. Y, tras lucirse el de Victorino, tanto en varas, como en banderillas (a pesar de la cuadrilla), llegó a la muleta ofreciendo el triunfo en bandeja al diestro sevillano. Brindó, Borja, al respetable y, tras unos muletazos de tanteo, se echó la muleta a la zurda para instrumentar tres series de naturales colosales, sobre todo, la primera en la que hubo dos que fueron auténticos carteles de toros. El público estaba en pie cuando Borja cogió la muleta con la diestra. Fue solo una serie -suficiente- que resultó irregular, pero con algunos muletazos de gran interés. Volvió a echarse la mano a la zurda para interpretar dos series más que volvieron a calentar los tendidos. Unos toreros ayudados por bajo precedieron a la estocada que quedó ligeramente desprendida y cruzada, pero que tiró patas arriba a Milhijas. No tardaron los enardecidos tendidos en solicitar los trofeos, tanto para Borja, que resultaría premiado con las dos orejas, como para Milhijas, galardonado con los honores de la vuelta al ruedo póstuma. La ovación a Milhijas mientras el premiado y veloz arrastre (parece que los mulilleros tenían prisa por terminar) fue atronadora y tras ella se procedió a la entrega del doble trofeo auricular a Jiménez quien, mientras paseaba el anillo, vio como una multitud de jóvenes espectadores se echaban al ruedo casi impidiéndole concluir este paseo triunfal. Cuando, por fin, pudo finalizar el aclamado paseo, la mentada multitud izó a Jiménez en hombros para sacarlo por la puerta grande y fue entonces cuando empezaron a aclamar a Victorino Martín para que bajase al ruedo para sacarlo también en volandas. Victorino se resistió, seguramente, sabedor de que no era merecedor de tal agasajo, pero acabó claudicando ante la insistente aclamación de estos jóvenes espectadores. Y así fue como acabó este festejo homenaje a la memoria de Victorino Martín Andrés, con la desordenada salida en hombros de Borja Jiménez y Victorino Martín García por la puerta grande de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.

Hasta los mentados episodios, Paco Ureña tuvo una entonada actuación ante el primero del festejo, mientras que, con el cuarto, firmaría una actuación ayuna de contenido. Por su parte, Emilio de Justo se luciría en los lances de recibo al segundo. También se luciría en el quite por chicuelinas, sin embargo, a partir de ahí y tras el desastroso tercio de banderillas, De Justo se mostraría sobrepasado por la condición del burel. Y Borja Jiménez quedaría inédito ante el primero de su lote.

Reseña:

Plaza de toros de Las Ventas (Madrid).

Domingo, 15 de junio de 2025. 19:00 h. Corrida de toros In Memoriam homenaje a Victorino Martín Andrés

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Victorino Martín, desiguales de presentación. Encastados y de juego desigual. Tercero y cuarto, pitados en el arrastre. Primero, segundo y quinto fueron ovacionados. El sexto, Milhijas de nombre, herrado con el número 104, fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma.

-Paco Ureña: ovación con saludos y silencio.

-Emilio de Justo: silencio y oreja.

-Borja Jiménez: silencio y dos orejas tras aviso.

Plaza: Lleno de “No hay billetes”

Observaciones:

Al finalizar el paseíllo, se guardó un minuto de silencio en memoria del ganadero Victorino Martín Andrés.

Al finalizar el festejo, Borja Jiménez salió en hombros acompañado por el ganadero Victorino Martín García.

lunes, 9 de junio de 2025

LAS VENTAS (MADRID). DOMINGO, 8 DE JUNIO DE 2025. CORRIDA DE TOROS EXTRAORDINARIA DE BENEFICENCIA

MORANTE DE LA PUEBLA, DUEÑO Y SEÑOR DE LAS VENTAS

La plaza de toros de Morante de la Puebla de Las Ventas de Madrid quedó rendida ante la genial actuación del diestro de La Puebla del Río que, sin embargo, no quedó rubricada con los aceros lo que poco obstó para que el genial diestro sevillano fuese premiado con una oreja de cada uno de sus oponentes lo que permitía que el cigarrero saliese por la puerta grande venteña por primera vez en su carrera como matador de toros. Una oreja cortaría Fernando Adrián al segundo juampedro del festejo, y Borja Jiménez pasó prácticamente de puntillas con un lote infumable.

