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viernes, 6 de diciembre de 2019

CANENCIA DE LA SIERRA (MADRID). SÁBADO, 12 DE OCTUBRE DE 2019. FESTIVAL TAURINO SIN PICADORES. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DEL CASTILLO


DIEZ OREJAS, DOS RABOS
Y UN NOVILLO DE “LA LAGUNA” DE VUELTA AL RUEDO


Buena novillada, en general, de “La Laguna” que permitió el lucimiento de los diestros actuantes. El cuarto fue premiado con la vuelta al ruedo. Correspondió en suerte a Juan del Álamo quien cortó los máximos trofeos. Igual premio obtendría el novillero Marcos ante el astado que cerró plaza. “El Fundi”, Curro Díaz y “Morenito de Aranda”, que se llevó el garbanzo negro del encierro, cortaron dos orejas cada uno.

La localidad madrileña de Canencia de la Sierra programó como plato fuerte de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Castillo un festival taurino sin picadores en el que se anunciaron los matadores de toros “El Fundi”, Curro Díaz, “Morenito de Aranda” y Juan del Álamo junto con el novillero Marcos para estoquear un encierro de la ganadería de “La Laguna”. Un festejo que levantó mucha expectación, tanto en la esta localidad de la sierra madrileña, como en los municipios vecinos.  Tanto fue así que el festejo comenzó con media hora de retraso debido al numeroso público que hacía cola en la taquilla a la hora fijada para el inicio del evento y que llegó a llenar el coso canenciano en sus tres cuartas partes. Y a fe que no defraudó el festejo.

Los novillos de “La Laguna” ofrecieron buen juego. Solo el manso tercero fue la excepción en este buen conjunto. De todos, destacó el corrido en cuarto lugar, herrado con el número 14 que fue premiado con la vuelta al ruedo.

Abrió plaza “El Fundi” quien sorteó un novillo encastado con el que se mostró templado y poderoso. Anduvo variado manejando el capote y muy firme en una faena de muleta que brindó al maestro Joaquín Bernadó y en la que destacaron los pasajes con la mano diestra. Rubricó su actuación de una estocada desprendida tras pinchazo.

Media verónica de "El Fundi" al que abrió plaza.
Brindis de "El Fundi" al maestro Joaquín Bernadó.
El siguiente en actuar fue Curro Díaz a quien correspondió un ejemplar de mucha nobleza. Se gustó el diestro linarense lanceando a la verónica. Ya, con la muleta, realizó una faena repleta de arte, plasticidad, temple y despaciosidad. Un pinchazo precedería a la estocada final que quedó desprendida.

Natural de Curro Díaz al segundo de la tarde.
Por su parte, “Morenito de Aranda” se llevó el garbanzo negro del encierro, un novillo manso, geniudo, incierto y reservón. El de Aranda anduvo decidido, porfión y tesonero en una labor que brindó al maestro Bernadó. No estuvo acertado con los aceros, lo que no obstó para que el público canenciano le premiase, como a sus compañeros anteriores, con las dos orejas de su oponente.

"Morenito de Aranda" con el manso tercero, el garbanzo negro del encierro.
"Morenito de Aranda" brindando la faena al maestro Joaquín Bernadó.
Juan del Álamo sorteó al premiado cuarto, un ejemplar que resultó incierto de salida, pero que acabó embistiendo en la muleta con excepcional nobleza y clase. El diestro salmantino no pudo estirarse con el capote y, con la muleta, llevó a cabo una labor de menos a más en la que, primero, anduvo porfión y tesonero hasta que desengañó al novillo para, posteriormente, disfrutar toreando con gusto con ambas manos, sobre todo, con la zurda. Dos templadísimos circulares invertidos y las manoletinas finales terminarían de calentar a los aficionados que premiaron a Del Álamo con los máximos trofeos tras la estocada desprendida con la que el salmantino rubricaría su obra.

