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viernes, 3 de mayo de 2019

LAS VENTAS (MADRID). MIÉRCOLES, 1 DE MAYO DE 2019. NOVILLADA CON PICADORES. FERIA DE LA COMUNIDAD DE MADRID


FERNANDO PLAZA, EL MÁS DESTACADO DE UNA TERNA SIN AMBICIÓN


La falta de ambición de la terna actuante hizo que se desaprovechase la buena novillada de Montealto jugada en el festejo inaugural de la Feria de la Comunidad de Madrid. Ni Pablo Mora, ni Diego San Román, ni Fernando Plaza estuvieron a la altura del encierro enviado por el ganadero Agustín Montes. Solo algunos detalles del último integrante de la terna fueron dignos de mención.

El primer festejo de la Feria de la Comunidad de Madrid fue una novillada con picadores en la que se anunció, a priori, una terna novilleril interesante compuesta por Pablo Mora, uno de los novilleros más destacados de la pasada temporada venteña, y Diego San Román y Fernando Plaza quienes hacían su presentación en el ruedo capitalino en la que será su primera actuación en este coso durante esta primavera pues ambos están contratados para actuar en el inminente ciclo isidril. Una terna que se las vería ante un encierro de la vacada madrileña de Montealto. Cartel, en un principio, interesante que, sin embargo, no se vio correspondido con lo sucedido en el ruedo. Y no, precisamente, por culpa de los astados.

El encierro de Montealto estuvo bien presentado, aunque sin exageraciones. Y, aunque con un punto de mansedumbre, resultó muy noble y ofreció grandes oportunidades de triunfo a la terna. Solo el jugado en quinto que embistió sin clase y que se acabó echando durante la faena de muleta fue la excepción de este buen lote ganadero.

Con este material, lo más destacado de la tarde corrió de la mano del debutante Fernando Plaza, aunque nunca llegase a redondear ninguna de sus actuaciones. Muy noble resultó el tercero, condición que no perdió a pesar de la pésima lidia recibida en los primeros tercios. Con él, no pudo lucirse Plaza manejando el percal. Ya con la franela, inició por estatuarios un desigual trasteo que tuvo momentos buenos con ambas manos, pero que no llegó a estar a la altura del burel. Muy jaleados fueron los remates de las series y el torero final con el que cerró el trasteo. Remató su actuación con una estocada defectuosa y el novillo tardó en echarse ante la impasividad del espada lo que provocó que llegase a recibir dos recados presidenciales. Así, Plaza escucharía una ovación que se tornó en división de opiniones cuando salió a saludar, tras ver como se ovacionaba el arrastre al buen ejemplar de la divisa propiedad de Agustín Montes. Como todo el encierro, también manseó el sexto, pero llegó con nobleza a la muleta, aunque, es cierto, que un poco parado. Tras no poder estirarse con el capote, Plaza inició su trasteo muletero toreando de rodillas en el tercio. Un inicio en el que aguantó con estoicidad un par de parones del burel. Ya enhiesto, dejó una labor de arrimón en el que destacaron los remates de las series, muy jaleados por los tendidos, además de dos cambios de mano, uno de ellos en el inicio de hinojos. Un pinchazo precedió a una estocada caída que, tras la muerte del novillo, despertó la petición de oreja por parte del público. Petición que no fue atendida por el palco y que redujo el premio para Plaza a una protestada vuelta al ruedo.

Abrió plaza el madrileño Pablo Mora quien, en primer lugar, sorteó un ejemplar que marcó querencia durante toda la lidia, pero que llegó con mucha nobleza a la faena de muleta. Le faltó ambición a Mora ante este ejemplar con el que, únicamente, destacó en un ajustado quite por saltilleras con el que replicó al interpretado por San Román por gaoneras y en una serie de tres muletazos con la mano diestra en la segunda mitad del trasteo muletero. Con el buen cuarto, no llegó a entenderse en una actuación en la que, además, fue molestado por el viento.