La Extraordinaria Corrida de Beneficencia ponía el punto final al ciclo continuado del San Isidro de este 2025. El cartel estaba compuesto por Morante de la Puebla que hacía su segundo paseíllo en el ciclo del presente año y al que se esperaba de manera expectante tras su actuación en la pasada Corrida de la Prensa, y dos jóvenes toreros que habían triunfado en el ruedo venteño en pasadas ediciones: Fernando Adrián y Borja Jiménez. Una terna que se las vería ante astados de la ganadería de Juan Pedro Domecq que lidiaba por segunda vez en el ciclo.

Este segundo encierro enviado por la divisa sevillana tuvo una desigual presentación con algunos animales impropios de una plaza como la de Las Ventas. No obstante, los toros jugados en segundo y cuarto lugar fueron protestados de salida. Y, en conjunto, aunque resultó noble y enclasado, adoleció de fuerza y casta. Solo los astados jugados en primer y segundo lugar ofrecieron verdaderas opciones de lucimiento.

Con este material, el triunfador del festejo fue el genial diestro sevillano Morante de la Puebla (tampoco se dudaba desde su última actuación en este coso venteño en la pasada corrida de la Prensa). Ya desde el inicio del paseíllo (incluso antes), se palpaba ese run-run expectante en los tendidos madrileños ansiosos -por qué no decirlo- de sacar en volandas por la puerta grande al diestro sevillano. Y, tras ver lo sucedido en el ruedo, lo consiguieron, aunque de manera discutida, por el mal uso de los aceros por parte del diestro de La Puebla. Pero, ¿qué importan las orejas -al final, despojos- o las puertas grandes -meros acontecimientos- cuando la genialidad, la pasión y la emoción son el argumento mayoritario en una actuación? Y esa genialidad, pasión y emoción la puso Morante desde el mismo momento que se abrió de capa ante el primero de la tarde. Fue este un ejemplar que salió abanto y al que costó fijar casi hasta el mismo tercio de varas, pero que, llegó a la muleta con nobleza y clase, condiciones que ya mostró, sobre todo, en el capote de Curro Javier en el tercio de banderillas. Le costó a Morante poder ligar los lances de recibo: dos enjundiosas verónicas ahora; otras dos después; luego un delantal torerísimo, y finalmente unas garbosas chicuelinas rematadas con una serpentina. Con el toro ya fijado tras el primer puyazo, Morante quitó por suaves verónicas con las que acarició las nobles embestidas del juampedro. Ya con la franela, y tras brindar a la Infanta Elena, firmó una breve faena -el toro se apagó en seguida- repleta de torería desde los ayudados por alto, hasta las dos series con la diestra y otra más con la zurda que precedieron a la estocada final. Los muletazos tuvieron sabor, tuvieron emoción. Y la plaza, entregada a Morante desde aquella primera verónica del recibo, solicitó con fuerza los trofeos para el sevillano a pesar de que la espada había resultado caída. La presidencia solo concedió una y dejaba entreabierta la puerta grande venteña. Todo quedaba emplazado para el segundo toro del lote del torero cigarrero. Fue este animal, cuarto de la tarde, un astado mal presentado que fue protestado de salida. Además, evidenció no estar sobrado de fuerza. El ambiente estaba enrarecido y a la contra. Incluso el mismo Morante intentó tirar al astado a la salida del segundo puyazo. El ambiente se enrarecía aún más, sobre todo, cuando Morante cogía los trastos para iniciar la faena de muleta. La sensación era que Morante iba a abreviar. Sin embargo, se obró el milagro. Morante instrumentó al de Juan Pedro unos toreros ayudados por alto que se perdían entre los olés y las voces discordantes. Mismas voces que se sucedieron en las dos siguientes series con la diestra en la que hubo muletazos de bella factura. Se echó, Morante, la franela a la mano izquierda y firmó un ramillete de tres o cuatro (no sé, me da igual) naturales monumentales, majestuosos, sublimes, de una extrema belleza, casi de uno en uno, que acallaron esas voces disonantes y que hicieron crujir los escaños venteños hasta el punto de casi hacer tambalear los casi centenarios cimientos del coso. Dos series más, una con cada mano, se sucedieron, aunque sin la rotundidad de la anterior, pero que se vivieron, por momentos, con la misma intensidad. Llegaba la hora de la suerte suprema. La plaza callaba expectante la realización de la misma, pero… la estocada quedó baja, muy baja. Sin embargo, esto no fue óbice para que la intensidad y la emoción con la que la plaza había vivido la actuación de Morante (y los deseos de sacar al de La Puebla por la puerta grande, todo hay que decirlo) desencadenasen una fuerte petición de oreja -con voces discordante, por su puesto-. La petición fue atendida por la presidencia y se abría así, de par en par, la puerta grande de la monumental madrileña para que Morante de la Puebla saliese por ella por primera vez en su carrera como matador de toros.

