domingo, 5 de septiembre de 2021

LOS TOROS EN TORRELAGUNA EN LAS FIESTAS PATRONALES DE NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD. FESTEJOS CELEBRADOS EN DOMINGO DESDE 1980

LOS TOROS EN LAS FIESTAS PATRONALES DE TORRELAGUNA DESDE 1980:

DOMINGO

Seguimos con el repaso con los festejos taurinos celebrados en nuestra localidad con motivo de nuestras Fiestas Patronales desde 1980. Hoy lo hacemos con los festejos llevados a cabo el domingo, el día que de forma tradicional, aunque con excepciones, se iniciaba nuestro serial taurino.

Comenzamos con el repaso:

1984. 9 de septiembre. Novillada sin picadores.

Se lidian erales de la ganadería de Fernando Guzmán, de Cabanillas de la Sierra (Madrid). Intervienen los novilleros Luis Cortés “Bombita” y Carlos Mora.

1990. 9 de septiembre. Novillada con picadores.

Intervienen los novilleros Fernando José Plaza y “Gitanillo Vega” que sustituía al anunciado Luis Carlos Aranda. Se lidiaron utreros de la ganadería de José González (procedencia “La Guadamilla”), de Cabanillas de la Sierra (Madrid). Plaza cortaría las dos orejas del astado que abrió plaza, mientras que recibiría división de opiniones tras lidiar al segundo de su lote. Por su parte “Gitanillo”, cortaría las dos orejas al segundo de la tarde y daría la vuelta al ruedo tras lidiar al que cerró plaza.

Momento de la faena de "Gitanillo Vega".

1995. 3 de septiembre. Festejo de rejones.

Se anuncian los rejoneadores Luis y Antonio Domecq para lidiar cuatro astados de la ganadería de Santiago Domecq.

Los hermanos Domecq actuaron en collera en los astados primero y cuarto con el resultado de ser ovacionados en el que abrió plaza y cortar una oreja en el último del festejo. Por su parte, Luis obtendría un trofeo del segundo del festejo, mientras que Antonio sería ovacionado en el tercero. Las revistas especializadas no se ponen de acuerdo en las ganaderías a las que pertenecieron los astados. Mientras que la revista Aplausos en su número 936 de fecha 4 de septiembre de 1995, indica que se jugaron tres novillos de “Los Espartales” y uno, que hizo tercero, de Julio Jiménez; la publicación 6TOROS6, en su número de fecha de 5 de septiembre de 1995, indica que el encierro perteneció a la ganadería del matador de toros Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, menos el tercero que lució el pial de Julio Jiménez.

1995. 3 de septiembre. En horario nocturno, tuvo lugar un concurso de recortes con vacas en puntas. Fue este el primer concurso de recortes en nuestra localidad.

2000. 3 de septiembre. Corrida de toros.

Se anuncian toros de la ganadería de “Saboya”, de Ciruelas (Guadalajara), para los matadores de toros Manuel Romero “Romerito”, José Ramón Martín e Ignacio Garibay.

Los astados de la ganadería de “Saboya” fueron sustituidos por otros pertenecientes a la ganadería de Hnos. González, de Collado Villalba (Madrid). “Romerito” saludaría una ovación en el primero y pasearía un trofeo del cuarto. José Ramón Martín cortaría una oreja a cada uno de los ejemplares que le cupieron en suerte. E Ignacio Garibay obtendría un trofeo del tercero y otro del que cerró plaza.

Momento de la actuación de Ignacio Garibay con el primero de su lote.

2001. 2 de septiembre. Corrida de toros mixta.

Con novillos, para rejones, y toros, para lidia a pie, de la ganadería de “Valdemoro”, actuaron el rejoneador José Luis Cañaveral, palmas y dos orejas, y los matadores de toros Rodolfo Núñez, oreja en ambos, y Canales Rivera, oreja y palmas. Resultó cogido el banderillero Manolo Bueno con pronóstico reservado.

2002. 1 de septiembre. Corrida de toros.

Con toros pertenecientes a la ganadería de Manuel Ángel Millares actuaron los matadores de toros Sebastián Castella, oreja en ambos, Luis Vilches, ovación con saludos y silencio, y Fernández Pineda, silencio en ambos.

2006. 3 de septiembre. Festejo de rejones.

Actuaron los rejoneadores Javier San José, ovación y oreja, Sergio Vegas, dos orejas y oreja, y Julia Calviere, ovación y silencio. Se lidió un encierro perteneciente a la vacada de Felipe Navas Sanz, de Guadarrama (Madrid).

2007. 2 de septiembre. Festejo de rejones.

Se lidiaron cuatro novillos de Gloria García Montero-Ríos y dos de Claudio Yepes (3º y 6º), ambas vacadas pertenecientes a la sociedad Coto de Lindes. Intervinieron los rejoneadores Julia Calviere, silencio y oreja, Pedro Hernández “El Cartagenero”, oreja y dos orejas; y Manuel Lupi, oreja y silencio.

Momento de la actuación de "El Cartagenero".

2012. 2 de septiembre. Novillada sin picadores.

Se lidiaron tres novillos de la ganadería de Juan Saníger y uno, que hizo segundo, de Juan Barriopedro. Actuaron los novilleros Víctor Álvarez, silencio tras aviso y silencio, y Miguel Ángel Silva, dos orejas y dos orejas.

Momento de la actuación de Miguel Ángel Silva.

2013. 1 de septiembre. Exhibición de recortes.

Ante dos novillos de la ganadería de Blanca Hervás actuaron los recortadores Pierre Boy, Roberto Mazario “Robertete”, Raúl López “Patata”, Isamel Vázquez “Isma”, Adrián Parrilla “El Parri” que sustituyó a José Ángel Franco “Bombi”, Cristian Cantero, Alfredo Martínez “Alfredito”, Cristian Díaz y los locales Paquito Gutiérrez y Fermín Martín. Y con dos vacas de las ganaderías de Pérez Casado y Elisa Lucero intervinieron los recortadores locales Ángel Campos, el tristemente desparecido Rafal Carmona “Tito”, Miguel García, Kevin Martín, además de los ya citados Paquito Gutiérrez y Fermín Martín.