Por su parte, Diego San Román tampoco estuvo afortunado. Se perdió en un largo e insustancial trasteo ante un noble ejemplar, al que picaron mal y lidiaron peor. Y, además, tampoco anduvo fino con la espada. Con el quinto, astado que embistió sin clase y que llegó a echarse durante la faena de muleta, sí consiguió lucimiento con el capote. Sin embargo, con la muleta, se empeñó en una faena sin argumento y ayuna de emoción.

Destacar la buena brega de David Blázquez ante el quinto de la tarde. Además, Blázquez pasó un momento de apuro mientras lidiaba a este ejemplar durante el tercio de banderillas. Se cayó delante de la cara del novillo y él mismo se hizo el quite con el capote desde el suelo.


Tres derechazos y un quite por saltilleras fueron lo más destacado
de la actuación de Pablo Mora ante el primero. Con el cuarto, no llegó a entenderse.
Inadvertido pasó Diego San Román ante el segundo. Con el quinto
solo pudo lucirse manejando el capote.
Lo más destacado de la tarde corrió a cargo de Fernando Plaza.
Desigual fue la faena ante el tercero ante el que consiguió buenos momentos
con ambas manos. Con el sexto, solo dejó detalles.

jueves, 4 de octubre de 2018

MORALZARZAL (MADRID). SÁBADO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA. NOVILLADA CON PICADORES


SE ESTRELLARON CONTRA SEIS RISCOS


Los novilleros Adrien Salenc, Pablo Mora y Alejandro Gardel vieron frustradas sus aspiraciones de triunfo en la primera novillada con picadores celebrada en la madrileña localidad de Moralzarzal por la mansedumbre exhibida por los novillos de la divisa salmantina de “El Risco” ante los que se enfrentaron.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, risco, en su segunda acepción, es un peñasco alto y escarpado, difícil y peligroso para andar por él. Y, precisamente, eso es lo que por momentos fue el encierro de la ganadería de “El Risco” lidiado en el segundo festejo de abono de la Feria Taurina de la localidad madrileña de Moralzarzal del presente año. La primera de las tres novilladas con picadores programadas en el ciclo en la que actuaron los novilleros Adrien Salenc, Pablo Mora y Alejandro Gardel quienes vieron frustrado sus aspiraciones de triunfo ante el mal juego de los astados de la divisa salmantina. Y es que el encierro salmantino fue grande, amplio, con hechuras de toro y serio, muy serio por delante, solo el tercero fue algo más terciado, aunque con la misma seriedad de cara. Y resultó manso y descastado, además de justo de fuerza. Con ejemplares sosos que no dijeron nada y otros que llegaron a sembrar la incertidumbre y el peligro entre los de luces.

Abrió plaza Adrien Salenc quien, en primer lugar, sorteó un animal descastado, flojo y soso que no transmitió nada al tendido. El francés anduvo muy templado con él, pero su labor no llegó a calar en los tendidos. Solo algún lance con el capote y el inicio del trasteo muletero encontraron eco en el respetable. Con el manso y desrazado cuarto, poco pudo hacer.

El siguiente en actuar fue el boaleño Pablo Mora, novillero forjado en la extinta escuela taurina moraleña. Mora, en su primera intervención, no llegó a estar a gusto con un animal que pareció dejarse por el pitón derecho, aunque sin mucho celo, y que resultó imposible por el izquierdo. Con el quinto, un novillo manso, aquerenciado e incierto abrevió, aunque pasó un auténtico quinario a la hora de ejecutar la suerte suprema ante las múltiples complicaciones planteadas por el novillo.

Completó la terna Alejandro Gardel quien se las vio con el ejemplar que transmitió más. No fue este un novillo de triunfo, ni mucho menos, pero sí llegó con recorrido y transmisión a la faena de muleta, aunque iba y venía sin ninguna clase. Con él, Gardel se mostró muy animoso en el saludo capotero. Ya con la franela, le faltó compromiso y decisión en un trasteo efectista que basó sobre la mano diestra. Con el sexto, manso ejemplar que sembró el miedo y la desconfianza entre los de luces, solo pudo mostrarse animoso manejando el percal.