Natural de Juan del Álamo al buen cuarto.
Este ejemplar fue premiado con la vuelta al ruedo.
Por su parte, el novillero Marcos también pasearía los máximos trofeos del noble quinto. Marcos lo recibiría con una larga cambiada de rodillas en el tercio, aunque ya enhiesto, no podría lucirse manejando el capote. Con la muleta, iniciaría su trasteo de rodillas. Ya con la planta erguida, realizó un buen trasteo con ambas manos que abrochó con bullidores alardes. Una estocada baja precedió a tres golpes de verduguillo lo que no fue óbice para que se le concediesen los citados máximos trofeos.


Marcos con el que cerró plaza.
El festejo fue amenizado de manera sensacional por la charanga "Los de la Vaca".

miércoles, 27 de noviembre de 2019

GUADARRAMA (MADRID). LUNES, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2019. FERIA TAURINA DE SAN MIGUEL Y SAN FRANCISCO. NOVILLADA CON PICADORES


MARCOS E ISAAC FONSECA, OREJA POR COLETA
ANTE UNA DESLUCIDA NOVILLADA DE “MONTE LA ERMITA”


Los deslucidos astados de “Monte la Ermita” dieron al traste con el segundo festejo de la feria taurina de la madrileña localidad de Guadarrama. Solo los novilleros Marcos, que solo pudo estoquear un novillo al resultar cogido, e Isaac Fonseca pudieron cortar una oreja cada uno. Por su parte, Fernando Flores saludó dos ovaciones. Entre las cuadrillas, destacaron Juan Carlos Rey y Jesús Robledo “Tito”.

Segundo festejo de la Feria Taurina de San Miguel y San Francisco de la madrileña localidad de Guadarrama. Una novillada con picadores en la que se anunciaron los novilleros Fernando Flores, Marcos e Isaac Fonseca para estoquear astados de la ganadería de “Monte la Ermita”.

El encierro de la divisa madrileña tuvo una desigual presentación y, en general, no ofreció claras opciones para el lucimiento de la terna lo que motivó que el festejo tuviese un deslucido final. Así, con este material enfrente, solo Marcos e Isaac Fonseca consiguieron tocar pelo.

La primera del festejo la obtendría de Marcos del segundo de la tarde, único novillo que estoqueó el novillero madrileño al resultar cogido por este ejemplar. Estuvo bien presentado el de “Monte la Ermita” y tuvo nobleza, aunque adoleció de falta de fuerza, defecto que se agravó por una voltereta sufrida en los primeros compases de la lidia, lo que hizo que llegase al tercio final parado y protestón. Marcos, que no se pudo lucir con el capote, lo recibió con una larga cambiada de rodillas en el tercio. Ya con la muleta, llevó a cabo una porfiona labor sobre la mano diestra. En un momento del trasteo, resultó cogido por el burel. Sin mirarse, aunque con una ostensible cojera y una visible hemorragia, se mantuvo en el ruedo hasta terminar con su labor que, tras una certera estocada, sería premiada con el mentado trofeo. Tras pasear el anillo guadarrameño con la oreja del de “Monte la Ermita”, pasó a la enfermería donde sería intervenido por una herida por asta toro en el tercio medio de la pierna derecha que le impidió continuar la lidia.

Marcos con el segundo de la tarde.
Momento del percance de Marcos.
La segunda oreja de la tarde iría al esportón del azteca Isaac Fonseca por su labor ante el tercero del festejo, burel bien presentado y manejable, aunque brutote. Fonseca se mostró airoso y variado manejando el capote, tanto en el saludo, como en el quite. Ya con la muleta, anduvo porfión en un trasteo ejecutado con ambas manos en el que hubo algún pasaje estimable sobre la mano diestra. Una estocada baja que provocó derrame no sería obstáculo para que la labor del azteca fuese premiada con la citada oreja. Por el citado percance de Marcos, se corrió turno y Fonseca actuó en quinto lugar. El novillo, feo de hechuras, tuvo justeza de fuerza y, además, resultó brusco y le costó humillar. Con este astado, Fonseca se mostró afonoso con el capote tras recibirlo con una larga cambiada de rodillas en el tercio. Porfión, tesonero y asentado, poniendo todo de su parte, se mostró en el trasteo muletero. Falló con los aceros y saludó una ovación tras recibir un recado presidencial.

