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sábado, 2 de mayo de 2026

LAS VENTAS (MADRID). VIERNES, 1 DE MAYO DE 2026. MINIFERIA DE LA COMUNIDAD DE MADRID. NOVILLADA CON PICADORES

ÁLVARO SERRANO ACARICIÓ EL TRIUNFO EN SU PRESENTACIÓN VENTEÑA


El novillero casero emborronó con los aceros dos meritorias faenas que podrán haber supuesto un importante triunfo en su presentación venteña. El premio quedó reducido a dos ovaciones con saludos, la segunda, tras recibir dos recados presidenciales. Otra ovación saludaría Joel Ramírez tras su primera actuación. Mientras, David López vio silenciadas sus intervenciones. El encierro de seis ganaderías madrileñas fue un auténtico despropósito, tanto por su presentación, como por su juego.

En el tercio de banderillas del último novillo de la tarde, fue prendido el banderillero Raúl Ruiz quien fue operado en la enfermería de una cornada en el muslo derecho. Pronóstico: grave.

La miniferia de la Comunidad de Madrid se iniciaba, como ya viene siendo habitual en los últimos años, con una novillada con picadores en la que se anunciaban seis ganaderías madrileñas para tres jóvenes aspirantes a matadores de toros.

Los hierros anunciados este año fueron, según el orden en el que saltaron al ruedo, los de Guerrero y Carpintero, Caras Blancas de Carpio, Hnos. Sandoval, Toros de Ayuso, Ángel Luis Peña y El Retamar. Fue este un conjunto que lució una presentación más propia de una limpia de cercados que de una novillada a lidiar en la que se dice primera plaza del mundo. Solo el de Guerrero y Carpintero y el de El Retamar lucieron una presentación acorde a las circunstancias. El resto, sin remate el de Caras Blancas de Carpio, se tapó por la cara; el de Hnos. Sandoval chico y con una cara más propia de un festejo sin caballos; vasto y muy pesado el de Toros de Ayuso -se anunció un peso de 538 kg, sospechosamente, solo dos por debajo del máximo admitido-; y vareado de carnes, muy alto de agujas y agalgado el de Ángel Luis Peña. Y, en lo que al juego se refiere, sosote y ayuno de fuerzas el de Guerrero y Carpintero; mansos, tanto en el Caras Blancas de Carpio, como el de Hnos. Sandoval; algo incierto y parado el de Toros de Ayuso; complicado el de Peña, aunque se dejó a regañadientes por el pitón izquierdo; y soso, parado e incierto el de El Retamar.

En lo que a la terna de actuantes se refiere, lo más destacado de la tarde corrió a cargo del novillero de Navas del Rey Álvaro Serrano quien firmaría dos meritorias faenas que, sin embargo, no fueron rubricadas con los aceros. En primer lugar, sorteó al de Caras Blancas de Carpio. Serrano aprovechó su vibrante embestida por el pitón derecho hasta que el animal, tras la segunda serie, se sintió podido y terminó rajado en tablas. Con el incierto quinto, perteneciente al hierro de Ángel Luis Peña, se mostró firme y decidido manejando la mano izquierda consiguiendo un ramillete y medio de meritorios y rotundos naturales sacados de uno en una no menos meritoria faena que inicio con toreros doblones. A pesar de no estar acertado manejando los aceros, en ambas actuaciones se tiró a matar con mucha decisión, llegando, incluso, a salir volteado de muy fea manera en el primer intento ante el segundo novillo de su lote.

Por su parte, Joel Ramírez lo intentaría con la mano diestra ante el manso de Hnos. Sandoval que hizo tercero. Destacar la decisión mostrada a la hora de ejecutar la suerte suprema de la que saldría prendido sin consecuencias. Y solo conseguiría un vibrante inicio de faena de muleta de rodillas ante el soso, parado e incierto de El Retamar que cerró plaza.

Y David López se mostraría soso y pesado con el no menos soso de Guerrero y Carpintero que hizo primero. También saldría volteado de muy fea manera al ejecutar la suerte suprema. Y quedaría inédito con el parado cuarto perteneciente al hierro de Toros de Ayuso.