Los compases de apertura de faena, además de algunos lances con el capote
fueron lo más destacado de la labor de Adrien Salenc ante el desrazado primero.
Pablo Mora nunca llegó a estar a gusto ante el segundo ejemplar.
Le faltó decisión a Alejandro Gardel ante el tecero,
novillo que se movió, aunque sin clase.
Poco pudo hacer Salenc ante el cuarto.
Mora abrevió ante el manso quinto. Pasó un quinario
a la hora de ejecutar la suerte suprema.
Solo con el capote pudo destacar Garcel ante el mansísimo sexto.

domingo, 16 de septiembre de 2018

SAN AGUSTÍN DE GUADALIX (MADRID). SÁBADO, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE NAVALAZARZA. V FERIA "MONCALVILLO". NOVILLADA CON PICADORES



DETALLES DE TORERÍA DE ALEJANDRO MORA


La torería de Alejandro Mora, quien salió por la puerta grande de la plaza de toros “Antonio Ronda Ortiz” de San Agustín de Guadalix al cortar tres orejas, fue lo más destacado del triunfalista festejo inaugural del V Ciclo de Novilladas “Moncalvillo” de la citada localidad madrileña. Una oreja cada uno, cortarían los otros integrantes del cartel, Pablo Mora y Borja Ximelis. Se lidió un encierro de la ganadería gaditana de los Hdros. de D. José Cebada Gago remendado con un sobrero de Zacarías Moreno. Conjunto desigual de presentación y manejable, en general, aunque en distinto grado. El astado jugado en segundo lugar, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Un año más, y ya van cinco, la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix celebra su ciclo de novilladas “Moncalvillo” con motivo de la celebración de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Navalazarza. El ciclo, que en la presente edición, cuenta con la novedad de constar de tres novilladas con picadores contó con un atractivo cartel para su inauguración. La terna anunciada estaba compuesta por los novilleros Pablo Mora, Diego San Román y Alejandro Mora. Sin embargo, Diego San Román, cogido de gravedad el día anterior en Nimes, no pudo cumplir tal compromiso y fue sustituido por Borja Ximelis. Y los novillos escogidos para tal ocasión lucían el hierro y divisa de la vacada gaditana de los Hdros, de D. José Cebada Gago quien repetía en el coso sanagustinense tras el éxito de la campaña anterior.

El encierro de la vacada gaditana tuvo que ser remendado por un sobrero de la ganadería de Zacarías Moreno que fue jugado en tercer lugar al devolverse el titular tras partirse un cuerno en los primeros compases de la lidia. El conjunto tuvo una dispar presentación y, aunque no estuvo sobrado de fuerza, resultó manejable en líneas generales. Incluso, el novillo que hizo segundo fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, premio que resultó excesivo. Cierto es que el novillo tuvo nobleza y calidad en la embestida, pero no es menos cierto que protestó en su encuentro con el picador, que el tercio de banderillas se cambió con cuatro palos colocados en dos pasadas y que acusó falta de fuerza en la faena de muleta, donde llegó a sufrir una voltereta en los primeros compases del trasteo lo que agudizó más el ya señalado defecto. Y, además, llegó a perder las manos varias veces. También, debido a esa justeza de fuerza, el novillo mostró cierto punto de sosería.

El triunfador del festejo sería el novillero Alejandro Mora quien regaló a los asistentes muchos detalles de su torería, sobre todo, en su labor ante el primer novillo de su lote, el premiado ejemplar de Cebada. Con este cornúpeta, no pudo estirarse en el saludo, aunque sí se mostró templado y se gustó veroniqueando en el quite. Después de brindar al público, anduvo muy torero y templado en la faena de muleta en la que todo lo que hizo fue en favor del novillo. No fue redonda la labor de Mora, fundamentalmente, por la escasa fuerza del “cebada”, pero dejó muchísimos toreros detalles manejando ambas manos. Una buena serie final de naturales acabó de meter al tendido en la faena. Una certera estocada fue el argumento final para la concesión del doble trofeo auricular para el joven novillero placentino. Una oreja más cortaría ante el quinto de la tarde, otro ejemplar, noblote, pero sin ninguna chispa, con el que Mora también dejó muestras de su torería en una labor sin continuidad y que no acabó de ser redonda.