Isaac Fonseca con el quinto.
Por su parte, Fernando Flores, por el comentado percance de Marcos, tuvo que estoquear tres novillos. El novillo que abrió plaza fue un animal bien presentado y justo de fuerza, defecto que se agravó por una voltereta sufrida en el tercio de quites y que amagó con rajarse en el tercio final. Con él, Flores anduvo aseado y templado en los lances de recibo. Ya con la muleta, llevó a cabo una faena sin emoción en la que acortó las distancias y ahogó la embestida del novillo. Así, los muletazos resultaron muy enganchados. El cuarto tuvo unas feas hechuras y fue manejable, aunque le costó humillar. En esta ocasión, Flores llevó a cabo una faena efectista en terrenos del novillo, aunque ayuna de toreo. Tanto en su primero, como en su segundo, Flores no estaría fino con los aceros. En el que estoqueó por el percance de Marcos, novillo feo de hechuras, justo de fuerza y parado en la muleta, se mostró airoso manejando el capote en el saludo capotero que remató en los medios con una garbosa larga cambiada de rodillas, aunque resultase enganchada. Con la muleta, se mostraría voluntarioso en una faena que remató con una estocada contraria. Ovación con saludos, ovación con saludos tras aviso y silencio sería el premio a sus tres actuaciones.

Fernando Flores lanceando de capote al primero de la tarde.
Entre las cuadrillas, destacaron Juan Carlos Rey y Jesús Robledo “Tito”, ambos integrantes de la cuadrilla de Isaac Fonseca que saludaron tras parear al quinto de la tarde.


Así pareó Juan Carlos Rey al quinto.
Y así lo hizo Jesús Robledo "Tito".

jueves, 21 de noviembre de 2019

MORALZARZAL (MADRID). DOMINGO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2019. FERIA TAURINA EN HONOR A LA VIRGEN DEL ROSARIO Y SAN MIGUEL ARCÁNGEL - XXVI "FRASCUELO DE PLATA". NOVILLADA CON PICADORES


Y NOS LA QUERÍAMOS PERDER


El grande, feo, incierto y complicado encierro de “La Guadamilla” deslució el tercer festejo del XXVI “Frascuelo de Plata” de la localidad madrileña de Moralzarzal. Ni siquiera el remiendo de “El Retamar”, feo, chico y de extrema sosería, pudo ofrecer algo de luz. Solo Antonio Grande pudo saludar dos ovaciones. Fernando Plaza fue cogido de fea y aparatosa manera por el novillo que cerró plaza. Y Marcos, que estoqueó tres novillos por el citado percance de Plaza, vio silenciadas sus actuaciones.

El tercer festejo del XXVI certamen “Frascuelo de Plata” de la localidad madrileña de Moralzarzal fue una novillada picada, la segunda del ciclo, en la que se anunciaban los novilleros Marcos, Antonio Grande y Fernando Plaza para estoquear reses de la ganadería de “La Guadamilla”. Cartel, en principio, interesante que, sin embargo, no respondió a lo esperado.

El encierro de la ganadería abulense tuvo unas grandes y feas hechuras, además de un incierto y complicado comportamiento. No fue lidiado completo y fue remendado con un ejemplar, corrido en cuarto lugar, de “El Retamar” que tampoco mejoró el panorama, más bien, todo lo contrario. Chico y feo, fue muy protestado de salida y, además, resultó justo de fuerzas y extremadamente soso. Un conjunto que, sin duda, dio al traste con las esperanzas de los novilleros.


Abrió plaza, Marcos quien, ante el manso y desclasado primero, se limitó a cumplir el expediente en una técnica y poco comprometida labor. Con el remiendo de “El Retamar”, llevó a cabo un desigual trasteo en el que convivieron pasajes entonados con otros muy enganchados. En ambas intervenciones, no anduvo fino manejando la espada.

