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martes, 17 de diciembre de 2019

VALDEOLMOS (MADRID). DOMINGO, 11 DE AGOSTO DE 2019. CLASE PRÁCTICA. FIESTAS PATRONALES EN HONOR AL STMO. CRISTO ATADO A LA COLUMNA


PEPE BURDIEL, NATURALMENTE


El novillero sevillano fue único en desorejar a su oponente. Destacó, sobre todo, por su toreo al natural. Una oreja cada uno, aunque de distinto peso, obtuvieron Juan Herrero y Francisco Benito. Por su parte, Pablo Martínez “Finito” dio una vuelta al ruedo, mientras que Luis Rivero y Alfonso Ferreira vieron silenciadas sus actuaciones. Se jugaron añojos de “Casa de los Toreros” que, en general, resultaron manejables.

La localidad madrileña de Valdeolmos celebró sus Fiestas Patronales en honor al Santísimo Cristo Atado en la Columna con una clase práctica que corrió a cargo de la Escuela Taurina de la Comunidad de Madrid “José Cubero Yiyo”. En ella, actuaron los alumnos Luis Rivero, Juan Herrero, Alfonso Ferreira quien sustituyó al anunciado Joaquín Caro, Pablo Martínez “Finito”, Francisco Benito y Pepe Burdiel ante añojos de la vacada de “Casa de los Toreros”.

Los añojos de la divisa jerezana lucieron una desigual presentación y, aunque con matices, resultaron manejables, especialmente, los jugados en la segunda mitad que fueron los mejores de este conjunto ganadero.

Abrió plaza un becerro bien presentado, abanto de salida, con tendencia buscar la huida, pero que se dejó en la faena de muleta. Correspondió en suerte a Luis Rivero quien se mostró muy voluntarioso y decido en todos los tercios. Falló con los aceros y vio silenciada su actuación.

Luis Rivero.
También lució buena presencia el que hizo segundo, ejemplar manejable, aunque con fondo de mansedumbre. Fue sorteado por Juan Herrero quien se mostraría airoso y variado, tanto en el saludo capotero que remató con una larga cambiada de rodillas, como en el quite. Ya con la muleta, andaría decidido y bullidor en un trasteo en el que no llegaría a encontrar lucimiento. No estuvo fino con los aceros a pesar de lo cual consiguió pasear el anillo valdeolmeño con un apéndice auricular.

Juan Herrero.
El tercero fue el más chico del encierro. También con fondo de mansedumbre, este ejemplar tuvo nobleza. El encargado de su lidia fue Alfonso Ferreira que sustituyó a Joaquín Caro. Ferreira se mostraría voluntarioso manejando el percal. Tras un buen tercio de banderillas, firmaría una faena de muleta de menos a más que tuvo los mejores pasajes cuando Ferrerira cogió la muleta con la zurda. No estuvo fino con los aceros y vio silenciada su actuación.

Alfonso Ferreira.
Discreta fue la presentación del muy noble cuarto. Con él, Pablo Martínez “Finito” se mostraría muy voluntarioso en el saludo capotero. Ya con la muleta, instrumentó una desigual y poco ajustada faena en la que hubo buenos momentos con la mano izquierda. Dio una vuelta al ruedo tras andar raudo manejando los aceros.

Pablo Martínez "Finito".
De igual presentación y juego que el anterior fue el quinto cuya lidia y muerte correspondió a Francisco Benito quien anduvo voluntarioso en el recibo capotero. Interpretó el tercio de banderillas donde recibió una tremenda y aparatosa voltereta cuando colocaba el segundo par. Visiblemente dolorido, llevó a cabo una entonada faena de muleta que tuvo sus mejores momentos sobre la mano diestra. Remató su actuación con una estocada y un descabello y paseó un trofeo, momento en el que pasó a la enfermería.