Este fue el primer festejo que se celebró con el coso portátil instalado en la plaza Mayor de nuestro municipio tras un periplo de diecinueve años por las afueras de nuestra localidad.


2017. 3 de septiembre. Novillada sin picadores.

Se vivió una gran tarde de toros en el coso torrelagunense protagonizado por los novilleros Héctor Gutiérrez y Diego García y  los novillos de la ganadería de Isabel Reyna Tartiere. El triunfador del festejo fue el novillero sansero Diego García quien cortó una oreja ante el segundo novillo de la tarde y las dos al ejemplar que cerró plaza. Por su parte, el mexicano Héctor Gutiérrez obtuvo un apéndice de cada uno de los erales que le cupieron en suerte. De un variado encierro de la divisa de Isabel Reyna (propiedad del rejoneador torrelagunense Manuel Vidrié) destacaron los novillos jugados en segundo y cuarto lugar. Ejemplares que respondieron a los nombres de Heladito y Hojalatero, respectivamente, y que fueron premiados con la vuelta al ruedo en el arrastre.


2018. 2 de septiembre. Novillada sin picadores.

Se lidiaron cuatro erales de la ganadería de Isabel Reyna Tartiere (propiedad del rejoneador torrelagunnense Manuel Vidrié). Un encierro del que destacaron Latoso, ejemplar corrido en primer lugar y que fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma, y Hojalatero, astado que hizo tercero y que también fue premiado póstumamente tras solicitársele el indulto. Actuaron los novilleros Mario Arruza, que perdió un importantísimo triunfo tras su reiterado fallo con los aceros, quien saludó una ovación tras dos avisos ante el primero de la tarde y que dio una vuelta al ruedo tras recibir un recado presidencial tras lidiar al tercero; y Miguel Aguilar, a la postre, triunfador numérico del festejo, tras cortar las dos orejas del segundo de la tarde, sin embargo, tendría que conformarse con recibir una ovación en el astado que cerró plaza.

Mario Arruza con Hojalatero.

2019. 1 de septiembre. Novillada sin picadores.

Se lidiaron cuatro astados de la ganadería de Isabel Reyna (propiedad del rejoneador torrelagunense Manuel Vidrié). El segundo, de nombre Oloroso, fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Actuaron los novilleros Rubén Núñez, palmas tras aviso y oreja, e Iñaki González, dos orejas y silencio. Iñaki González sustituyó al anunciado Emiliano Robledo.

Momento de la actuación de Iñaki González con Oloroso.


sábado, 4 de septiembre de 2021

LOS TOROS EN TORRELAGUNA EN LAS FIESTAS PATRONALES DE NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD. FESTEJOS CELEBRADOS EN VIERNES Y SÁBADO DESDE 1980

LOS TOROS EN LAS FIESTAS PATRONALES DE TORRELAGUNA DESDE 1980:

VIERNES Y SÁBADO

Continuamos con el repaso de los festejos taurinos llevados a cabo en nuestras Fiestas Patronales en honor a Ntra. Sra. de la Soledad. Un repaso que, como el pasado año, llevamos a cabo en De celeste y plata con la única finalidad de que los aficionados taurinos torrelagunenses podamos seguir disfrutando de nuestra afición en unas fechas tan señaladas en nuestra villa.

El pasado año, recordamos los festejos taurinos que se llevaron a cabo en nuestra localidad desde 1980 siguiendo la fecha del calendario. Este año, también vamos a escoger el mismoo punto de partida, sin embargo, en lugar de seguir la fecha del calendario, lo haremos siguiendo el día de la semana, así recogeremos los festejos que quedaron fuera el año pasado.

Así, tras el inicio de los recuerdos que iniciamos ayer, con el recuerdo de la Feria Taurina de 1991, comenzaremos hoy sábado, recordando los festejos taurinos que se llevaron a cabo en nuestra localidad desde la citada fecha de 1980 los viernes y sábados. Días, por cierto que no son de tradición taurina, pues son los días dedicados a la Función de Iglesia, aunque, a lo largo de los años, sí que se han llevado a cabo, aunque en horario nocturno.

Comenzamos con el repaso:

1994. Sábado, 3 de septiembre. Se celebra el espectáculo cómiso-taurino-musical “El bombero torero y sus enanitos toreros”.

1995. Sábado, 2 de septiembre. Se lleva a cabo el espectáculo cómico-taurino-musical “El Empastre”.

2002. Viernes, 30 de agosto. Tiene lugar un concurso de recortes.

2004. Viernes, 3 de septiembre. Se celebra un concurso de recortes.


2005. Sábado, 3 de septiembre. Concurso de recortes (horario nocturno).

Se lidiaron tres novillos de la ganadería de Víctor Huertas y uno, para la final, de la ganadería de “Jarablanca”.

Participaron por grupos los siguientes recortadores: David Casarin, Raúl Sánchez “Chico”, Diego González, Francisco García “Fran”; Juan Pedro Mínguez “Juampe”, Ramón Bellver “El Blanco”, Óscar Antúnez “Champi”, Juan Carlos Corpa; César Palacios, Gonzalo Sepúlveda, Joan B. Pons, Andriu Ortolá; César García, Roberto Balaña, Víctor García “El Pluma”, Iván Sánchez.

La final fue disputada por David Casarín, Ramón Bellver “El Blanco”, César Palacios e Iván Sánchez.

Y los premios quedaron repartidos de la siguiente manera. Ganador: César Palacios. Segundo clasificado: Iván Sánchez y Ramón Bellver “El Blanco”. Cuarto clasificado: David Casarín. Mejor quiebro: César Palacios. Mejor salto: Andriu Ortolá.

2006. Sábado, 2 de septiembre. Concurso de recortes (horario nocturno).

Se corrieron cinco toros de la gandería de Carmen Cobaleda Villarroel, de San José del Valle (Cádiz).