Marcos con el remiendo de "El Retamar".
Antonio Grande sorteó en primer lugar un novillo manso, incierto y reservón. No se pudo estirar con el capote, aunque dejó un airoso recorte como remate. Y, con la muleta, consiguió algún pasaje aislado de interés en una faena en la que se mostró firme y asentado. Saludó una ovación con saludos tras aviso después de rubricar su labor con una media estocada trasera y desprendida. Otra ovación, también tras aviso, saludaría ante el quinto, otro novillo incierto, aunque se medio dejó por el pitón derecho. En esta ocasión, tampoco se pudo estirar con el capote y, con la muleta, anduvo porfión y consiguió algún pasaje estimable sobre el pitón menos malo del de “La Guadamilla”.

Antonio Grande recibiendo de capote al segundo.
Por su parte, Fernando Plaza esbozaría el toreo de capote ante el manso e incierto tercero. Con la pañosa, andaría firme y asentado y conseguiría momentos entonados con la mano zurda. Con el complicado animal que cerró el festejo, se mostraría muy templado lanceando con el capote. Ya con la muleta, se iría hasta los medios para iniciar el trasteo por estatuarios. Pero resultaría cogido de fea y aparatosa manera en ese inicio. Visiblemente dolorido, pasó a la enfermería, lugar que abandonaría por su propio pie una vez terminado el festejo. Marcos, quien se tuvo que hacer cargo del novillo como director de lidia, abrevió.

Momento de la faena de muleta de Fernando Plaza ante el tercero.

jueves, 7 de febrero de 2019

VALDEMORILLO (MADRID). LUNES, 4 DE FEBRERO DE 2019. FERIA TAURINA DE SAN BLAS. NOVILLADA CON PICADORES



RAFAEL GONZÁLEZ SABOREA LA MIEL Y LA HIEL

El novillero toledano Rafael González saboreó la miel y la hiel en la novillada inaugural de la Feria Taurina de San Blas de 2019 de la localidad madrileña de Valdemorillo. González se alzó como triunfador numérico del festejo al cortar tres orejas al lote que le correspondió en suerte del encierro enviado por la ganadería de Hato Blanco. Sin embargo, no pudo salir por la puerta grande del coso valdemorillense al resultar cogido por el quinto de la tarde. Por su parte, sus compañeros de cartel, García Navarrete y Marcos tuvieron una suerte desigual. Marcos cortó una oreja, mientras que García Navarrete vio silenciadas sus actuaciones.

Una novillada con picadores abría la Feria Taurina de San Blas del presente año de la localidad madrileña de Valdemorillo. Para tal ocasión, se eligió una terna con algunos de los novilleros punteros del escalafón. García Navarrete, Rafael González y Marcos fueron los escogidos para la conformación de esta terna. Un terna que se las tendría que ver con un encierro perteneciente a la ganadería de Hato Blanco.

El encierro de la divisa sevillana, sin ser exagerado, estuvo bien presentado y ofreció un juego desigual. De este conjunto, destacaron los ejemplares corridos en segundo y tercer lugar que fueron ovacionados en el arrastre. Los restantes, en general, resultaron mansos y evidenciaron más genio que casta.

El triunfador numérico de este festejo fue el novillero toledano Rafael González quien saboreó las mieles del triunfo al cortar tres orejas al lote que le correspondió en suerte, pero que, a la vez, también saboreó las hieles de la cornada, pues si se escapó de esta ante su primer oponente, no lo hizo ante el quinto de la tarde, novillo que le hirió en la pierna izquierda durante la faena de muleta. González ya presentó sus credenciales con un quite por gaoneras ante el novillo que abrió plaza. Ya en su turno, recibió a su primer ejemplar, novillo manso que llegó a la muleta con una encastada nobleza, con una larga cambiada de rodillas en el tercio para, posteriormente, andar animoso y variado en los lances de recibo. Ya con la pañosa, inició su trasteo muletero de hinojos en el tercio con pases cambiados por la espalda incluidos. Momento vibrante, sin duda, que metió al público de lleno en la faena del toledano. Ya con la planta erguida y tras dos entonadas series con la diestra, la faena empezó a resultar amontonada y embarullada por momentos por lo que la labor de González perdió cierta intensidad. Una intensidad que volvió a recobrar con las manoletinas con las que cerró el trasteo y en las que González resultó volteado por el de Hato Blanco. Una estocada de rápido efecto hizo que las dos orejas de este novillo fuesen a parar al esportón del toledano. Otra oreja más se llevaría González del quinto de la tarde, ejemplar que resultó algo incierto y descompuesto. González se mostró firme con él, sobre todo, después de la cornada que le infirió el burel en los primeros compases del trasteo muletero. González no se arrugó y volvió a la cara del de Hato Blanco con un torniquete para continuar con el trasteo. Anduvo raudo a la hora de la suerte suprema y se le pidió con fuerza el doble trofeo, una petición que la presidencia atendió en su primera mitad.