También tocó pelo Fernando Adrián quien cortaría una oreja al segundo de la tarde. Fue este un ejemplar mal presentado que fue muy protestado de salida y que no estuvo muy sobrado de fuerzas, de hecho, el tercio de varas fue un mero trámite, sin embargo, ofreció nobles y enclasadas embestidas. Con él, se lució el de Torres de la Alameda en las verónicas de recibo levantando los olés del respetable. Ya con la franela, tras brindar a la Infanta Elena, se perdió en una desigual faena que inició de forma muy torera con unos doblones rodilla en tierra y que vivió sus mejores momentos en los pasajes firmados con la mano diestra. Unas bernadinas precederían a la estocada final que quedó trasera y tendida, pero que resultó efectiva. Con el quinto, otro ejemplar de buena condición, pero que se apagó en seguida, volvió a lucirse con el capote, tanto en el recibo por verónicas, precedidas de unas largas afaroladas de rodillas en el tercio, como en el galleo por chicuelinas para poner al toro en suerte en el primer puyazo. Ya con la pañosa, tras brindar a Díaz Ayuso, inició su trasteo desde el centro del ruedo con un pase cambiado de rodillas. Intentó seguir toreando de rodillas sobre la diestra, pero la faena no cogía intensidad. Una intensidad que tampoco llegó a encontrar cuando se puso en pie. Por si fuera poco, falló estrepitosamente en la estocada final que cayó excesivamente baja y que sacó rápidamente, pero que tuvo un efecto fulminante en el juampedro.

Cerró el cartel Borja Jiménez que no tuvo suerte con su lote. Ambos astados tuvieron nobleza, pero ninguno tuvo ni la fuerza ni la casta suficiente para propiciar el triunfo del sevillano. El tercero tuvo una extrema sosería y Borja solo pudo lucir con él en las verónicas de recibo sacándose el toro a los medios. Y el sexto se apagó en seguida y no pudo hacer nada con él. Lo más destacado de este turno fue el tercio de varas protagonizado por Tito Sandoval por el que sería fuertemente ovacionado al abandonar el ruedo.

Terminó la corrida y la juventud presente en los tendidos no dudó en echarse al ruedo para sacar en volandas a Morante de la Puebla sin importarles que los otros dos toreros tenían que abandonar el ruedo protocolariamente. Y al grito de “¡Jo-séan-tonio, Morante de la Puebla!” (en otros tiempos, sería “¡torero, torero!”) se llevaron en volandas al diestro sevillano del coso venteño que, por lo visto hoy (y en otras ocasiones) se puede denominar como Plaza de Toros de Morante de la Puebla de Las Ventas de Madrid.

Reseña:

Plaza de toros de Las Ventas (Madrid).

Domingo, 8 de junio de 2025. 19:00 h. Corrida de toros extraordinaria de Beneficencia

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Juan Pedro Domecq, desiguales de presentación y, en generales, nobles, aunque ayunos de fuerza y casta. Destacaron primero y segundo que fueron ovacionados en el arrastre.

-Morante de la Puebla: oreja y oreja con protestas.

-Fernando Adrián: oreja y silencio.

-Borja Jiménez: silencio tras aviso y silencio.

Plaza: Lleno de “No hay billetes”

Observaciones:

Asistieron al festejo, la Infanta Elena, presente en una barrera del 1, y la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presente en un burladero del callejón.

Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional.

