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lunes, 18 de noviembre de 2019

SAN AGUSTÍN DE GUADALIX (MADRID). LOS DÍAS 15, 16 Y 21 DE SEPTIEMBRE DE 2019. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE NAVALAZARZA. VI FERIA DE NOVILLADAS "MONCALVILLO"


ISAAC FONSECA SE HACE CON LA VI FERIA DE NOVILLADAS “MONCALVILLO”
DE SAN AGUSTÍN DE GUADALIX


La feria, que estuvo marcada por las inclemencias meteorológicas que obligaron a su reestructuración, contó también con las actuaciones destacadas de Tomás Rufo, Miguel Polope y Diego García. En el apartado ganadero, destacó un novillo de la ganadería de Baltasar Ibán y otro de la vacada de Zacarías Moreno que fueron premiados con la vuelta al ruedo en el arrastre.

La localidad madrileña de San Agustín de Guadalix programó para los días 14, 15 y 16 de septiembre del presente año una nueva edición de su Feria de Novilladas “Moncalvillo”. Por segundo año consecutivo, este ciclo, que celebraba su sexta edición, constó de tres novilladas con picadores, aunque con la novedad de que los novilleros triunfadores de cada una de las dos primeras novilladas se medirían en mano a mano en la tercera y última por alzarse como triunfador del ciclo y hacerse con el capote de paseo con la imagen de la Virgen de Navalazarza, patrona de esta localidad madrileña.

Se confeccionaron dos carteles interesantes en los que se encontraban anunciados los novilleros Tomás Rufo, triunfador del certamen de novilladas nocturnas de Las Ventas; Diego San Román, uno de los novilleros destacados del escalafón al que, además, se le guardó el sitio de la anterior edición de este ciclo en el que no pudo actuar por estar herido con anterioridad; Alejandro Mora, triunfador del anterior ciclo sanagustinense; Abel Robles, novillero al que también se le reservó el sitio de la anterior edición del ciclo en el que pudo actuar debido a un delicado problema de salud; y las novedades de la temporada Diego García e Isaac Fonseca. Y en el apartado ganadero se contó con las vacadas madrileñas de Zacarías Moreno y Baltasar Ibán y la onubense de “El Parralejo”, hierro este escogido para lidiarse en la final del ciclo.

Un jurado compuesto por cinco aficionados de reconocido prestigio de la localidad y el público asistente a los festejos que haría las veces de jurado popular, además de los trofeos obtenidos por los actuantes que se tendrían en cuenta solo en caso de empate, serían los encargados de escoger a los triunfadores de cada festejo, así como al triunfador de la feria.

Pero el ciclo tuvo que ver reestructurada su confección inicial debido a las inclemencias meteorológicas que no permitieron la celebración de la novillada inicial. Este festejo se aplazó para el siguiente día 21 con lo que se convirtió en la final del ciclo. Y hubo que componer de urgencia un dúo de novilleros para intervenir en la novillada del día 16, designada inicialmente como la final de ciclo. De esta manera, entró en la feria el valenciano Miguel Polope en sustitución del azteca Diego San Román ante la imposibilidad de cuadrar fechas y Alejandro Mora pasó directamente a la final al respetarle su condición de triunfador de la feria sanagustinense de 2018.

Orejas para Isaac Fonseca y Diego García y un Baltasar Ibán de vuelta al ruedo.

Así las cosas, el ciclo sanagustinense comenzó el domingo 15 con un festejo en el que actuaron Abel Robles, Diego García e Isaac Fonseca ante utreros de la ganadería de Baltasar Ibán.

"Arbolario", de Baltasar Ibán, acudiendo a la muleta de Abel Robles.
Fue premiado con la vuelta al ruedo.
El encierro de la divisa madrileña tuvo una desigual presentación y ofreció un juego dispar. Del conjunto, destacó el corrido en cuarto lugar, ejemplar de bonitas hechuras, que mostró casta, nobleza, fijeza y transmisión en todos los tercios, aunque con el defecto de escarbar, que resultó premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Respondía este ejemplar al nombre de “Arbolario” y tocó en suerte a Abel Robles quien acusó la falta de rodaje y no pudo pasar de voluntarioso en una labor en la que fue desbordado por este excepcional “Arbolario”. Por si fuese poco, Robles no estuvo acertado con el uso de los aceros y a punto estuvo de que le echasen el novillo al corral. Ante el ejemplar que abrió plaza, astado bien presentado y manejable, Robles anduvo igual de dispuesto y voluntarioso, fundamentalmente, en el recibo capotero. Sin embargo, con la muleta, llevaría a cabo un trasteo de escaso contenido en el que solo destacaron una entonada serie con la mano diestra y el cierre por manoletinas.

