Mostrando entradas con la etiqueta Domingo de Resurrección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Domingo de Resurrección. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de abril de 2021

RECUERDOS DEL DOMINGO DE RESURRECIÓN EN LAS VENTAS

ECHO DE MENOS UN DOMINGO DE RESURRECCIÓN EN LAS VENTAS

Domingo de Resurrección. Una fecha tradicional en el calendario taurino. Una cita obligatoria en diversas plazas de nuestra piel de toro. La más conocida y señalada, sin duda alguna, la de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Pero también en la monumental plaza de toros de Las Ventas de Madrid, aunque con menos lustre y boato que la capital hispalense. Una fecha que, sin embargo, desde la pasada campaña no se puede celebrar debido a la situación sanitaria en la que nos encontramos inmersos.

Una fecha esta del Domingo de Resurrección en la que se echa de menos el bajar a Madrid, el encuentro con amigos, las tertulias previas en los bares de alrededor de la monumental madrileña comentando lo que puede dar de sí el festejo que está a punto de comenzar. Una fecha en la que echa de menos visitar el puesto de Matías (qepd) para saludarle y, de paso, aumentar la biblioteca taurina. Una fecha en la que se echa de menos el granito de los escaños venteños y a sus ocupantes; las polémicas, las ovaciones, las broncas; las voces de más, las voces de menos… en definitiva, todo lo que rodea a una tarde de toros.

Fue en 2004 cuando comencé a acudir a esta cita del Domingo de Resurrección con la monumental madrileña. Desde entonces y hasta el último festejo celebrado en tan señalada fecha, solo falté a ella en tres ocasiones. Hoy, tras dos años de obligada ausencia, echo de menos aquellas tardes en las que viví de todo.

Echo de menos aquella más que decepcionante encerrona de Morante de la Puebla con astados de las ganaderías de “Astolfi”, Domingo Hernández, “Alcurrucén”, Lozano, Hnos. (sobrero que sustituyó al titular de “Gavira”), Martín Arranz y Núñez del Cuvillo. Fue el 11 de abril de 2004 y, como señalé antes, fue mi debut venteño en tan señalada fecha.

Morante de la Puebla haciendo el paseíllo el 11 de abril de 2004


Echo de menos la corrida concurso de ganaderías de encaste Santa Coloma que tuvo lugar al año siguiente, concretamente, la tarde del 27 de marzo. Se lidiaron astados de las ganaderías de “La Quinta”, Victorino Martín, Cuadri, Adolfo Martín, “San Martín” y Mauricio Soler Escobar. Compusieron la terna Luis Francisco Esplá, Luis Miguel Encabo y Luis Vilches. Y participaron también en concurso las cuadras de caballos de Las Ventas, Nimes y Sevilla. La tarde fue aciaga por el juego de los astados, tan fue así que el premio al mejor toro quedó desierto, como también quedaron los premios al mejor picador y al mejor banderillero y mejor lidiador. Solo se entregaron los premios al mejor matador de toros, que recogió Luis Vilches por su entrega en la lidia del último toro de la tarde que, por cierto, le propinó una tremenda voltereta que, afortunadamente, quedó en el susto; y el premio a la mejor cuadra de caballos que se llevó la cuadra de Nimes.

Echo de menos la tarde del 16 de abril de 2006 en la que salió por la puerta grande, aunque de forma discutida, César Jiménez tras cortar una protestada oreja a cada uno de sus oponentes. Completaron el cartel los diestros Miguel Abellán y Eduardo Gallo. Y se lidió un encierro de la ganadería de Román Sorando remendado con un sobrero, que hizo tercero, de Martín Arranz.