Terminar esta crónica mencionando la grave cogida sufrida por el banderillero Raúl Ruiz en su muslo derecho, de la cuadrilla de Joel Ramírez, cuando banderilleaba al sexto de la tarde. Fue trasladado y operado en la enfermaría por los doctores García Padrós y García Leirado y trasladado, posteriormente, a la Clínica Fraternidad Muprespa-Habana.

Reseña:

Plaza de toros Las Ventas (Madrid).

Viernes, 1 de mayo de 2026. 18:30 h. Miniferia de la Comunidad de Madrid.

Novillada con picadores

Se lidiaron seis novillos, por este orden, de las ganaderías de Guerrero y Carpintero, Caras Blancas de Carpio, Hnos. Sandoval, Toros de Ayuso, Ángel Luis Peña y El Retamar. Un encierro impropio de lidiarse en la que se dice primera plaza del mundo y que, tanto por su presentación, como por su juego, pareció una limpieza de cercados.

-David López: silencio en ambos.

-Álvaro Serrano: ovación con saludos y ovación con saludos tras dos avisos.

-Joel Ramírez: ovación con saludos y silencio.

Plaza: Tres cuartos del aforo cubiertos.

Observaciones:

El banderillero Raúl Ruiz, de la cuadrilla de Joel Ramírez, fue prendido de muy fea manera en el tercio de banderillas del sexto novillo de la tarde. Fue atendido en la enfermería de una “herida por asta de toro con orificio de entrada en cara interna 1/3 medio muslo derecho con una trayectoria hacia fuera de 25 cm, que contusiona arteria femoral y produce destrozos en músculos aductores, vasto interno y recto anterior con orificio de salida en cara externa 1/3 medio muslo derecho. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza y trasladado a la Clínica Fraternidad Muprespa-Habana. Pronóstico: Grave”. Firmado por los doctores Máximo García Padrós y Máximo García Leirado. 

jueves, 21 de noviembre de 2019

MORALZARZAL (MADRID). DOMINGO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2019. FERIA TAURINA EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO Y SAN MIGUEL ARCÁNGEL - XXVI "FRASCUELO DE PLATA". NOVILLADA CON PICADORES


Y NOS LA QUERÍAMOS PERDER


El grande, feo, incierto y complicado encierro de “La Guadamilla” deslució el tercer festejo del XXVI “Frascuelo de Plata” de la localidad madrileña de Moralzarzal. Ni siquiera el remiendo de “El Retamar”, feo, chico y de extrema sosería, pudo ofrecer algo de luz. Solo Antonio Grande pudo saludar dos ovaciones. Fernando Plaza fue cogido de fea y aparatosa manera por el novillo que cerró plaza. Y Marcos, que estoqueó tres novillos por el citado percance de Plaza, vio silenciadas sus actuaciones.

El tercer festejo del XXVI certamen “Frascuelo de Plata” de la localidad madrileña de Moralzarzal fue una novillada picada, la segunda del ciclo, en la que se anunciaban los novilleros Marcos, Antonio Grande y Fernando Plaza para estoquear reses de la ganadería de “La Guadamilla”. Cartel, en principio, interesante que, sin embargo, no respondió a lo esperado.

El encierro de la ganadería abulense tuvo unas grandes y feas hechuras, además de un incierto y complicado comportamiento. No fue lidiado completo y fue remendado con un ejemplar, corrido en cuarto lugar, de “El Retamar” que tampoco mejoró el panorama, más bien, todo lo contrario. Chico y feo, fue muy protestado de salida y, además, resultó justo de fuerzas y extremadamente soso. Un conjunto que, sin duda, dio al traste con las esperanzas de los novilleros.


Abrió plaza, Marcos quien, ante el manso y desclasado primero, se limitó a cumplir el expediente en una técnica y poco comprometida labor. Con el remiendo de “El Retamar”, llevó a cabo un desigual trasteo en el que convivieron pasajes entonados con otros muy enganchados. En ambas intervenciones, no anduvo fino manejando la espada.