Tras romperse el paseíllo, Morante de la Puebla fue obligado a saludar una ovación. 

domingo, 25 de mayo de 2025

LAS VENTAS (MADRID). DOMINGO, 18 DE MAYO DE 2025. FERIA DE SAN ISIDRO. CORRIDA DE TOROS. GALERÍA FOTOGRÁFICA Y RESEÑA


Uceda Leal







Daniel Luque






Emilio de Justo






Otros





Reseña:

Plaza de toros de Las Ventas (Madrid).

Domingo, 18 de mayo de 2025. 19:00 h. 9º Festejo de abono de la Feria de San Isidro. Conmemoración del 120 Aniversario de la fundación de la RUCTL.

Corrida de toros

Se lidiaron seis toros, el sexto como sobrero, de La Quinta, bien presentados, el tercero fue ovacionado de salida, y complicados e inciertos y, en general, venidos a menos en el tercio de muleta. Destacó el cuarto por su nobleza en la muleta, fue ovacionado en el arrastre. También fueron ovacionados, aunque con distintos motivos, los restantes a excepción del primero.

-Uceda Leal: silencio y oreja.

-Daniel Luque: silencio y silencio tras aviso.

-Emilio de Justo: silencio y leves pitos tras dos avisos.

Plaza: lleno que rozó el “No hay billetes”

Observaciones:

Se pintó enfrente de la puerta del desolladero el hierro de la RUCTL con las fechas conmemorativas.

Saludaron los banderilleros Raúl Caricol y Jesús Arruga, de la cuadrilla de Daniel Luque, tras banderillear al segundo de la tarde.















 

domingo, 18 de mayo de 2025

ALALPARDO (MADRID). SÁBADO, 17 DE MAYO DE 2025. TERCER FESTEJO CLASIFICATORIO DE LA SEGUNDA FASE DE LA COPA CHENEL


AGRIA E INCONCLUSA CLASIFICATORIA DE ALALPARDO

El tercer festejo de la segunda fase clasificatoria de la Copa Chenel de 2025 celebrada en Alalpardo quedó inconclusa y con un agrio sabor de boca: las feas cornadas recibidas por García Pulido al entrar a matar a su primer ejemplar, único que estoqueó, y por Álvaro Burdiel, prendido al estoquear a su segundo oponente, lo que motivó que el festejo fuese suspendido tras la muerte del quinto astado, fueron las causantes de este agrio sabor de boca que dejó este festejo. NI siquiera el triunfo de García Pulido, premiado con las dos orejas del único toro que pudo estoquear; ni los trofeos, uno por coleta, obtenidos por Juanito y Álvaro Burdiel, ni el buen encierro, aunque en distinto grado, por presentación y juego de las divisas de Montealto y Monte la Ermita, ganadería esta que vio como su ejemplar lidiado en segundo lugar fue premiado con la vuelta al ruedo, fueron suficientes para aliviar la amarga sensación con la que el público abandonó la plaza de toros alalpardeña.

Sábado, 17 de mayo de 2025. La localidad madrileña de Alalpardo acoge el tercer y último festejo de la segunda fase clasificatoria de la Copa Chenel. En el festejo, se anuncian tres de los cuatro primeros clasificados de la primera ronda: Juanito, que ocupó la segunda posición, García Pulido, líder de la primera ronda, y Álvaro Burdiel, cuarto clasificado. Una terna que lucharía por los dos puestos restantes en las semifinales ante un encierro de las divisas de Montealto y Monte la Ermita.

El encierro de las divisas madrileñas lució una presentación irreprochable. No obstante, los astados jugados en tercero, cuarto y quinto lugar fueron ovacionados de salida. Y, en general, ofreció posibilidades para el lucimiento. Destacó el corrido en segundo lugar, de nombre Duende, marcado con el número 15, colorado de capa, nacido en octubre de 2020 y del hierro de Monte la Ermita, que fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Por su parte, el cuarto, de Monte la Ermita, y el quinto, de Montealto, fueron ovacionados en el arrastre.

Abrió plaza Juanito con un ejemplar de Montealto que tuvo tanta nobleza, como falta de fuerzas. Con este ejemplar, el torero portugués no pudo estirarse con el capote y, con la muleta, firmó pases por ambos pitones a los que le faltó ceñimiento y alma. Al cuarto, con el hierro de Monte la Ermita, ejemplar que resultó incierto en los primeros tercios, lo masacró en el jaco con dos fuertes puyazos. Se mostró decidido en el saludo capotero, sin embargo, con la muleta, tardó en coger el aire al animal que lució nobleza, pero que acusó la masacre del tercio de varas.