Echo de menos la tarde de la confirmación de Alejandro Talavante. Hecho acontecido el 8 de abril de 2007. El extremeño salió por la puerta grande tras cortar las dos orejas al último toro de la corrida de “El Puerto de San Lorenzo”. Un manso abanto, al que Talvante consiguió someter, primero en los medios, y después en los terrenos de los tendidos cinco y seis. Una intensa faena en la que Alejandro hizo vibrar los escaños venteños, sobre todo, con dos soberbias series con la mano diestra. Poco importó que la espada cayese baja para que se solicitasen con fuerza -y se concediesen- las dos orejas que abrían la puerta grande para que saliese en volandas el diestro extremeño. Testigos de este acontecimiento fueron “El Juli”, que ejerció de padrino de la ceremonia de confirmación, y José Mari Manzanares, testigo de la misma. Los toros pertenecieron a las ganaderías de “El Puerto de San Lorenzo” y “La Ventana del Puerto”.

Portada de la revista 6TOROS6 con la imagen de Alejandro Talavante
en volandas con las orejas la tarde de su confirmación de alternativa.

Echo de menos la fría tarde del 23 de marzo de 2008 en la que hicieron el paseíllo Julio Aparicio, Morante de la Puebla y Miguel Ángel Perera para lidiar toros de “El Puerto de San Lorenzo” y “La Ventana del Puerto”. Una tarde que dejó para el recuerdo la cornada que recibió Julio Aparicio al entrar a matar al primero de la tarde y el tercio de quites que protagonizaron Morante de la Puebla y Miguel Ángel Perera ante el quinto del encierro. Morante dejó dos exquisitas verónicas y una más que extraordinaria media de remate que fueron replicadas por Perera con una ceñidísimas gaoneras.

Echo de menos la decepcionante tarde del 12 de abril de 2009 en la que Alejandro Talvante se encerró con seis toros de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Como también echo de menos la no menos decepcionante encerrona de Daniel Luque con toros de Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo que se programó para el año siguiente, concretamente, para la tarde del 4 de abril.

Echo de menos la deslucida tarde del 24 de abril de 2011 en la que Curro Díaz, Leandro y Morenito de Aranda se vieron las caras ante astados de “Los Recitales”. Y echo de menos la tarde del 20 de abril de 2014 en la que también actuaron Curro Díaz y Morenito de Aranda, ahora acompañados por Antonio Nazaré con toros de “Gavira”. También fue una tarde deslucida en la que solo Antonio Nazaré rompió la racha silenciosa de la tarde al dar la única vuelta al ruedo del festejo tras su labor ante el astado que cerró plaza.

Echo de menos el mano a mano que protagonizaron Morenito de Aranda e Iván Fandiño el 27 de marzo de 2016. El deslucido juego de los astados de Martín Lorca -que lucieron los dos hierros de la casa- dieron al traste con las expectativas de los diestros. Solo el sobrero de José Luis Pereda que cerró plaza dio alguna opción a un valiente Fandiño que consiguió dar una vuelta al ruedo. Y también echo de menos otro mano a mano programado para el 16 de abril de 2017 en el que participaron Curro Díaz y José Garrido ante astados de la divisa madrileña de “Montealto”. También resultó deslucido este festejo y solo nos pudimos quedar con algún detalle de los de luces.

Echo de menos la puerta grande de Álvaro Lorenzo al cortar tres orejas a un buen encierro de “Toros de El Torero”, ganadería que vio como su último ejemplar, de nombre “Viscoso” y al que Lorenzo cortó las dos orejas, era premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Fue el 1 de abril de 2018 y completaron el cartel David Mora que consiguió dar una vuelta al ruedo tras la lidia del cuarto y Daniel Luque que vio silenciadas sus actuaciones.

Álvaro Lorenzo saliendo por la puerta grande el 1 de abril de 2018.

Echo de menos la torería y el gusto de Juan Ortega la tarde del 21 de abril de 2019 ante un manejable ejemplar de “Toros de El Torero” que hizo segundo y por los que tuvo que dar una vuelta al ruedo. Completaron el cartel David Galván y Pablo Aguado que no tuvieron suerte con sus lotes. Los toros pertenecieron a la divisa de “Toros de El Torero” que, al contrario que el año anterior, ofrecieron un juego desigual. Además, el corrido en quinto lugar fue devuelto a los corrales y fue sustituido por un sobrero de “Lagunajanda”.