Marcos con el remiendo de "El Retamar".
Antonio Grande sorteó en primer lugar un novillo manso, incierto y reservón. No se pudo estirar con el capote, aunque dejó un airoso recorte como remate. Y, con la muleta, consiguió algún pasaje aislado de interés en una faena en la que se mostró firme y asentado. Saludó una ovación con saludos tras aviso después de rubricar su labor con una media estocada trasera y desprendida. Otra ovación, también tras aviso, saludaría ante el quinto, otro novillo incierto, aunque se medio dejó por el pitón derecho. En esta ocasión, tampoco se pudo estirar con el capote y, con la muleta, anduvo porfión y consiguió algún pasaje estimable sobre el pitón menos malo del de “La Guadamilla”.

Antonio Grande recibiendo de capote al segundo.
Por su parte, Fernando Plaza esbozaría el toreo de capote ante el manso e incierto tercero. Con la pañosa, andaría firme y asentado y conseguiría momentos entonados con la mano zurda. Con el complicado animal que cerró el festejo, se mostraría muy templado lanceando con el capote. Ya con la muleta, se iría hasta los medios para iniciar el trasteo por estatuarios. Pero resultaría cogido de fea y aparatosa manera en ese inicio. Visiblemente dolorido, pasó a la enfermería, lugar que abandonaría por su propio pie una vez terminado el festejo. Marcos, quien se tuvo que hacer cargo del novillo como director de lidia, abrevió.

Momento de la faena de muleta de Fernando Plaza ante el tercero.

jueves, 29 de agosto de 2019

SANTA CRUZ DEL RETAMAR (TOLEDO). SÁBADO, 24 DE AGOSTO DE 2019. NOVILLADA CON PICADORES DESAFÍO GANADERO. FERIA TAURINA DEL STMO. CRISTO DEL AMPARO


LOS UTREROS DE FERNANDO GUZMÁN DESTACARON
EN EL DESAFÍO GANADERO DE SANTA CRUZ DEL RETAMAR

Aspecto del ruedo de la plaza de toros de Santa Cruz del Retamar
minutos antes de comenzar el festejo.
La ganadería santacolomeña se enfrentaba a la de El Retamar de procedencia Núñez.
Los novilleros actuantes Juan Carlos Carballo e Ignacio Olmos cortaron una oreja cada uno.

El pasado sábado 24 de agosto, la localidad toledana de Santa Cruz del Retamar celebró una novillada con picadores desafío de ganaderías. La organización de este festejo, enmarcado dentro de la programación taurina de la citada localidad con motivo de sus Fiestas Patronales del Stmo. Cristo del Amparo, cuidó hasta el más mínimo detalle: se pintaron los hierros y las divisas de las ganaderías enfrentadas; se delimitó el espacio en el que se debía desarrollar la suerte de varas algo que, sin embargo, debido a las reducidas dimensiones del ruedo, no resultó todo lo lucido que debiese; y en las entradas de la plaza, se repartieron folletos con los datos de los novillos y ganaderías a lidiar, de las cuadrillas actuantes y de las normas por las que se regiría el acontecimiento. Una organización de diez por la que sin duda hay que felicitar a la comisión organizadora integrada, entre otros, por miembros de la Peña Taurina “Churriega”.

Hecha esta pequeña introducción toca hablar del cartel. En lo que a los cornúpetas se refiere, se escogieron utreros pertenecientes a dos ganaderías de distinta procedencia. La de El Retamar, de origen Núñez, y la de Fernando Guzmán, de encaste Santa Coloma. Ganaderías estas que se encuentran ubicadas en la sierra madrileña. Y en lo referente a los toreros, el dúo de novilleros actuantes lo integraron el cacereño Juan Carlos Carballo y el toledano Ignacio Olmos. Cartel, sin duda, de mucho interés.

El coso churriego casi se llenó en su totalidad cuando el reloj marcaba las siete de la tarde, hora fijada para el inicio del espectáculo. En ese momento, se iniciaba el paseíllo de este festejo que, a priori, tenía todos los alicientes para resultar exitoso. Sin embargo, el resultado final del mismo no respondió a las expectativas creadas. Y no por culpa de los astados, pues estos, en mayor o menor medida, resultaron manejables. Entre ellos, destacaron, los santacolomeños de Guzmán. Más bien fueron los de luces los que no cumplieron con esas expectativas generadas. Estos parecieron no enterarse de donde se encontraban. O quizá sí estuviesen enterados, pero no quisieron darse por aludidos y demostraron falta de actitud.