Dividos en cutro grupos, participaron los siguientes recortadores: José Carlos Corpa, Raúl Sánchez “Chicho”, Iván Sánchez, Marco Teijón; César García, Juan Pedro Mínguez “Juampe”, Diego González, Rubén Palomino; Óscar Antúnez “Champi”, Ramón Bellver “El Blanco”, Jaime Vicente, Francisco García “Fran”; César Palacios, Fran Martínez “Panchito”, Joan Bernat Pons, Javier de Luz.

El mejor recortador de cada grupo pasó a la final que fue disputada por José Carlos Corpa, César García, Ramón Bellver “El Blanco” y César Palacios.

Y los premios se repartieron de la siguiente manera:

Ganador: José Carlos Corpa y César García. Tercer clasificado: Ramón Bellver “El Blanco”. Cuarto clasificado: César Palacios. Mejor quiebro: César Palacios. Mejor salto: Iván Sánchez.

Momento de la actuación de César García.

2007. Viernes, 31 de agosto. Concurso de recortes (horario nocturno).

 Se jugaron cinco toros, el quinto -el de la final- como sobrero, de la ganadería de “Santa María de los Caballeros”.

Intervinieron, divididos en cuatro gurpos los recortadores César Palacios, José Carlos Corpa, Alejandro García, Pedro Imaz; Roberto Llorente, Alberto Ibáñez, Jaime Vicente, Tomás Pérez; David Ramírez “El Peque”, Alberto García “El Langosta”, Javier Sota; Ramón Bellever “El Blanco”, Julián Gómez Carpio y Víctor García “El Pluma”.

Se clasificó para la final el mejor recortador de cada grupo. Una final que fue disputada por Pedro Imaz, Roberto Llorente, David Ramírez “Peque” y Víctor García “El Pluma”.

El ganador del concurso fue Pedro Imaz. Segundo clasificado fue Víctor García “El Pluma”. Y en tercer lugar, quedaron empatados David Ramírez “Peque” y Roberto Llorente. César Palacios se hizo con el trofeo al mejor quiebro y Julián Gómez Carpio con el de mejor salto.

Como anécdota hay que apuntar que el recortador Alberto García “El Langosta” es el actual empresario de “Tauroemoción” y que Julián Gómez Carpio se pasó a las filas de los banderilleros actuando en las cuadrillas como tercero.

Quiebro de rodillas de Víctor García "El Pluma".



 

viernes, 3 de septiembre de 2021

LOS TOROS EN TORRELAGUNA. RECORDANDO LA FERIA TAURINA DE 1991

LOS TOROS EN LAS FIESTAS PATRONALES EN TORRELAGUNA: RECORDANDO LA FERIA TAURINA DE 1991

Viernes, 3 de septiembre de 2021. Hoy deberían dar comienzo nuestras Fiestas Patronales en honor a Ntra. Sra. de la Soledad. Unas fechas que, por segundo año consecutivo, no se vivirán de igual manera por la pandemia que nos acecha desde hace año y medio. Y, por segundo año consecutivo, nuestra localidad no vivirá sus tradicionales y antiquísimos festejos taurinos, aunque es cierto que, algunos espectáculos como nuestros afamados encierros no pueden llevarse a cabo.

En De celeste y plata no hemos querido que Torrelaguna, nuestro pueblo, se quede sin una de sus más antiguas tradiciones, aunque sea de manera virtual, y como hicimos el año pasado, todos los días de la Función tendremos un recuerdo para estos festejos.

Comenzamos hoy recordando lo acontecido en la Feria Taurina de 1991 con este texto aparecido hace pocas fechas en el Libro de eventos Verano 2021 (lo que otros años sería el Libro de las Fiestas) editado de forma on line por el Ayuntamiento de Torrelaguna:

Los Toros en Torrelaguna. Recuerdos de la Feria Taurina de 1991


Las fechas de nuestras Fiestas Patronales en honor a Ntra. Sra. de la Soledad se acercan. Fechas que deberían ser de devoción, disfrute, alegría, reencuentros… Sin embargo, estas, como todas las fechas del calendario desde hace ya año y medio, están rodeadas de cierta incertidumbre debido a la dichosa pandemia que nos acecha todavía hoy. Esta situación tampoco nos es ajena a los aficionados taurinos de Torrelaguna quienes no sabemos cuándo podremos volver a disfrutar de nuestra afición en nuestro pueblo. Unos aficionados taurinos a los que, para mantener esta afición, solo nos queda echar la vista atrás y recordar vivencias de años pasados.

Son muchos los recuerdos que llegan a la mente con la llegada de estas fechas, pero en esta ocasión, he querido pararme en lo que sucedió en nuestro coso taurino hace ahora treinta años y recordar la Feria Taurina de nuestra localidad de 1991.

Este serial, como era costumbre en aquella época, constó de cinco espectáculos taurinos (sin duda, eran otros tiempos). Los cuatro que programaba el Ayuntamiento más aquel festejo llevado a cabo por la Peña Taurina “Manuel Vidrié” de nuestra localidad -entidad que, en este 2021, celebra su cuarenta aniversario- que durante varios años puso el punto final a nuestra Función.

Estos cinco festejos taurinos, desarrollados entre los días 8 y 12 de septiembre, los compusieron un festival taurino sin picadores, un festejo de rejones, una novillada picada, la entonces tradicional becerrada local y una becerrada de promoción, organizada esta por la anteriormente citada peña torrelagunense.


El serial dio comienzo el domingo 8 de septiembre con el festival taurino en el que se acartelaron los diestros Antonio Sánchez Puerto, torero romántico por antonomasia; José Luis Palomar, uno de aquellos integrantes del cartel de la denominada “Corrida del Siglo”; el sansero Andrés Caballero y el novillero también sansero Paco Ortega, sobrino del matador de toros José Ortega Cano. Un plantel que hizo disfrutar a los aficionados de nuestra villa ante un encierro de la vacada colmenareña de las Hdras. de D. Juan Julián Sanz Colmenarejo.