Francisco Benito.
Cerró plaza, quizá, el mejor becerro del encierro: bien presentado y de gran nobleza. Cupo en suerte al sevillano Pepe Burdiel quien, sin duda, firmaría los mejores pasajes de la tarde. Burdiel anduvo voluntarioso manejando el percal. Mientras que, con la franela, firmó una faena con buenos momentos con ambas manos. Especial mención merecerían los llevados a cabo con la mano izquierda pues resultarían muletazos templados y de mucho gusto. A pesar de no estar fino manejando los aceros, sería premiado con el doble trofeo auricular.

Terminar haciendo mención a nuestro colaborador Rodrigo Cid quien intervendría en el turno de quites del último ejemplar. Muy voluntarioso y decidido se mostraría nuestro joven colaborador en este lance de la lidia que resultaría un tanto accidentado, aunque, afortunadamente, sin consecuencias.



**Debido a razones técnicas no podemos ofrecer imágenes ni de la actuación de Pepe Burdiel ni de nuestro colaborador Rodrigo Cid**

lunes, 23 de septiembre de 2019

ALALPARDO (MADRID). 25 Y 26 DE AGOSTO DE 2019. XVII CERTAMEN PARA NOVILLEROS SIN PICADORES "CURRO VÁZQUEZ". FIESTAS PATRONALES EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO


DESTACARON LOS DE LA “YIYO”


Un año más, y van diecisiete, la localidad madrileña de Alalpardo celebró su tradicional certamen para novilleros sin picadores “Curro Vázquez”. En esta edición, se redujo el número de festejos en relación a años anteriores y fueron dos las novilladas programadas. De ellas, una quedó enmarcada dentro del certamen “Camino Hacia Las Ventas”. En estos festejos, actuaron seis jóvenes aspirantes a matadores de toros pertenecientes a distintas escuelas taurinas de nuestra comunidad. Marcos del Rincón, Daniel Pérez, Juan Herrero y Sergio Nunes representaron a la Escuela Taurina de la Comunidad de Madrid “José Cubero Yiyo”; Jaime Hernández, a la de Navas del Rey; y Joao D’Alba a la de la Fundación “El Juli” de Arganda del Rey. Unos novilleros que se las vieron ante astados de las ganaderías de Antonio López Gibaja y José Escolar. Entre los de luces, destacar la actuación de los alumnos de la “José Cubero Yiyo” quienes se ganaron el derecho a salir en hombros por la puerta grande, mientras que sus compañeros tuvieron que conformarse con una oreja cada uno. Y en el apartado ganadero sobresalió el encierro de Antonio López Gibaja que vio como el ejemplar jugado en cuarto lugar fue premiado con la vuelta al ruedo. Mientras, el encierro de José Escolar resultó una exigente prueba para la terna actuante que, además, tuvo que hacer frente a unas adversas condiciones climatológicas.

La terna en hombros con un buen encierro de Antonio López Gibaja


Marcos del Rincón, Daniel Pérez y Juan Herrero fueron los encargados de inaugurar el ciclo alalpardeño. Y lo hicieron ante un encierro de la divisa cacereña de Antonio López Gibaja. Un conjunto que estuvo bien presentado y que ofreció un buen juego, incluso el astado corrido en cuarto lugar, herrado con el número 11 y que respondía al nombre de “Violetero”, fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma. La joven terna aprovechó en mayor o menor medida este buen encierro y consiguió abandonar en hombros el coso alalpardeño.

Abrió plaza Marcos del Rincón ante un ejemplar de mucha nobleza al que cuajó en un templado saludo capotero. Ya con la franela, dibujaría un sensacional trasteo muletero con ambas manos. Destacó por su exquisita verticalidad, su facilidad a la hora andar delante de la cara de los novillos, por su temple y su suavidad a la hora de manejar los avíos. Pinchó una vez antes de cobrar la estocada final y el premio quedó reducido a una oreja. Otra más cortaría al premiado “Violetero”. No pudo lucirse con el capote. Sin embargo, con la muleta, volvió a dejar una gran faena, sobre todo, al natural, aunque también hubo muletazos con la diestra de mucho gusto, especialmente, una serie final que ligó a un ramillete de manoletinas. No anduvo fino con los aceros por lo que vio reducido el premio a su actuación tras recibir un recado presidencial. Volvió a ser premiado con un apéndice auricular.