Por su parte, Marcos cortó una oreja del tercero de la tarde, astado noble, aunque con la raza justa. Se mostró airoso, Marcos, en el saludo capotero. Ya con la muleta, el fuenlabreño se fue de a los medios para iniciar la faena de rodillas con un pase cambiado por la espalda. Momento en el que resultó volteado, afortunadamente, sin consecuencias. Se levantó el fuenlabreño y, ya enhiesto, volvió a interpretar otro pase cambiado por la espalda, ahora con mayor fortuna. A partir de aquí, el trasteo del madrileño resultó desigual, aunque hubo algún pasaje estimable sobre la mano diestra. Con el incierto y descompuesto animal que cerró plaza poco pudo hacer Marcos. Lo más destacado de su labor fue la larga cambiada de rodillas en el tercio con la que recibió al astado.

Y completó la terna el jiennense García Navarrete quien, sin duda, sorteó el peor lote. Poco pudo hacer con el incierto y distraído novillo que abrió plaza. Y abrevió con el manso y reservón cuarto.



Nada pudo hacer García Navarrete con el manso primero.
De rodillas en el tercio inicio su trasteo muletero Rafael González
ante el segundo.
Pase cambiado por la espalda de rodillas en los medios con el que
Marcos recibió al tercero.
García Navarrete abrevió con el manso y reservón cuarto.
Rafael González resultó herido en los primeros compases de su faena
de muleta ante el quinto. No se arrugó y volvió a la cara del burel con un torniquete.
Anduvo firme el toledano con este incierto ejemplar.
Lo más destacado de Marcos ante el sexto fue la larga cambiada
de rodillas en el tercio con la que le recibió.




domingo, 26 de agosto de 2018

COLLADO MEDIANO (MADRID). SÁBADO, 25 DE AGOSTO DE 2018. FERIA TAURINA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA CARIDAD. NOVILLADA CON PICADORES



OREJA PARA MARCOS Y PABLO MORA
DE UNA BUENA NOVILLADA DE “PUERTO DE SAN LORENZO”


La ganadería de “Puerto de San Lorenzo, con los dos hierros de la casa, lidió un buen encierro en la primera de las novilladas con picadores de la feria taurina de Collado Mediano. Dos de los novillos fueron premiados con la vuelta al ruedo. Estos cayeron en manos de los novilleros Marcos y Pablo Mora quienes cortaron una oreja cada uno. Completó la terna Fernando Plaza que se fue de vacío con un buen lote.

La localidad madrileña de Collado Mediano celebraba el segundo festejo de abono de su feria taurina en honor al Santísimo Cristo de la Caridad: una novillada con picadores que contaba con el patrocinio de Plaza 1 y el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. En este festejo, se anunciaron los novilleros Pablo Mora, Marcos y Fernando Plaza quienes lidiarían utreros de la ganadería salmantina de “Puerto de San Lorenzo”.

El encierro enviado por la familia Fraile Maceín lució los dos hierros de la casa: cuatro de los astados llevaron el de “Puerto de San Lorenzo” y dos, segundo y sexto, el de “Ventana del Puerto”. El lote tuvo una dispar presentación y, a pesar de su justeza de fuerza, ofreció un buen juego, en general. De este buen conjunto, destacaron los jugados en segundo y cuarto lugar que fueron premiados con la vuelta al ruedo en el arrastre, además del sexto, novillo que también pudo haber merecido tal honor. Noble fue el tercero y peor condición tuvieron el manso primero y el descompuesto quinto.