El lunes día 9, tuvo lugar el festejo de rejones en el que hicieron el paseíllo el madrileño Luis Miguel Arranz y la parisina Loria Manuel quien sustituyó a la también amazona francesa María Sara anunciada en los carteles inicialmente. Como el día anterior, los astados que lidió la dupla de rejoneadores pertenecieron a la divisa colmenareña de las Hdras. de D. Juan Julián Colmenarejo. Según la reseña del festejo publicada en el número 729 de la revista Aplausos de fecha del 16 de septiembre de 1991, el triunfador numérico de este acontecimiento fue el rejoneador madrileño al llevarse en el esportón tres apéndices del lote que le correspondió en suerte; por su parte, la amazona parisina cortaría una oreja al primero de su lote y daría la vuelta al ruedo en el que cerró plaza.


Al día siguiente, se celebraría la novillada picada en la que se jugarían utreros de la ganadería de la gran figura del toreo José Miguel Arroyo “Joselito”. El vallisoletano Manolo Sánchez, uno de los novilleros más destacados de aquella temporada taurina que incluso llegó a abrir la puerta grande de la monumental venteña la tarde del 27 de junio; y José Ramón Martín, novillero mirobrigense que, a la postre, se ha convertido en el torero que más veces ha actuado ante nuestra afición con un total de once ocasiones (seis como novillero y cinco como matador de toros), fueron los encargados de actuar en este festejo. Según reseñó la citada publicación taurina en su mentado número del 16 de septiembre de 1991, el rubio torero vallisoletano escuchó una ovación en el que abrió plaza y cortó una oreja al segundo novillo de su lote, mientras que Martín sería ovacionado en el segundo de la tarde y recibiría palmas tras un aviso en el que cerró el festejo.

El miércoles 11, tendría lugar la entonces tradicional becerrada local en la que ante añojos de la ganadería de Emilio Artalejo Sacristán actuaron tres cuadrillas de aficionados locales que estuvieron encabezadas por Ismael Sanz “El Chaparrete”, Fernando Morena “El Niño de Correos” y Javier García Estrada “Crispín”.

Al día siguiente, se pondría el punto final al ciclo con la becerrada de promoción de la Peña Taurina “Manuel Vidrié”. En esta ocasión, hicieron el paseíllo los aprendices de torero Carlos del Pozo, de Madrid; un jovencísimo, también madrileño, Uceda Leal quien estuvo anunciado como José Ignacio Uceda Pérez; Ángel J. González “Angelillo”, de la extinta Peña Taurina “Manuel Vidrié” de Guadalajara; Rafi Romero, de Parla; Alejandro Cristóbal Quesada, de Coslada; Rubén Sanz “El Nino”, también de la mentada peña guadalajareña; y Raúl Justo Herrera, de la vecina localidad de Soto del Real. Unos aprendices de torero que hicieron las delicias de la nuestra afición ante añojos de la divisa cacereña de Emilio Artalejo Sacristán.

Y por supuesto, no podemos olvidarnos de los tradicionales festejos taurinos populares que completaron el serial: los afamados encierros con las reses que se lidiarían en los festejos vespertinos; las esperadas sueltas de vacas nocturnas, así como las de después de los encierros y festejos de la tarde; y, por supuesto, el añorado Toro del Campo. Unos festejos que, sin ningún género de duda, gozaron de un gran número de seguidores incluso más allá de los límites de nuestro municipio.

Aquí, ponemos el punto final a este sucinto repaso de lo que fue nuestra Feria Taurina de hace treinta años con la esperanza y la vista puesta en un futuro, ojalá próximo, en el que todos dejemos atrás esta dichosa pandemia, podamos celebrar con total normalidad nuestra Función y en el que los aficionados taurinos podamos seguir disfrutando de los festejos taurinos en nuestra localidad.

Quisiera terminar teniendo un afectuoso recuerdo para todos nuestros vecinos que se han visto afectados por esta dichosa pandemia y que incluso llegaron a perder a un ser querido como consecuencia de la misma. Y, por su puesto, para todos aquellos que, de una u otra forma, aunaron esfuerzos para hacerla frente.

Y también quisiera dedicar un no menos afectuoso recuerdo para todos aquellos que, de manera directa o indirecta, hicieron que la secular tradición taurina de nuestra localidad, a pesar de las actuales circunstancias, se mantenga viva hoy entre nosotros, y muy especialmente a dos personas que nos dejaron recientemente, Eustaquio Isabel Lechuga y Juan Sanz Montero “El Rasga”.

domingo, 15 de agosto de 2021

RECUERDOS DEL 15 DE AGOSTO EN LAS VENTAS

 RECUERDOS DEL 15 DE AGOSTO EN LAS VENTAS


15 de agosto. La ciudad de Madrid celebra la festividad de la Virgen de la Paloma, su patrona popular. Quizá la festividad más castiza de cuantas se celebran en la capital. Una fecha que los aficionados taurinos tienen marcada en el calendario para asistir a su cita con la monumental plaza de toros de Las Ventas para festejar esta celebración. Sin embargo, esta cita se ve anulada por segundo año consecutivo por la dichosa pandemia que nos acecha. Aunque, este año, de manera un tanto incompresible pues la capital ya ha acogido festejos taurinos en el presente año. Primero, en la misma monumental madrileña el pasado 2 de mayo; luego en el carabanchelero coso de Vistalegre en aquella denominada Feria de San Isidro; y, posteriormente, otra vez en la monumental capitalina en aquellas corridas extraordinarias llevadas a cabo el último fin de semana de junio y el primero de julio. Y más, cuando se acaban de hacer oficiales las combinaciones de la Feria de Otoño. 

Sea como fuere, se echa de menos, desde luego, la cita de hoy con la monumental madrileña y eso que no he sido tan habitual a esta cita, aunque sí he sido un fijo en las últimas cinco ediciones.