Por su parte, Pablo Mora, cortaría una oreja ante el novillo que abrió plaza, noble ejemplar, pero de escasa fuerza, que llegó a resultar soso. Mora anduvo correcto con él, aunque le faltó algo de ambición. Se mostró aseado en los lances de recibo y voluntarioso en el esbozo de quite por caleserinas. Ya con la pañosa, anduvo templado en una faena por ambos pitones que no llegó a coger vuelo. Tampoco cogería vuelo su labor ante el cuarto, burel manejable por el pitón izquierdo y descompuesto por el derecho. Con este ejemplar, el madrileño anduvo voluntarioso manejando el percal, tanto en la larga afarolada de rodillas con la que recibió al de Cebada, como en las verónicas a pies juntos de mano baja que completaron el saludo capotero. Con la franela, andaría aseado en una labor en la que resultaron algunos pasajes aislados con la mano izquierda.

También cortaría una oreja Borja Ximelis ante el novillo que cerró plaza. Fue este un novillo geniudo y descompuesto con el que este joven novillero balear anduvo muy voluntarioso en todos los tercios. Con el remiendo de Zacarías Moreno, Ximelis anduvo muy decidido en el saludo capotero y el vibrante tercio de banderillas que interpretó. Ya con la pañosa, inició su trasteo con un ajustado pase cambiado por la espalda para después mostrarse voluntarioso y decidido en un descontinuo trasteo en el que resultaron algunos pasajes aislados con ambas manos.

Pablo Mora con el primero.
Así veroniqueó Alejandro Mora al segundo.
Detalle al natural de Alejandro Mora con ese novillo.
Este segundo fue premiado con una excesiva vuelta al ruedo.
El tercero de Cebada Gago fue devuelto a los corrales tras partirse
el cuerno derecho en los primeros compases de la lidia.
Pase cambiado por la espalda de Borja Ximelis al sobrero de
Zacarías Moreno que hizo tercero.
Así recibió Pablo Mora al cuarto.
Detalle de Alejandro Mora en el inicio de muleta al quinto.
Voluntarioso anduvo Borja Ximelis ante el que cerró plaza.

martes, 11 de septiembre de 2018

GUADALIX DE LA SIERRA (MADRID). SÁBADO, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA DE LA VIRGEN DEL ESPINAR. NOVILLADA PICADA CONCURSO DE GANADERÍAS



CRISTÓBAL REYES, “LOS LASTRONES” Y CARLOS MIGUEL BENITO “BISBAL”
SE LLEVAN LOS PREMIOS DE LA NOVILLADA CONCURSO
DE GUADALIX DE LA SIERRA


Los novilleros Cristóbal Reyes, que cortó las dos orejas a un buen ejemplar de la ganadería de “Los Lastrones” que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, y Pablo Mora, que hizo lo propio con otro buen ejemplar de Zacarías Moreno, salieron a hombros a la finalización de la novillada concurso celebrada en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra. Tanto el novillero jerezano, como el madrileño no tuvieron opciones ante el nulo juego ofrecido por los novillos de Adolfo Rodríguez Montesinos y Fernando Guzmán que completaron sus respetivos lotes. Entre los de a caballo, destacó la labor de Carlos Miguel Benito “Bisbal” ante el novillo de “Los Lastrones”.

Segundo festejo de abono de la Feria Taurina de la Virgen del Espinar de Guadalix de la Sierra. En este caso, una novillada con picadores concurso de ganaderías. Sin duda, el plato fuerte de la feria. Para ello, se habían seleccionado utreros de ganaderías pertenecientes a dos encastes distintos lo que, además, también supondría un desafío de encastes. Las ganaderías seleccionadas fueron Fernando Guzmán, ganadería triunfadora de la edición de 2017, y Adolfo Rodríguez Montesinos, representantes del encaste Santa Coloma, y “Los Lastrones” y Zacarías Moreno, como representantes del de Domecq. Y para la lidia de estos ejemplares se contó con la presencia del novillero triunfador del pasado año, Pablo Mora, y de uno de los novilleros que está dejando una grata impresión en la presente temporada como es Cristóbal Reyes. Sin duda, un festejo con muchos alicientes a priori que, una vez finalizado, no defraudó a las expectativas generadas.