Momento de la faena de Marcos del Rincón a "Violetero".
"Violetero", corrido en cuarto lugar, fue premiado con la vuelta al ruedo.
Por su parte, Daniel Pérez sorteó en primer lugar un ejemplar de discreta presentación que resultó manso y geniudo, aunque regaló un ramillete de embestidas hasta que se rajó a tablas cuando se sintió podido. Con este ejemplar, anduvo airoso manejando el capote y se lució en un vibrante tercio de banderillas en el que destacó un par recortando y quebrando. Con la muleta, instrumentó una labor de más a menos por la citada condición de su oponente. Marró con los aceros y vio silenciada su actuación tras un recado presidencial. Con el quinto, eral bien presentado, noble y encastado que fue ovacionado en el arrastre, volvió a mostrarse airoso y variado en el recibo capotero. Y volvió a brillar en banderillas que cerró con un arriesgado par al quiebro. Con la muleta, llevó a cabo una desigual faena con ambas manos en la que convivieron buenos pasajes con otros embarullados. Destacaron las dos rotundas series finales, una con la diestra y otra por naturales. El pinchazo que precedió a la estocada final no obstó para que la labor del novillero toledano fuese premiada con las dos orejas.

Natural de Daniel Pérez al quinto de la tarde.
Completó la terna Juan Herrero quien, en tercer lugar, se las vio ante un noble ejemplar que tuvo un punto de sosería. Con el capote, se gustó en las dos medias con las que remató el aseado saludo. Y con la muleta, anduvo muy templado en una faena por ambos pitones que tuvo mucho gusto. Unas ajustadas bernadinas, en las que resultó prendido sin consecuencias, precedieron al fallo a espadas por lo que el premio a su actuación quedó reducido a una ovación. Con el noble burel que cerró el festejo, se mostró airoso manejando el capote. Mientras que, con la muleta, llevaría a cabo un desigual trasteo con ambas manos en la que dejó un ramillete de buenos momentos, sobre todo, por naturales. Puso fin al trasteo con unas luquesinas y un arrebatado y bullidor final de rodillas. La eficaz estocada con la que rubricó su labor puso en sus manos las dos orejas de este buen cierraplaza.

Juan Herrero con el tercero de la tarde.
Los ganaderos Antonio López padre e hijo.
Nunes en hombros ante un exigente encierro de José Escolar en tarde de continuo aguacero


El segundo festejo del ciclo estaba incluido en el certamen “Camino Hacia Las Ventas”. Y su desarrollo estuvo condicionado por el continuo aguacero caído durante el mismo. A veces, en fina lluvia, a veces, en fuertes chubascos tormentosos, toda la tarde estuvo pasada por agua. Así, con este ambiente, bastante hizo la joven terna con estar delante del exigente encierro de la divisa de José Escolar. Los erales de la divisa abulense lucieron una dispar presentación y, aunque, encastados, ofrecieron un juego desigual y fue un difícil examen para los novilleros Sergio Nunes, Jaime Hernández y Joao D’Alba.

El ganadero José Escolar.
Abrió plaza Sergio Nunes ante un ejemplar muy justo de presentación, vareado de carnes y de pobre cara que tuvo un buen pitón izquierdo, pero que, sin embargo, ofreció más complicaciones por el derecho. Con él, se gustó Nunes lanceando por verónicas en el saludo capotero. Tras un desigual tercio de banderillas compartido con sus compañeros de terna, firmó un desigual trasteo muletero en el que destacaron los pasajes al natural. Poco importaría la defectuosa colocación de la espada para que su labor fuese premiada con una oreja. Otra oreja más cortaría del también vareado cuarto, un ejemplar encastado y noble, sobre todo, por el pitón izquierdo que, sin embargo, amagó con rajarse al final del trasteo. Con este novillo, andaría aseado en el recibo que remataría con una airosa media de rodillas. Interpretó un buen tercio de banderillas. Y con la muleta, instrumentaría un trasteo de menos a más en el que hubo momentos de mucho gusto con la mano izquierda. Poco importaría el mal manejo de la espada y el recado presidencial para que a sus manos fuese a parar el anteriormente referido apéndice.