La primera vez que asistí a esta cita fue en 2006. Aquel día actuaron Curro Díaz, Gómez Escorial y Sergio Marín que confirmaba la alternativa. Una terna que se debía ver las caras ante un encierro de la ganadería de “Astolfi”. El festejo resultó deslucido debido al juego de los “astolfis” que estuvieron remendados con un sobrero, que hizo cuarto, de la vacada de Torres Gallego. De este deslucido encierro, solo se salvó el astado corrido en último lugar que fue un ejemplar con verdaderas opciones de lucimiento y que fue desaprovechado por el confirmante. Solo se pudo destacar de esta corrida la torerísima actuación de Curro Díaz ante el sobrero por la que daría una vuelta al ruedo.

Volvería a esta cita con la monumental al año siguiente. En esta ocasión, fueron Fernando Robleño, Torres Jerez y Gabriel Picazo, que confirmaba la alternativa, quienes realizarían el paseíllo para lidiar un encierro de los hierros de Manuel Ángel Millares y “Espantalobos”, hierro también propiedad del mentado ganadero onubense. El festejo resultó anodino debido al nulo juego ofrecido por los astados de Millares que, por si fuera poco, resultó un auténtico saldo en lo que a la presentación se refiere. Además, el segundo de los astados tuvo que ser devuelto por su manifiesta invalidez y fue sustituido por un sobrero de Valenzuela. Pero es que, además, también debió ser devuelto el que hizo tercero, sin embargo, fue mantenido en el ruedo lo que provocó airadas protestas contra la presidencia y contra la empresa durante la lidia de este ejemplar y la muerte de este.

Quizá por estas dos no muy buenas experiencias o no sé muy bien por qué, no regresé a esta cita hasta el año 2015. Fue para ver a “Frascuelo”, quien reaparecía ante la afición venteña tras cinco años de ausencia, Ángel Teruel y el sevillano Javier Jiménez, quien confirmaba la alternativa. Una terna que tendría que vérselas ante un encierro de Santiago Domecq. El encierro de Santi Domecq, el segundo con el hierro de Ana María Bohórquez, dio un juego interesante del que destacaron los corridos en primero, quinto y sexto lugar. Entre los espadas, sorprendió la gran dimensión ofrecida por el confirmante quien dio una vuelta al ruedo tras petición de oreja ante el astado de la confirmación y cortó una oreja del ejemplar que cerró plaza.

Volvimos en 2016. Hicieron el paseíllo Eugenio de Mora, Matías Tejela y Román para dar cuenta de un encierro de “El Montecillo”. El encierro de la divisa toledana, remendado con un ejemplar de “Torrealba” que hizo quinto, fue noblote, aunque venido a menos, pero, por lo menos, permitió lucirse al toledano Eugenio de Mora que dio muestras de su torería en sus dos intervenciones, sobre todo, ante el cuarto, burel del que llegaría a pasear una oreja. Un trofeo, aunque protestado, también pasearía el valenciano Román por su firmeza y decisión del animal que hizo tercero.

Eugenio de Mora con el toro al que le cortó la oreja.

Y Román sería el protagonista de la edición de 2017 pues llegó a salir a hombros de la monumental madrileña tras cortar una oreja a cada uno de los ejemplares propiedad del maestro “Joselito” que le tocaron en suerte -por cierto, que se llevó el mejor lote- por su entrega y disposición. Completaron el cartel el madrileño Iván Vicente y el francés Juan Leal. Como decíamos, los toros, cinco con el hierro de “La Reina” y uno, sexto; con el pial de “El Tajo”, fueron propiedad del maestro madrileño José Miguel Arroyo “Joselito”. Hay que destacar que, en este festejo, también destacaron el picador Santiago Morales “Chocolate” y el banderillero “El Sirio”, ambos componentes de la cuadrilla de Román, tras picar y banderillear, respectivamente, al ejemplar que cerró plaza.

Momento de la faena de Román al primero de su lote.

2018. Este fue un año en el que nos encontramos con la grata sorpresa de Juan Ortega. Quizá habrá aficionados que lo conociesen de antes, pero fue esta corrida en la que le descubrimos muchos otros. Fue una tarde en la que el sevillano actuó con Pepe Moral y Francisco José Espada para despachar un encierro de las ganaderías de “Valdefresno” y Hnos. Fraile Mazas. El encierro de los hierros salmantinos resultó mansote, aunque manejable y de él destacaron los astados corridos en segundo, tercero y sexto lugar, ejemplares que ofrecieron muchas opciones de lucimiento y que fueron ovacionados en el arrastre. Ortega se destaparía en la faena de muleta al primero de su lote, segundo de la tarde, en una torerísima faena que sería premiada con un trofeo. Con el quinto, no se llegaría acoplar, pero nos dejó un ramillete de enjundiosas verónicas. Por su parte, Pepe Moral solo dejaría apuntes de su toreo capotero ante el ejemplar que abrió plaza y el joven Francisco José Espada no estaría a la altura de su lote que fue el mejor del festejo. Entre las cuadrillas destacaron José Alberto Aponte “Candiles”, banderilleando al tercero y lidiando al sexto y José Chacón lidiando al cuarto.

Momento de la faena de Juan Ortega al primero de su lote.


Así recibió de capote el sevillano a su segundo.

Y, llegamos a la última edición de las celebradas en este festejo. Y, otra vez, tenemos como protagonista el sevillano Juan Ortega, quien con un ramillete y medio de naturales conseguidos de uno en uno ante un noblote y desrazado zambombo de Martín Lorca hizo vibrar los escaños venteños. Fue lo único destacado de este festejo en el que sus compañeros de cartel, Fernando Robleño y Sebastián Ritter, no pudieron pasar de voluntariosos por el nulo juego del saldo ganadero que, con los dos hierros de la casa, envío Martín Lorca, un encierro, además, que tuvo que ser remendado con un sobrero que hizo tercero de José Luis Osborne que no desentonó, ni por presentación ni por juego, de los titulares. Terminar destacando la labor de “El Legionario” y de César del Puerto, componentes de la cuadrilla de Fernando Robleño, que destacaron picando y lidiando, respectivamente, al cuarto de la tarde.

Juan Ortega hizo vibrar por naturales a los aficionados venteños.