Abrió plaza un utrero bien presentado de Fernando Guzmán que resultó deslucido. Acudió tres veces al caballo el de Guzmán de menos a más distancia, aunque acortando el viaje en segunda y tercera. Y, aunque empujó en el jaco, siempre lo hizo con la cara arriba. Fue pronto en banderillas, donde se dolió al sentir los arpones. Y llegó a la muleta muy agarrado al piso y sin ninguna gracia. Correspondió su lidia a Pablo Mora quien se mostró un tanto frío con él, aunque, todo hay que decirlo, intentó lucirlo en el tercio de varas.

En segundo lugar, saltó al ruedo el ejemplar de “Los Lastrones”. Otro mozo bien presentado que también acudió tres veces al caballo. La primera vez, puesto en suerte en la media distancia. Y la segunda y la tercera, con un alegre galope desde el mismo centro del anillo lo que levantó la ovación del respetable. Empujó el de “Los Lastrones” en el primer encuentro en el que a punto estuvo de dejar sin pica al del castoreño y se dejó pegar en los dos siguientes encuentros, recibiendo solamente un leve picotazo en el encuentro final. Terminado el tercio de varas, el tendido ovacionó el juego del novillo en el caballo y la labor de Carlos Miguel Benito “Bisbal” picador encargado de interpretar este tercio de varas que no solo se lució sujetando al novillo sino que, además, se gustó toreando con la montura para llamar la atención del burel por lo que, además, tuvo que saludar castoreño en mano. Tuvo el de la divisa abulense un buen comportamiento en banderillas y llegó con nobleza a la muleta, aunque sin acabar de entregarse en la embestida. Correspondió la lidia de este ejemplar al novillero jerezano Cristóbal Reyes quien se mostró aseado en los lances de recibo antes de lucir al novillo en el tercio de varas poniéndolo en suerte en la larga distancia. Tras el tercio de banderillas, brindó al público su trasteo muletero. Un trasteo que resultó desigual, pero en el que, sin embargo, se mostró muy voluntarioso y decidido y en el que se llegó a gustar, por momentos, manejando ambas manos. Una faena que sin llegar a ser maciza sí estuvo repleta de muchos detalles y torería. Una eficaz estocada, aunque defectuosa por trasera y caída sirvió para que Cristóbal pasease el anillo con las dos orejas de este ejemplar de “Los Lastrones”, “Bananero” de nombre y herrado con el número 83 que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

El turno siguiente fue para el novillo de Zacarías Moreno. Otro buen mozo, como el resto del encierro. También tomó tres varas en las que empujó con fijeza, sobre todo, en la segunda y en la tercera. Incluso, estuvo a punto de derribar a Borja “Perucho”, picador de turno, en el segundo encuentro. Sin embargo, tuvo los defectos de resultar un poco tardo, aunque cuando se arrancó, lo hizo con alegría, y de salir suelto en los tres encuentros con el del castoreño quien también resultaría ovacionado, al igual que el de Zacarías, al término del tercio de varas. Buen comportamiento tendría en banderillas y llegó a la muleta con mucha nobleza, fijeza y codicia por las telas. Correspondió en suerte el de Zacarías al madrileño Pablo Mora quien no pudo estirarse con el capote y, además, tampoco terminó de exhibir al burel en varas. Sin embargo, en la muleta instrumentó una faena muy bien estructurada en la resultaron muletazos con ambas manos de bello trazo, especialmente, los naturales. Llegada la hora de la suerte suprema, se tiró a matar de verdad y resultó trompicado por el burel de muy fea manera mientras cobraba una estocada caída suficiente para ser premiado con el doble apéndice auricular, premio que paseó tras el ovacionado arrastre del novillo de Zacarías Moreno.

Cerró plaza un ejemplar de Adolfo Rodríguez Montesinos, también bien presentado, aunque un punto por debajo del resto del encierro. También llegó a tomar tres varas este ejemplar, en las que únicamente, se dejó pegar. Fue este un novillo manso y descompuesto que amagó siempre con irse suelto. Además desarrolló sentido en banderillas, tercio que se cambió con cuatro palos, y llegó incierto y con peligro a la muleta. Correspondió su lidia y muerte a Cristóbal Reyes quien se la jugó en una labor en la que siempre anduvo firme, voluntarioso y dispuesto. Incluso tras la fea voltereta que sufrió mediada la faena de muleta.