Juan Ortega lanceando de capote al segundo de "Toros de El Torero"
la tarde del 21 de abril de 2019.

Echo de menos esas tardes del Domingo de Resurrección sentado en los tendidos de Las Ventas que, ojalá, pronto podamos volver a repetir para disfrutar, para emocionarnos y, por qué no, también para aburrirnos y cabrearnos.

lunes, 22 de abril de 2019

LAS VENTAS (MADRID). DOMINGO, 21 DE ABRIL DE 2019. CORRIDA DE TOROS. DOMINGO DE RESURRECCIÓN





LA VUELTA DE JUAN ORTEGA

El diestro Juan Ortega firmó los mejores pasajes de la segunda corrida de toros de la presente temporada venteña con motivo de la festividad del Domingo de Resurrección, un festejo que suponía la vuelta del diestro sevillano al coso madrileño tras su destacada actuación del pasado 15 de agosto. Completaron el cartel el gaditano David Galván y el también sevillano Pablo Aguado que no tuvieron la suerte de cara. Se corrió un encierro de juego desigual de Toros de El Torero remendado con un ejemplar de Lagunajanda.

Segunda corrida de toros de la temporada venteña, festejo organizado con motivo de la festividad del Domingo de Resurrección. Para la ocasión, se escogió una ganadería como la de Toros de El Torero que se volvía a anunciar en el coso capitalino en tan señalada fecha después del éxito cosechado el año anterior. Y una terna del gusto de la afición madrileña como son David Galván, Juan Ortega quien volvía al coso capitalino tras la gran impresión ofrecida el pasado 15 de agosto, y Pablo Aguado.

La divisa gaditana no pudo reeditar en la presente edición el éxito de la campaña pasada. El encierro estuvo muy bien presentado, incluso alguno de sus componentes llegó a ser ovacionado de salida. Pero ofreció un juego desigual y, además, no estuvo sobrado de fuerza. Destacó el ejemplar que hizo segundo, también con las fuerzas justas, que fue ovacionado en el arrastre por su clase y nobleza. Debido a la justeza de fuerza, el corrido en quinto lugar, tuvo que ser devuelto a los corrales y fue sustituido por un sobrero de Lagunajanda, también bien presentado y, aunque con matices, manejable. También debió ser devuelto el cuarto, sin embargo, fue mantenido en el ruedo de manera inexplicable por el palco presidencial.

Quien sí reeditó su último éxito venteño, aunque ahora sin cortar trofeos, fue el sevillano Juan Ortega que dio una clamorosa vuelta al ruedo por sus innumerables destellos de torería ante el segundo de la tarde. El sevillano ya dejó constancia de esa torería que atesora en el quinte por chicuelinas ante el astado que abrió plaza. Ya ante el primero de su lote, intentó mecer el capote a la verónica en los lances de recibo. Sí lo consiguió en el quite con un ramillete de toreras verónicas que tuvieron enjundia y que levantaron los olés roncos y secos de los escaños venteños. Ya con la pañosa, tras brindar al público, inició la faena con unos toreros ayudados por bajo. Después, seguirían dos series con la mano diestra con muletazos no menos toreros, muy templados y de gran hondura. Entre serie y serie, Ortega dejaba respirar al noble y enclasado, aunque flojo burel gaditano. Con el animal ya más parado, cambió de mano e instrumentó una desigual serie al natural en la que, de uno en uno, también resultaron muletazos de regusto. La faena estaba hecha y la plaza entregada. Unos muletazos de adorno precedieron a una certera estocada que cayó algo desprendida. Rodó el toro tras haber sonado un recado presidencial y la afición venteña saltó de sus escaños solicitando el trofeo para el sevillano. Trofeo que no fue concedido por el palco lo que redujo el trofeo de Ortega a una clamorosa vuelta al ruedo.