Y estos son los recuerdos de los 15 de agosto vividos en la monumental plaza de toros de Las Ventas. Unos recuerdos que, ojalá, podamos aumentar a partir del año que viene.

lunes, 24 de mayo de 2021

¿POR QUÉ NO TOCA LA MÚSICA EN LAS VENTAS?

¿POR QUÉ NO TOCA LA MÚSICA EN LAS VENTAS?


La madrileña plaza de toros de Las Ventas posee muchas peculiaridades. Una de ellas es que no toca la música durante las lidias de los toros al contrario que de lo que sucede en el resto de plazas. Así la intervención de la banda de música venteña se limita al paseíllo, los entreactos, los momentos de la devolución de los toros a los corrales y a la finalización del festejo. Esta costumbre conocida y asumida por los habituales de los escaños venteños, sin embargo, es desconocida por muchos de los no habituales quienes se delatan cuando rompen ese “run run” madrileño que rodea a esas faenas de relumbrón al solicitar los sones de la banda al grito de “¡música!” que es acallado, a veces, con gracejos, a veces, con incompresibles improperios.

Pero, ¿de dónde viene esa costumbre? La versión más extendida nos dice que esta tradición venteña dataría de la corrida de toros celebrada en la monumental capitalina el 24 de mayo de 1939 en el que fue el primer acontecimiento taurino que acogía el coso madrileño tras la Guerra Civil y a la que el bando ganador denominó como la “Corrida de la Victoria”. En ella, se acartelaron el rejoneador Antonio Cañero y los matadores de toros Marcial Lalanda, Vicente Pastor, Pepe Amorós, Domingo Ortega, Pepe Bienvenida y “El Estudiante” quienes se las verían ante astados de Clairac, Carmen de Federico, Concha y Sierra, Pablo Romero, Antonio Pérez, Sánchez y Fabrés y Marqués de Villamarta.

Según cuenta esta versión, la música tocó durante la faena que Marcial Lalanda realizó al astado de Carmen de Federico. El pasodoble interpretado sería el compuesto en honor al diestro madrileño. Sin embargo, no lo haría durante el trasteo que llevó a cabo Domingo Ortega ante el burel de Antonio Pérez y que sería premiado con los máximos trofeos. Esta situación desembocaría en una gran bronca de los partidarios del diestro de Borox ante la negativa de la banda para iniciar el pasodoble.

Hay quien apunta que esta situación se debió a la rivalidad existente entre Lalanda y Ortega y sus seguidores. Al parecer, el director de la banda se encontraría entre los partidarios del primero y por eso no tocó durante la faena del segundo. Mientras, hay otros que apuntan que esta situación se debió a la “factura” que le pasaron al diestro de Borox por sus supuestas simpatías republicanas.

Esta situación sería la que motivaría que, para evitar malentendidos y enfrentamientos gratuitos, se decidiese no volver a tocar la música durante las faenas de muleta de los diestros. Incluso hay quien apunta que en el resto de festejo que quedaba por celebrar tras la intervención de Ortega no volvió a tocar la música.

Pero, ¿qué hay de cierto en esto? Pues las reseñas del festejo publicadas al día siguiente en El Heraldo de Zamora y en El Imperio. Diario de Falange Española Tradicionalista y de las Jons nos dicen lo contrario. La primera de las citadas publicaciones reseñaría la intervención de Ortega de la siguiente manera: “Sale el quinto de Clairac -esta publicación, dice que todos los astados pertenecieron a la mentada ganadería- y Domingo Ortega logra seis magníficas verónicas, que son coreadas por toda la plaza. Suena la música y el ‘paleto’ de Borox, con la muleta inicia la faena, agarra una media estocada y descabella al primer intento (ovación, oreja y rabo). Y la segunda de ellas lo haría así: “Quinto. Ortega hace seis verónicas artísticas entre grandes ovaciones. Suena la música, muletea y coloca media estocada. Un descabello, ovación, oreja y rabo”. Lo que sí es chocante en ambas reseñas es que en ellas, única y exclusivamente, se hace referencia a la intervención de la música al comentar la actuación del diestro de Borox.

Y también contradiría aquella versión la crónica firmada por “Giraldillo” que fue publicada en ABC también al día siguiente del festejo cuando, al relatar la actuación de Ortega, decía: “El público, que había jaleado en tanto la música, repetía una y otra vez el nombre del torero en las notas del conocido pasodoble…”. Así, podríamos entender que el público jaleó la faena mientras la música interpretaba los sones del pasodoble en honor al diestro de Borox. Por cierto, que esta crónica de “Giraldillo” también destaca que la música sonó durante la posterior actuación de Pepe Bienvenida ante el toro de Sánchez Fabrés y que, al igual que la de Ortega, también sería premiada con los máximos trofeos. Máximos trofeos que, por cierto, también serían recibidos por Vicente Barrera tras lidiar al ejemplar de Concha y Sierra.

Con estos argumentos, no podríamos afirmar que la comentada versión sea la causante de esta tradición. Y más cuando leemos el trabajo “Los toros en la música” firmado por Manuel Delgado-Iribarren Negrao que aparece en la enciclopedia Los Toros, más conocida como “El Cossío”, cuando al hablar sobre la intervención de la música en las faenas de los diestros dice: “Sin embargo, en la Plaza Monumental de Madrid ha sido totalmente erradicada, desde hace bastantes años, no se sabe muy bien por qué. Tal vez por un mal entendido sentido de la seriedad de la lidia…”.

Lo que sí parece más o menos claro es que ese 24 de mayo de 1939 fue la última vez que la banda de música venteña intervino durante la lidia de un toro.

Esta tradición se rompería el 16 de octubre de 1966, día en el que el diestro Antonio Bienvenida se despedía de los ruedos ante la afición madrileña cerrándose con seis toros de distintas ganaderías. Según se relata en el número 1165 de la revista El Ruedo de fecha de 18 de octubre de 1966, todo ocurrió durante el tercio de banderillas del quinto toro de la tarde. Tras colocar dos pares de banderillas, Bienvenida brindó el último par a la banda de música que, sin pensar, correspondió al brindis interpretando el pasodoble “El gato montés”. Según se relata en esta misma publicación, el público también solicitó que sonase la música durante la faena de muleta, sin embargo, fue el mismo Antonio Bienvenida quien, ante la misma cara del toro, hizo señales para que no se atendiese la mentada petición.