Y así transcurrió este festejo que no dejó impasible a nadie, sobre todo por el juego ofrecido por los astados de las ganaderías de “Los Lastrones” y Zacarías Moreno, las dos ganaderías de encaste Domecq que se impusieron en este desafío a las dos representantes del encaste Santa Coloma y por la labor de los novilleros Cristóbal Reyes y Pablo Mora quienes abandonaron en hombros el coso guadaliseño.

Así las cosas y una vez valoradas todas las actuaciones, la Peña Taurina “Guadalix de la Sierra” hizo público la lista de los triunfadores de este festejo. El VIII Trofeo al Mejor Novillero recayó en Cristóbal Reyes; el VII Trofeo al Mejor Novillo fue a parar al jugado en segundo lugar, de nombre “Bananero”, herrado con el número 83 y perteneciente a la divisa de “Los Lastrones”; y el VI Trofeo al Mejor Picador fue para Carlos Miguel Benito “Bisbal” por el tercio de varas protagonizado ante el segundo novillo de la tarde.


El de Guzmán peleando en el caballo con la cara arriba.
Resultó deslucido. Pablo Mora anduvo frío con él.
Con alegría desde esta distancia se arrancó el de "Los Lastrones"
al caballo de Carlos Miguel Benito "Bisbal" en el segundo y tercer puyazo.
Buen puyazo de "Bisbal" al de "Los Lastrones" que se dejó pegar.
Buenos momentos con ambas manos conseguiría Cristóbal Reyes en la faena de muleta
ante este noble ejemplar que, sin embargo, no acabó de rematar.
La vuelta al ruedo para el de "Los Lastrones".
Y las dos orejas para Cristóbal Reyes.
El de Zacarías Moreno fijo en el caballo. Se lo pensó en sus tres encuentros.
A punto estuvo de derribar en la segunda vara.
Y así embistió en la muleta de Pablo Mora quien realizó una bien estructurada faena
con ambas manos en la que destacaron los muletazos al natural.
Pablo Mora paseó el anillo con las dos orejas tras el ovacionado arrastre
del novillo de Zacarías Moreno.
Manso resultó el de Adolfo Rodríguez Montesinos.
Llegó incierto a la muleta de Cristóbal Reyes quien anduvo muy firme y decidido.

domingo, 26 de agosto de 2018

COLLADO MEDIANO (MADRID). SÁBADO, 25 DE AGOSTO DE 2018. FERIA TAURINA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA CARIDAD. NOVILLADA CON PICADORES



OREJA PARA MARCOS Y PABLO MORA
DE UNA BUENA NOVILLADA DE “PUERTO DE SAN LORENZO”


La ganadería de “Puerto de San Lorenzo, con los dos hierros de la casa, lidió un buen encierro en la primera de las novilladas con picadores de la feria taurina de Collado Mediano. Dos de los novillos fueron premiados con la vuelta al ruedo. Estos cayeron en manos de los novilleros Marcos y Pablo Mora quienes cortaron una oreja cada uno. Completó la terna Fernando Plaza que se fue de vacío con un buen lote.

La localidad madrileña de Collado Mediano celebraba el segundo festejo de abono de su feria taurina en honor al Santísimo Cristo de la Caridad: una novillada con picadores que contaba con el patrocinio de Plaza 1 y el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. En este festejo, se anunciaron los novilleros Pablo Mora, Marcos y Fernando Plaza quienes lidiarían utreros de la ganadería salmantina de “Puerto de San Lorenzo”.

El encierro enviado por la familia Fraile Maceín lució los dos hierros de la casa: cuatro de los astados llevaron el de “Puerto de San Lorenzo” y dos, segundo y sexto, el de “Ventana del Puerto”. El lote tuvo una dispar presentación y, a pesar de su justeza de fuerza, ofreció un buen juego, en general. De este buen conjunto, destacaron los jugados en segundo y cuarto lugar que fueron premiados con la vuelta al ruedo en el arrastre, además del sexto, novillo que también pudo haber merecido tal honor. Noble fue el tercero y peor condición tuvieron el manso primero y el descompuesto quinto.