En segundo lugar, Ortega tuvo que lidiar el sobrero de Lagunajanda que sustituyó al blando y flojo titular. Tampoco estuvo sobrado de fuerzas el sustituto, además fue mal lidiado y picado, aun así llegó con cierta manejabilidad al tercio final, sin embargo, ahora el torero no sevillano no acabó de acoplarse y se perdió en un largo trasteo sin fundamento.

Abrió plaza el gaditano David Galván quien, prácticamente, pasó desapercibido ante la afición madrileña. Con el primero, noble, aunque flojo ejemplar, solo pudo dejar algún detalle aislado. Y poco pudo hacer con el flojísimo cuarto que debió ser devuelto a los corrales. Lo más destacado de su actuación fue el quite por chicuelinas que realizó ante el astado que cerró plaza.

Completó la terna el sevillano Pablo Aguado quien no pasó de voluntarioso ante el tercero, abanto animal que iba y venía, pero sin celo ni clase que le llegó a prender durante la faena de muleta, afortunadamente, sin consecuencias. Igual de voluntarioso se mostró ante el sexto, manejable ejemplar, aunque nunca acabó de entregarse. A este lo recibió de forma arrebatadora con el capote para, posteriormente, perderse en un largo y anodino trasteo muletero.


No tuvo la suerte de cara David Galván.Lo más lucido de su actuación fue el quite que
realizó al astado que cerró plaza.
 
Juan Ortega meció el capote por verónicas en el turno de quites
de su primer toro.
Los muletazos con la diestra tuvieron enjundia.
Solo voluntarioso pudo estar Pablo Aguado en una tarde poco afortunada.
Florito también tuvo que intervenir con su parada de bueyes
al devolverse el quinto del festejo.

miércoles, 4 de abril de 2018

LAS VENTAS (MADRID). DOMINGO, 1 DE ABRIL DE 2018. CORRIDA DE TOROS. FESTIVIDAD DEL DOMINGO DE RESURRECCIÓN



PUERTA GRANDE A LA DEICISIÓN DE ÁLVARO LORENZO


Álvaro Lorenzo se alzó como claro triunfador del segundo festejo de la temporada venteña al salir por la puerta grande de la monumental madrileña tras cortar tres orejas al mejor lote del buen encierro de la ganadería de “Toros de El Torero” en el que destacó el ejemplar jugado en último lugar que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Completaron el cartel de actuantes David Mora que dio una vuelta al ruedo tras la lidia de su segundo y Daniel Luque que vio silenciada su actuación.

Domingo de Resurrección. Fecha tradicional en el calendario taurino. La plaza de toros de Las Ventas abre sus puertas para acoger el segundo festejo de la temporada madrileña. En esta ocasión, una interesante corrida de toros en la que se anuncian para hacer el paseíllo David Mora, Daniel Luque y Álvaro Lorenzo quienes se las verán ante astados de la ganadería de “Toros de El Torero”.

Estuvo bien presentado el encierro enviado por la divisa gaditana. Y, en general, posibilitó el lucimiento de la terna actuante, aunque tuviese el mal endémico de la justeza de fuerzas. Como nota negativa, el astado jugado en cuarto lugar, un manso de libro que buscó la huida continuamente, aunque cierto es que tuvo la virtud de la humillación. Y, como nota positiva, el toro que cerró plaza, un bravo ejemplar que respondía al nombre de “Viscoso” y que, todo hay que decirlo, fue premiado con una generosa vuelta al ruedo en el arrastre. Que fue un toro importante, sin duda; que tuvo muy buen comportamiento en el tercio de banderillas donde fue bregado de forma magistral por Sergio Aguilar, también; que llegó con fijeza, nobleza y prontitud al tercio final, cierto; pero que apenas se le vio en el caballo, tampoco hay que dudarlo: tomó dos varas en las que, únicamente, Francisco Javier Sánchez se limitó a marcar el puyazo, arriba, es cierto, pero sin apretar apenas y en las que, simplemente, el de “El Torero” se dejó. Además, acudió poco menos que al relance al segundo encuentro con el picador.