“Cartuchero” se llamó el segundo de la tarde, primero de los novillos premiados póstumamente. Este entró en el lote de Marcos quien anduvo muy templado en un breve saludo capotero que inició con una larga cambiada de rodillas en el tercio. También se mostraría templado y muy fácil en la faena de muleta en la que destacaron las series con la mano diestra. También tuvieron su aquel dos series interpretadas con la zurda. Abrochó el trasteo con unas luqesinas que precedieron a la suerte suprema. Marcos recetaría un espadazo del que salió prendido por el pecho de muy fea y aparatosa manera. Afortunadamente, todo quedó en el susto. El espadazo no fue suficiente y el fuenlabreño tuvo que echar mano del verduguillo. Marró con este y vio reducido el premio a su actuación a una oreja. Otro apéndice perdería del vasto y mal hechurado ejemplar que hizo quinto. Fue este un novillo descompuesto y agarrado al piso con el que Marcos anduvo muy firme y tesonero. Al final del trasteo, conseguiría una entonada serie con la mano diestra antes de cerrar la faena con dos templados circulares invertidos. Nuevamente, volvió a marrar con los aceros. Apuntar el buen par de banderillas de Fernando Sánchez.

El otro novillo al que se le dio la vuelta al ruedo fue el cuarto, astado que respondía al nombre de “Jabonoso”. Su lidia y muerte correspondió al novillero de la vecina localidad de El Boalo Pablo Mora. El boaleño que lo recibió con una larga afarolada de rodillas en el tercio no se llegó a estirar manejando el capote. Ya con la muleta, interpretó un desigual trasteo en el que hubo momentos estimables con la mano diestra. Dos templados circulares invertidos precedieron a unas bernadinas con las que puso el broche a la faena que finiquitó de un pinchazo y una estocada. A pesar de lo cual, fue premiado con una oreja. Con el manso que abrió plaza, Mora se gustó en el saludo capotero y en el quinte por tafalleras y anduvo aseado en un trasteo muletero que basó sobre la mano diestra.

“Liviano” fue el nombre del novillo que cerró plaza. No fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma, pero bien que lo podría haber sido. Como sus hermanos, no estuvo sobrado de fuerza, pero tuvo una nobleza y una calidad extraordinaria. Entró en el lote de Fernando Plaza quien no se pudo estirar en el saludo capotero, aunque sí se gustó en el quite por gaoneras que precedió a un buen tercio de banderillas protagonizado por el subalterno Sergio Aguilar. Llegada la faena de muleta, Plaza anduvo muy templado en la apertura con unos templadísimos doblones rodilla en tierra. Sin embargo, este inició no tuvo continuidad y Plaza se perdió en un largo trasteo que incluso fue avisado antes de entrar a matar en el que nunca se llegó a acoplar con el novillo. Solo una serie con la izquierda tuvo cierta estimación. Con el noble tercero, lidiado sensacionalmente por Sergio Aguilar, solo destacó en el quite que interpretó por tafalleras.


Pablo Mora se gustó manejando capote ante el manso primero.
Fácil y templado, sobre todo con la diestra, anduvo Marcos con el buen segundo.
Este respondía al nombre de "Cartuchero" y fue premiado con la vuelta al ruedo.
Fernando Plaza solo lució en el quite por tafalleras ante el tercero.
Pablo Mora conseguiría buenos momentos con la diestra en un desigual trasteo
ante el buen cuarto.
Respondía al nombre de "Jabonoso" y fue premiado con la vuelta al ruedo.
Firme y tesonero anduvo con el descompuesto quinto.
Al final, le acabaría metiendo en el canasto.
El quite por gaoneras de Fernando Plaza fue lo más destacado de su actuación
ante "Liviano", el buen ejemplar que cerró plaza.
Sergio Aguilar destacaría en la lidia del tercero y
banderilleando al sexto.
Fernando Sánchez destacaría en el tercio de banderillas de quinto.

lunes, 13 de agosto de 2018

LAS VENTAS (MADRID). VIERNES, 10 DE AGOSTO DE 2018. TEMPORADA. NOVILLADA CON PICADORES



FALTÓ LUZ EN LA NOCHE VENTEÑA


Faltó luz en el primer festejo nocturno del mes de agosto de la temporada venteña tras la final del ciclo de novilladas de promoción. Faltó por el deslucido juego del encierro de Fernando Peña, remendado con un ejemplar de “El Sierro”. Y faltó por el poco brillo mostrado por la terna actuante compuesta por Carlos Ocho, Marcos y Diego Peseiro que hacía su presentación ante la cátedra madrileña. Solo los luceros de los subalternos Andrés Revuelta, Miguel Martín y Fernando Sánchez iluminaron levemente esta oscura noche.