Esta costumbre es una regla no escrita de la plaza de toros de Las Ventas que sigue vigente en nuestros días. Así lo reconoce Francisco García, quien fuese miembro de la banda musical venteña durante cuarenta años de los cuales, los siete últimos, los comprendidos entre 2010 y 2017, lo hizo como director de la misma al suceder a Lorenzo Gallego Castuera. Fue en una entrevista concedida a Alexis Redondo que fue publicada en el número 6 de la revista (T)ORO de septiembre de 2017 cuando afirma que “no he encontrado ninguna ley, orden o norma escrita que nos prohíba tocar durante la lidia del toro. (…) Siento que es algo abstracto, algo que respiramos, que está en el aire”. Como curiosidad, también reconoce García que esta tradición estuvo a punto de romperse a mediados de los ochenta ante el “engaño” de un torero pues “Morenito de Maracay estuvo en Madrid poniendo sus famosas banderillas al quiebro. Entonces nos dijo que ya había hablado con el presidente de la plaza para que se tocara la música durante su presentación. A todos nosotros se nos hizo raro. Recuerdo que el director salió corriendo para el palco de la presidencia. Cuando regresó nos dimos cuenta que Maracay por poco nos engaña. Llegó el momento de las banderillas y el venezolano nos miraba desde el ruedo, nos alzaba la cabeza y levantaba sus manos, nosotros ya seguros por haber consultado con el presidente estuvimos tranquilos a sus reclamos”. Sobre si se debería revertir esta situación, García apunta que “para mí lo mejor es como está si tocase la música en la faena el problema es quién va a mandar que yo toque. ¿De quién es la responsabilidad? El presidente me manda tocar, yo toco. Pero si la gente empieza a protestar entonces me señalarían…”.

En la actualidad, la banda venteña está compuesta por veintidós miembros y está dirigida por Rafael Zahonero quien asumió el cargo el 24 de mayo de 2017 tras la jubilación de Francisco García. Zahonero en una entrevista concedida a Adrián Blázquez del Coso en el portal Al Toro sí se mostraría dispuesto a que sonase la música durante la lidia. En ella, Zahonero apuntaría que “ronda mucho en mi cabeza la verdad”. Aunque también muestra ciertas reservas cuando dice que “el temor me asalta, porque no tengo nada claro la reacción que pudiera tener el público o incluso el torero. No me gustaría pasar a la historia como el director de la banda que formó un escándalo en Las Ventas y arruinó una faena de triunfo”. Sin embargo, Zahonero sí ve más factible de que esta cuestión se produjese “en un festival o en una corrida de único espada” y reconoce que en ese caso “sí tenemos previsto acompañar con la música alguna gran faena si se da el caso”.

La puerta para que la música vuelva a sonar en la monumental madrileña durante la lidia de los toros queda abierta, aunque de producirse este hecho, la banda debería aumentar considerablemente y, posiblemente, cambiar su ubicación, pues de no ser así, las notas musicales se perderían entre las grandes dimensiones de la monumental y el clamor de los tendidos.

Ahora, si tenemos en cuenta las divisiones de opiniones que se producen entre los aficionados en los desarrollos de ciertas lidias, ¿se imaginan lo que podría suceder si se arrancase a tocar la música? Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy que decía el otro.

La banda de música de Las Ventas, bajo la dirección de Francisco García, amenizando los prolegómenos de un festejo taurino en la monumental madrileña interpretando el pasodoble "Plaza de Las Ventas" de Manuel Lillo Torregrosa.


domingo, 4 de abril de 2021

RECUERDOS DEL DOMINGO DE RESURRECIÓN EN LAS VENTAS

ECHO DE MENOS UN DOMINGO DE RESURRECCIÓN EN LAS VENTAS

Domingo de Resurrección. Una fecha tradicional en el calendario taurino. Una cita obligatoria en diversas plazas de nuestra piel de toro. La más conocida y señalada, sin duda alguna, la de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Pero también en la monumental plaza de toros de Las Ventas de Madrid, aunque con menos lustre y boato que la capital hispalense. Una fecha que, sin embargo, desde la pasada campaña no se puede celebrar debido a la situación sanitaria en la que nos encontramos inmersos.

Una fecha esta del Domingo de Resurrección en la que se echa de menos el bajar a Madrid, el encuentro con amigos, las tertulias previas en los bares de alrededor de la monumental madrileña comentando lo que puede dar de sí el festejo que está a punto de comenzar. Una fecha en la que echa de menos visitar el puesto de Matías (qepd) para saludarle y, de paso, aumentar la biblioteca taurina. Una fecha en la que se echa de menos el granito de los escaños venteños y a sus ocupantes; las polémicas, las ovaciones, las broncas; las voces de más, las voces de menos… en definitiva, todo lo que rodea a una tarde de toros.

Fue en 2004 cuando comencé a acudir a esta cita del Domingo de Resurrección con la monumental madrileña. Desde entonces y hasta el último festejo celebrado en tan señalada fecha, solo falté a ella en tres ocasiones. Hoy, tras dos años de obligada ausencia, echo de menos aquellas tardes en las que viví de todo.

Echo de menos aquella más que decepcionante encerrona de Morante de la Puebla con astados de las ganaderías de “Astolfi”, Domingo Hernández, “Alcurrucén”, Lozano, Hnos. (sobrero que sustituyó al titular de “Gavira”), Martín Arranz y Núñez del Cuvillo. Fue el 11 de abril de 2004 y, como señalé antes, fue mi debut venteño en tan señalada fecha.