Por su parte, García Pulido solo pudo estoquear al segundo del encierro, el premiado Duende del hierro de Monte la Ermita. Fue este un ejemplar de perfectas hechuras y que lució una enclasada bravura. Con él, el toledano se mostraría aseado en el saludo capotero que, eso sí, remató con una buena media. Quitó por gaoneras. Y, ya con la muleta, llevó a cabo un trasteo que inició de forma vibrante citando de rodillas desde el centro del anillo con la mano diestra. Ya, enhiesto, firmaría las mejores series con la citada mano. Sin embargo, no terminaría de acoplarse al natural. Unas ajustadas bernadinas precedieron a la estocada final de la que saldría prendido de muy fea manera. Visiblemente herido, quiso mantenerse en el ruedo para ver doblar al montelaermita, sin embargo, las cuadrillas se lo llevaron en volandas hacia la enfermería donde sería atendido de la cornada. Destacar en este turno, la actuación en el tercio de banderillas de Niño de Aravaca que tendría que saludar montera en mano.

Cerró la terna Álvaro Burdiel que también resultaría herido al entrar a matar a su segundo ejemplar perteneciente a la vacada de Montealto que estaba reseñado como sexto, pero que cambió el turno por el mentado percance de García Pulido. Fue este un ejemplar encastado que resultaría incierto en los primeros tercios, pero que llegó a la muleta con nobleza, aunque con el defecto de escarbar. Con él, Burdiel andaría aseado en los lances de recibo. Y con la franela, llevaría a cabo un trasteo de más a menos que inició de forma muy torera con unos estimables doblones a los que siguieron unas no menos estimables series con la diestra. Cambió de mano el sevillano y cayó la intensidad del trasteo. Se tiró a matar Burdiel y resultaría cogido de manera espeluznante pues llegó a girar sobre el pitón del montealto. No esperaron las cuadrillas y lo evacuaron urgentemente a la enfermería. Con el tercero de la tarde, primero de su lote, burel que lució el pial de Monte la Ermita y que resultó noble, aunque escaso de fuerza, no llegaría a encontrar entendimiento ni con el capote, tanto en el recibo, como en el esbozo de quite, ni en con la muleta.

Y así transcurrió este inconcluso y agrio tercer y último festejo de la segunda fase clasificatoria de la Copa Chenel 2025.

Reseña:

Plaza de toros de Alalpardo (Madrid).

Sábado, 17 de mayo de 2025. 18:00 h. Tercer festejo de la segunda fase clasificatoria de la Copa Chenel

Corrida de toros

Se lidiaron cinco toros de Montealto (1º y 5º) y Monte la Ermita. De Irreprochable presentación; tercero, cuarto y quinto, ovacionados de salida. Y de buen juego, en general. El segundo, de nombre Duende, herrado con el número 15, colorado de capa, nacido en octubre de 2020 y del hierro de Monte la Ermita, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. El cuarto, de Monte la Ermita, y el quinto, de Montealto, fueron ovacionados en el arrastre.

-Juanito: ovación con saludos y oreja.

-García Pulido: dos orejas en el único que mató, resultó cogido.

-Álvaro Burdiel: ovación con saludos y oreja, resultó cogido.

Plaza: tres cuartos del aforo cubierto.

Observaciones:

A la finalización del paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional.

El banderillero Niño de Aravaca, de la cuadrilla de García Pulido, saludó tras banderillear al segundo.

El festejo fue suspendido tras la muerte del quinto toro por las cogidas sufridas por García Pulido y Álvaro Burdiel.

García Pulido pasó a la enfermería al ser cogido al entrar a matar al segundo de la tarde. Fue operado de una herida de asta de toro de dos trayectorias de un total de 25 cm. en el tercio medio del muslo derecho sin afectación vascular y afectación muscular. Fue trasladado al hospital. Pronóstico: reservado.

Álvaro Burdiel pasó a la enfermería al ser cogido al entrar a matar el quinto de la tarde. Fue tratado de una herida en cara interna del muslo derecho tercio superior con afectación superficial. Fue trasladado al hospital. Pronóstico: leve.