Natural de Sergio Nunes al que abrió plaza en el segundo festejo del ciclo.
Jaime Hernández se fue a portagayola para recibir al segundo de la tarde con una larga cambiada de rodillas. Este momento, junto con alguna verónica aislada, fue lo más destacado de su recibo capotero del  vareado, encastado y exigente “escolar”.  Junto a sus compañeros de terna, firmó un buen tercio de banderillas. Sin embargo, con la muleta, no pasaría de voluntarioso en una larga labor en la que no llegó a acoplarse con el novillo. Además, andaría poco acertado manejando los aceros por lo que llegó a ser avisado por partida doble. Al segundo de su lote, astado con volumen, mogón del izquierdo, que resultó encastado y tuvo un buen pitón derecho –más complicado por el izquierdo por donde acortaría el viaje– también lo recibiría con una larga de rodillas a portagayola. Un recibo que resultaría accidentado pues, al levantarse, resultaría prendido de fea manera por el novillo. Repuesto del susto, me mostró aseado en banderillas. Y, con la muleta, nunca estaría a gusto en un largo trasteo en el que no llegó a acoplarse con la embestida del novillo en una larga faena que, incluso, llegó a ser avisada antes de entrar a matar. Tampoco anduvo fino con los aceros a pesar de los cual sería premiado con una oreja.

Arriesgado par de banderillas de Jaime Hernández al primero de su lote.
Completó la terna el portugués Joao D’Alba quien, en tercer lugar, se las vio ante un astado bien presentado, geniudo y exigente al que recibió  con dos largas cambiadas de rodillas, una a portagayola y otra en el tercio. Ya enhiesto, se gustó en las verónicas de recibo que remató con dos torerísimas medias. Destacó en el tercio de banderillas compartido con sus compañeros de terna. Y anduvo muy firme, asentado y con ganas en una larga faena de muleta que llegó a ser avisada antes de entrar a matar. No estuvo afortunado en la suerte final, incluso, llegó a ser prendido de fea manera en el último intento. Vio silenciada su actuación. Con el cierraplaza, novillo vareado de carnes y muy encastado, se mostró muy firme manejando el percal para someter a su oponente. Tras un desigual tercio de banderillas, se fue a brindar la faena a los componentes de la peña “El Coñazo”. Arrebatado y bullidor se mostró el luso en un trasteo muletero que transcurrió durante el momento más fuerte del continuo aguacero en el que, por momentos, faltó poso y temple. Aun así, sería premiado con una oreja.


Momento del saludo capotero de Joao D'Alba al tercero de la tarde.

viernes, 28 de septiembre de 2018

SANTA MARÍA DE LA ALAMEDA (MADRID). DOMINGO, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FIESTAS PATRONALES. CLASE PRÁCTICA

Galería fotográfica de la clase práctica celebrada en la localidad madrileña de Santa María de la Alameda el domingo 9 de septiembre de 2018 en la que se lidiaron cinco añojos de la ganadería de "Sotillo Gutiérrez", para Sergio Díaz (dos orejas), Luis Rivero (ovación con saludos), Joaquín Caro (oreja), Juan Herrero (silencio) y Daniel García (ovación con saludos). En este festejo también estaba anunciado Pedro Gómez quien, sin embargo, no pudo actuar al fallecer el añojo que le tocó en suerte en el camión. La plaza se llenó en las dos terceras partes de su aforo.

Información y fotos: José Cid y Rodrigo Cid


Sergio Díaz







Luis Rivero.





Joaquín Caro.






Juan Herrero.





Daniel García.