Morante de la Puebla haciendo el paseíllo el 11 de abril de 2004


Echo de menos la corrida concurso de ganaderías de encaste Santa Coloma que tuvo lugar al año siguiente, concretamente, la tarde del 27 de marzo. Se lidiaron astados de las ganaderías de “La Quinta”, Victorino Martín, Cuadri, Adolfo Martín, “San Martín” y Mauricio Soler Escobar. Compusieron la terna Luis Francisco Esplá, Luis Miguel Encabo y Luis Vilches. Y participaron también en concurso las cuadras de caballos de Las Ventas, Nimes y Sevilla. La tarde fue aciaga por el juego de los astados, tan fue así que el premio al mejor toro quedó desierto, como también quedaron los premios al mejor picador y al mejor banderillero y mejor lidiador. Solo se entregaron los premios al mejor matador de toros, que recogió Luis Vilches por su entrega en la lidia del último toro de la tarde que, por cierto, le propinó una tremenda voltereta que, afortunadamente, quedó en el susto; y el premio a la mejor cuadra de caballos que se llevó la cuadra de Nimes.

Echo de menos la tarde del 16 de abril de 2006 en la que salió por la puerta grande, aunque de forma discutida, César Jiménez tras cortar una protestada oreja a cada uno de sus oponentes. Completaron el cartel los diestros Miguel Abellán y Eduardo Gallo. Y se lidió un encierro de la ganadería de Román Sorando remendado con un sobrero, que hizo tercero, de Martín Arranz.

Echo de menos la tarde de la confirmación de Alejandro Talavante. Hecho acontecido el 8 de abril de 2007. El extremeño salió por la puerta grande tras cortar las dos orejas al último toro de la corrida de “El Puerto de San Lorenzo”. Un manso abanto, al que Talvante consiguió someter, primero en los medios, y después en los terrenos de los tendidos cinco y seis. Una intensa faena en la que Alejandro hizo vibrar los escaños venteños, sobre todo, con dos soberbias series con la mano diestra. Poco importó que la espada cayese baja para que se solicitasen con fuerza -y se concediesen- las dos orejas que abrían la puerta grande para que saliese en volandas el diestro extremeño. Testigos de este acontecimiento fueron “El Juli”, que ejerció de padrino de la ceremonia de confirmación, y José Mari Manzanares, testigo de la misma. Los toros pertenecieron a las ganaderías de “El Puerto de San Lorenzo” y “La Ventana del Puerto”.

Portada de la revista 6TOROS6 con la imagen de Alejandro Talavante
en volandas con las orejas la tarde de su confirmación de alternativa.

Echo de menos la fría tarde del 23 de marzo de 2008 en la que hicieron el paseíllo Julio Aparicio, Morante de la Puebla y Miguel Ángel Perera para lidiar toros de “El Puerto de San Lorenzo” y “La Ventana del Puerto”. Una tarde que dejó para el recuerdo la cornada que recibió Julio Aparicio al entrar a matar al primero de la tarde y el tercio de quites que protagonizaron Morante de la Puebla y Miguel Ángel Perera ante el quinto del encierro. Morante dejó dos exquisitas verónicas y una más que extraordinaria media de remate que fueron replicadas por Perera con una ceñidísimas gaoneras.

Echo de menos la decepcionante tarde del 12 de abril de 2009 en la que Alejandro Talvante se encerró con seis toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Como también echo de menos la no menos decepcionante encerrona de Daniel Luque con toros de Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo que se programó para el año siguiente, concretamente, para la tarde del 4 de abril.

Echo de menos la deslucida tarde del 24 de abril de 2011 en la que Curro Díaz, Leandro y Morenito de Aranda se vieron las caras ante astados de “Los Recitales”. Y echo de menos la tarde del 20 de abril de 2014 en la que también actuaron Curro Díaz y Morenito de Aranda, ahora acompañados por Antonio Nazaré con toros de “Gavira”. También fue una tarde deslucida en la que solo Antonio Nazaré rompió la racha silenciosa de la tarde al dar la única vuelta al ruedo del festejo tras su labor ante el astado que cerró plaza.

Echo de menos el mano a mano que protagonizaron Morenito de Aranda e Iván Fandiño el 27 de marzo de 2016. El deslucido juego de los astados de Martín Lorca -que lucieron los dos hierros de la casa- dieron al traste con las expectativas de los diestros. Solo el sobrero de José Luis Pereda que cerró plaza dio alguna opción a un valiente Fandiño que consiguió dar una vuelta al ruedo. Y también echo de menos otro mano a mano programado para el 16 de abril de 2017 en el que participaron Curro Díaz y José Garrido ante astados de la divisa madrileña de “Montealto”. También resultó deslucido este festejo y solo nos pudimos quedar con algún detalle de los de luces.

Echo de menos la puerta grande de Álvaro Lorenzo al cortar tres orejas a un buen encierro de “Toros de El Torero”, ganadería que vio como su último ejemplar, de nombre “Viscoso” y al que Lorenzo cortó las dos orejas, era premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Fue el 1 de abril de 2018 y completaron el cartel David Mora que consiguió dar una vuelta al ruedo tras la lidia del cuarto y Daniel Luque que vio silenciadas sus actuaciones.

Álvaro Lorenzo saliendo por la puerta grande el 1 de abril de 2018.

Echo de menos la torería y el gusto de Juan Ortega la tarde del 21 de abril de 2019 ante un manejable ejemplar de “Toros de El Torero” que hizo segundo y por los que tuvo que dar una vuelta al ruedo. Completaron el cartel David Galván y Pablo Aguado que no tuvieron suerte con sus lotes. Los toros pertenecieron a la divisa de “Toros de El Torero” que, al contrario que el año anterior, ofrecieron un juego desigual. Además, el corrido en quinto lugar fue devuelto a los corrales y fue sustituido por un sobrero de “Lagunajanda”.

Juan Ortega lanceando de capote al segundo de "Toros de El Torero"
la tarde del 21 de abril de 2019.

Echo de menos esas tardes del Domingo de Resurrección sentado en los tendidos de Las Ventas que, ojalá, pronto podamos volver a repetir para disfrutar, para emocionarnos y, por qué no, también para aburrirnos y cabrearnos.