Abrió plaza un ejemplar de El Retamar con cuajo y de cómoda encornadura. Resultó un tanto descompuesto en el capote no permitiendo el lucimiento de Carballo. No se pudo ver en varas, pues el cacereño lo puso  de aquella manera en suerte en las cercanías y el piquero de turno invadió los terrenos del burel para recetar un picotazo a modo de puyazo. Para justificarse, Carballo hizo ver que ponía en suerte al novillo una segunda vez, ahora en la distancia. Fue un espejismo, pues el piquero no hizo ademán de citarlo y Carballo, en seguida, pidió el cambio de tercio. Tuvo el nuñez un buen comportamiento en banderillas y llegó a la muleta con manejabilidad, aunque con un punto de sosería. La misma sosería que evidenció el novillero cacereño al que le faltó compromiso en una faena ayuna de argumento.

Primero de la tarde. "Serranito". Nº: 22. Ganadería El Retamar.
El segundo ejemplar lució el hierro de Fernando Guzmán. Estuvo bien presentado y fue astifino como la madre que lo parió. No pudo lucirse con él Olmos en los lances de recibo. Aunque sí intentó lucirlo en el caballo, sobre todo, en una segunda vara en la que le puso en suerte en la distancia. Sin embargo, el “guzmán” no acudió a la cita y Olmo hubo de acercarlo. Ahora sí acudió el novillo y, como en el primer encuentro, empujó con fuerza en un fuerte puyazo. Tuvo un buen comportamiento en el segundo tercio y llegó con nobleza al tercio final, aunque con el defecto de abrirse al final de los muletazos buscando la huida. Olmos, anduvo aseado con él en un trasteo en el que faltó firmeza, decisión y ambición. Terminada la labor, se ovacionó en el arrastre al de Guzmán y se silenció la actuación del toledano.

Segundo de la tarde. "Naranjero". Nº: 55. Ganadería Fernando Guzmán.
El tercero de la tarde también lució el hierro de Fernando Guzmán. Otro ejemplar bien presentado. Muy serio e igual de astifino que su hermano. Embistió a arreones de inicio en el capote de Carballo hasta que este, poco a poco, fue domeñando su embestida. Lo intentó lucir, Carballo, en el primer tercio. Y, como su hermano, también tomó dos fuertes puyazos en los que, una vez puesto en suerte, amagó con irse suelto, sin embargo, la labor del picador moviendo el caballo en dirección a la marcada por el de Guzmán hizo que este terminase acudiendo a la reunión. Empujó en el primer encuentro y se dejó en el segundo. Tras un buen comportamiento en banderillas, llegó a la muleta con nobleza, una condición que no terminó de ser aprovechada por el novillero cacereño en una labor que, es cierto, resultó entonada con pasajes con ambas manos, pero en la que nunca terminó de bajar la mano y en la que los remates resultaron muy enganchados. Una eficaz estocada hizo que Carballo pasease el anillo con una oreja tras el ovacionado arrastre del de Guzmán.

Tercero de la tarde. "Conde". Nº: 57. Ganadería Fernando Guzmán.
Con este ejemplar, Carballo consiguió firmar los mejores momentos de su actuación.
Cerró plaza el otro novillo de El Retamar, astado bien presentado, con kilos, pero cómodo de cara. Fue este un burel incierto. No acabó de embestir con claridad en el capote de Olmos. Como su hermano, también tomó un solo puyazo. Y tampoco terminó de ser claro en banderillas. Ya en la muleta, puso en bastantes apuros al novillero toledano en varias coladas por ambos pitones. Solo cuando Olmos se puso en su sitio y dejó la muleta muy puesta en la cara del “retmar”, este embistió con claridad a la franela ofrecida por el toledano. Faena de menos a más rubricada con una estocada eficaz que fue premiada con un apéndice auricular.


Cuarto de la tarde. "Panadero". Nº: 34. Ganadería El Retamar.
Me menos a más fue la faena de Ignacio Olmos a "Panadero".
El festejo fue amenizado de forma brillante por la charanga "Los Imparables".