Terminado el ciclo de novilladas nocturnas de promoción, la plaza de toros de Las Ventas continuaba la programación de su temporada veraniega con otra novillada también nocturna para la que se eligió un encierro de la ganadería de Fernando Peña que sería estoqueado por los novilleros Carlos Ochoa, Marcos y Diego Peseiro que hacía su primer paseíllo en el ruedo venteño.

Este primer festejo resultó deslucido por dos motivos. Primero, el juego de los utreros de Fernando Peña que, desiguales de presentación, no estuvieron sobrados de fuerza y, además, no terminaron de romper nunca. Solo el jugado en quinto lugar, ofreció alguna posibilidad. Además, este encierro fue remendado con un sobrero de “El Sierro” que sustituyó al inválido ejemplar que abrió plaza. A este remiendo le faltó presentación y fuerza por lo que también pudo haber tomado el camino de vuelta a los corrales como el animal al que sustituyó, sin embargo, fue mantenido en el ruedo. Y la segunda razón por la que resultó deslucido el festejo fue porque la terna actuante no fue capaz de dar la vuelta a esta circunstancia.

Abrió plaza Carlos Ochoa quien, en primer lugar, lidió al remiendo de “El Sierro”. Le faltó temple, poso y colocación al novillero madrileño ante este ejemplar. Cierto es que el novillo debió ser devuelto a los corrales por su justeza de fuerza, un defecto que, además, se agravó durante la faena de muleta por las anteriormente enumeradas carencias del novillero madrileño. Solo una serie con la mano diestra al final del trasteo, aunque con las mismas carencias, además de la descompuesta figura, tuvo cierta estimación. Con el soso cuarto, se perdió en un trasteo de largo metraje sin ningún argumento.

Marcos anduvo fácil, aunque sin compromiso, en dos faenas que nunca llegaron a coger vuelo ante los dos ejemplares que compusieron su lote: manso, aunque manejable en la muleta, el segundo; y con nobleza, aunque con un punto de sosería el quinto.

Por su parte, Diego Peseiro, tras interpretar un poco afortunado tercio de banderillas, acortó las distancias en una larga faena de muleta que terminó con el de Fernando Peña rajado al verse podido. Con el soso ejemplar que cerró plaza, anduvo más aseado con los garapullos, sin embargo, interpretó otro largo trasteo muletero sin ningún argumento.

Solo la labor de los banderilleros Andrés Revuelta, que tuvo que saludar tras un gran tercio de banderillas ante el cuarto de la tarde; Miguel Martín por sus pares de garapullos ante el segundo y su lidia ante el quinto; y Fernando Sánchez por su colocación de los rehiletes ante segundo y quinto, unido al intento de saltar como espontáneo del novillero sin picadores Carlos Enrique Carmona al novillo devuelto a los corrales, pusieron algo de luz en esta oscura noche venteña.


Temple, poso y colocación le faltó a Carlos Ocho ante el primero.
Fácil, pero sin compromiso se mostró Marcos ante el segundo.
Ganas, puso Peseiro ante el tercero.
Ocho interpretó una faena de largo metraje sin ningún argumento
ante el cuarto.
También fácil anduvo Marcos con el quinto.
El aseado tercio de banderillas de Peseiro ante el que cerró plaza
fue lo más destacado de su actuación.
Andrés Revuelta firmó un gran tercio de banderillas ante el cuarto
por el que tuvo que saludar montera en mano.
Miguel Martín brilló en la lidia del quinto. También destacó
su tercio de banderillas ante el segundo.
Fernando Sánchez destacó colocando banderillas
ante los astados segundo y quinto.
El novillero Carlos Enrique Carmona intentó tirarse de espontáneo
al novillo devuelto a los corrales.