El triunfador del festejo fue el toledano Álvaro Lorenzo quien, a su finalización, saldría en hombros por el umbral de la puerta grande del coso venteño tras cortar tres orejas al lote que le correspondió en el sorteo matutino. Un sorteo que le emparejó con “Viscoso” al que Lorenzo le cortó las dos orejas tras una vibrante, emocionante y muy decidida faena de muleta que inició por estatuarios rematados con un pase del desprecio que fue un auténtico cartel de toros. Después se proseguirían las series con ambas manos en las que destacaron los bellos remates. Sobresalieron las series interpretadas con la mano izquierda, sobre todo, la última en la que hubo naturales hondos, profundos, enjundiosos y de muy bella confección. Bello y enjundioso también fue el torero remate de faena por doblones sin la ayuda cambiándose la muleta de mano en cada muletazo. Para entonces, la plaza ya estaba enloquecida y poco importó que la espada cayese caída, valga la redundancia, para que la presidencia concediese el doble trofeo fuertemente solicitado por el público.

Otra oreja cortaría Álvaro Lorenzo del primero de su lote, un noble ejemplar, justo de fuerza, al que el toledano instrumentó un irregular trasteo sobre la mano zurda en el que hubo momentos aislados estimables. Unas ajustadas bernadinas precedieron a una estocada caída, pero de efecto que hizo que el público solicitase con fuerza el trofeo.

Por su parte, David Mora daría una vuelta al ruedo tras su actuación ante el segundo de su lote, un manso ejemplar que buscó siempre la huida, aunque tuvo la virtud de la humillación a pesar de ser muy mal lidiado, tanto en el tercio de varas, como en el de banderillas. Lo aprovechó de forma inteligente Mora en series sobre la mano diestra en las que dejó muy puesta la muleta al toro y en la que consiguió momentos muy meritorios. Más deslucida resultó la faena las veces que David se echó la muleta a la mano izquierda pues aquí no acertó a fijar la embestida del huidizo burel. Tras una estocada baja, se le pidió con fuerza la oreja que, sin embargo, no fue concedida por el palco presidencial. Con el que abrió plaza, toro manejable, justo de fuerza, se lució David Mora manejando el percal por verónicas, tanto en el recibo, como en el quite. Sin embargo, con la pañosa, instrumentó un trasteo con ambas manos ayuno de transmisión.

Completó la terna Daniel Luque quien solo brilló manejando el capote ante el segundo de la tarde, astado con un aceptable pitón izquierdo que tampoco estuvo sobrado de fuerzas. Lo recibió de forma muy torera por verónicas que remató con un delantal y una media y galleó por garbosas chicuelinas para poner al toro en suerte en el primer encuentro con las plazas montadas. Sin embargo, con la muleta, se perdió en una larga faena de pases y más pases con la mano izquierda que apenas dijeron nada. Con el quinto, un toro que iba y venía sin entrega, se alargó en una anodina actuación.

Solo lució con el capote David Mora ante el que abrió plaza.
El toreo de capote de Daniel Luque ante el segundo del festejo
fue lo más de destacado de su actuación.
Al natural conseguiría algunos momentos estimables Álvaro Lorenzo
ante el primero de su lote.
Se lució David Mora toreando con la mano diestra ante el manso cuarto
al que dejó la muleta muy puesta.
Larga y anodina resultó la labor de Daniel Luque ante el quinto.
Al natural llegaron los mejores momentos de la vibrante, emocionante
y decidida faena de Álvaro Lorenzo ante el importante
astado de "Toros de El Torero" que cerró plaza.
Respondió al nombre de "Viscoso" y fue premiado
con la vuelta al ruedo en el arrastre.
Ángel Otero tuvo que saludar montera en mano tras parear
al primer toro del encierro.
El picador Francisco Javier Sánchez fue ovacionado
tras picar al que cerró plaza.
Este toreo fue magistralmente lidiado por Sergio Aguilar
La presidencia del festejo tomó varias decisiones controvertidas.