“Cartuchero” se llamó el segundo de la tarde, primero de los novillos premiados póstumamente. Este entró en el lote de Marcos quien anduvo muy templado en un breve saludo capotero que inició con una larga cambiada de rodillas en el tercio. También se mostraría templado y muy fácil en la faena de muleta en la que destacaron las series con la mano diestra. También tuvieron su aquel dos series interpretadas con la zurda. Abrochó el trasteo con unas luqesinas que precedieron a la suerte suprema. Marcos recetaría un espadazo del que salió prendido por el pecho de muy fea y aparatosa manera. Afortunadamente, todo quedó en el susto. El espadazo no fue suficiente y el fuenlabreño tuvo que echar mano del verduguillo. Marró con este y vio reducido el premio a su actuación a una oreja. Otro apéndice perdería del vasto y mal hechurado ejemplar que hizo quinto. Fue este un novillo descompuesto y agarrado al piso con el que Marcos anduvo muy firme y tesonero. Al final del trasteo, conseguiría una entonada serie con la mano diestra antes de cerrar la faena con dos templados circulares invertidos. Nuevamente, volvió a marrar con los aceros. Apuntar el buen par de banderillas de Fernando Sánchez.

El otro novillo al que se le dio la vuelta al ruedo fue el cuarto, astado que respondía al nombre de “Jabonoso”. Su lidia y muerte correspondió al novillero de la vecina localidad de El Boalo Pablo Mora. El boaleño que lo recibió con una larga afarolada de rodillas en el tercio no se llegó a estirar manejando el capote. Ya con la muleta, interpretó un desigual trasteo en el que hubo momentos estimables con la mano diestra. Dos templados circulares invertidos precedieron a unas bernadinas con las que puso el broche a la faena que finiquitó de un pinchazo y una estocada. A pesar de lo cual, fue premiado con una oreja. Con el manso que abrió plaza, Mora se gustó en el saludo capotero y en el quinte por tafalleras y anduvo aseado en un trasteo muletero que basó sobre la mano diestra.

“Liviano” fue el nombre del novillo que cerró plaza. No fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma, pero bien que lo podría haber sido. Como sus hermanos, no estuvo sobrado de fuerza, pero tuvo una nobleza y una calidad extraordinaria. Entró en el lote de Fernando Plaza quien no se pudo estirar en el saludo capotero, aunque sí se gustó en el quite por gaoneras que precedió a un buen tercio de banderillas protagonizado por el subalterno Sergio Aguilar. Llegada la faena de muleta, Plaza anduvo muy templado en la apertura con unos templadísimos doblones rodilla en tierra. Sin embargo, este inició no tuvo continuidad y Plaza se perdió en un largo trasteo que incluso fue avisado antes de entrar a matar en el que nunca se llegó a acoplar con el novillo. Solo una serie con la izquierda tuvo cierta estimación. Con el noble tercero, lidiado sensacionalmente por Sergio Aguilar, solo destacó en el quite que interpretó por tafalleras.


Pablo Mora se gustó manejando capote ante el manso primero.
Fácil y templado, sobre todo con la diestra, anduvo Marcos con el buen segundo.
Este respondía al nombre de "Cartuchero" y fue premiado con la vuelta al ruedo.
Fernando Plaza solo lució en el quite por tafalleras ante el tercero.
Pablo Mora conseguiría buenos momentos con la diestra en un desigual trasteo
ante el buen cuarto.
Respondía al nombre de "Jabonoso" y fue premiado con la vuelta al ruedo.
Firme y tesonero anduvo con el descompuesto quinto.
Al final, le acabaría metiendo en el canasto.
El quite por gaoneras de Fernando Plaza fue lo más destacado de su actuación
ante "Liviano", el buen ejemplar que cerró plaza.
Sergio Aguilar destacaría en la lidia del tercero y
banderilleando al sexto.
Fernando Sánchez destacaría en el tercio de banderillas de quinto.