Larga cambiada de Abel Robles al segundo de su lote.
Diego García sorteó en primer lugar un novillo justo de presentación y manejable con el que firmó una labor desigual. El quinto fue animal de feas y bastas hechuras que resultó manejable, aunque llegó parado y agarrado al piso en la faena de muleta. Con él, García, anduvo firme, asentado y muy decidido. El pinchazo que precedió a una estocada caída no obstó para que su labor fuese premiada con una oreja.

Momento de la faena de muleta de Diego García al segundo de la tarde.
Por su parte, a Isaac Fonseca, a la postre, declarado triunfador del festejo, tanto por el jurado, como por el público, le correspondió en primer lugar un ejemplar feo de hechuras y de condición cambiante: se dejó, tanto en el capote, como en el tercio de varas; apretó en banderillas y  llegó incierto al tercio final. Con él, Fonseca, se gustó en el saludo capotero por verónicas que remató con una buena media. Ya con la muleta, se mostró firme y dispuesto en un trasteo en el que llegó a ser volteado, afortunadamente, sin consecuencias. Con el que cerró plaza, novillo de bonitas hechuras, aunque feo de cara, que se mostró incierto en los primeros tercios, pero que llegó con nobleza y transmisión a la faena de muleta, el joven novillero azteca no llegó a lucirse en el saludo capotero, aunque sí lo hizo en el quite por chicuelinas. Ya con la pañosa, llevó a cabo un trasteo de más a menos en el que destacaron dos buenas series iniciales con la mano diestra. Cambió de mano, Fonseca, y cayó en intensidad del trasteo. Una intensidad que no volvería a recuperar la faena en una nueva serie con la diestra. Solo las manoletinas finales devolvieron al trasteo la intensidad perdida. Tras una estocada caída, se le pidieron con fuerza las dos orejas, una petición que el palco presidencial solo atendió en su mitad.

Isaac Fonseca recibiendo de capote al tercero de la tarde.
Este festejo contó con la nota amarga de la cogida del banderillero Juan Tomás Felipe Cano “Niño de Santa Rita”, perteneciente a la cuadrilla de Diego García, quien resultó cogido por el segundo novillo de la tarde a la salida del segundo par de banderillas. Fue intervenido en la enfermería por el Dr. Crespo por una herida por asta de toro en el tercio inferior del muslo izquierdo.

Oreja para Rufo y buena impresión de Polope

En el segundo festejo del ciclo, el turno fue para el toledano Tomás Rufo y el valenciano Miguel Polope quienes estoquearían un encierro de la vacada onubense de “El Parralejo”, un conjunto que, sobrero incluido, resultó desigual, tanto por su presentación, como por su comportamiento.

El encargado de abrir plaza fue el toledano Tomás Rufo, a la postre, triunfador de la tarde. En primer lugar, Rufo, lidió un cuajado, aunque cómodo de cara, ejemplar que resultó bravo y noble, pero que, sin embargo, llegó parado al tercio de muleta pues el animal acusó el excesivo castigo recibo en los dos puyazos que tomó. El novillero toledano, que no pudo estirarse con el capote, llevó a cabo una templada faena de muleta en la que destacaron las series interpretadas con la mano diestra. Una destacada labor que, sin embargo, quedó emborranada por el mal uso de los aceros lo que motivó que fuese silenciada tras ser avisada por el palco presidencial. Con una oreja, también tras aviso, sería premiada su actuación ante el tercero, animal de similar presentación que el anterior que fue incierto en los primeros tercios, que derribó al picador –aunque más por demérito de este–, pero que llegó a la muleta con codicia, aunque un punto rebrincado. Ahora, tampoco pudo el toledano lucirse con el capote, pero con la pañosa se mostró firme, asentado y decidido en una labor en la que consiguió muletazos de mucho gusto con ambas manos. Una estocada defectuosa seguida de un golpe de verduguillo no fue óbice para que el toledano pasease el anillo sanagustinense con el anteriormente citado apéndice auricular.

Tomás Rufo con el tercero de "El Parralejo".
Por su parte, el valenciano Miguel Polope sorprendió por su toreo basado en la quietud y la verticalidad. En primer lugar, a Polope le cupo en suerte un novillo justo de presentación que resultó muy noble, pero con las fuerzas justas, defecto que se agudizó tras el fuerte puyazo recibido en su encuentro con el picador. Acusó este defecto en el tercio final donde, además, llegó a amagar con rajarse a tablas. El joven novillero valenciano no pudo estirarse manejando el percal, mientras que con la pañosa, dibujo una faena de templados muletazos por ambos pitones. Como su compañero de cartel, no anduvo acertado con los aceros y su actuación fue silenciada tras un recado presidencial. El astado designado para cerrar plaza estuvo bien presentado y, a pesar de salir abanto, apuntó buena condición hasta que, nada más iniciar el trasteo muletero, se partió una mano y Polope tuvo que abreviar. Hasta entonces, el valenciano no se pudo lucir con el capote, aunque sí dejó un airoso recorte como remate al recibo. Y, con la muleta, demostró decisión al irse a los medios para iniciar el trasteo por estatuarios a los que siguió una entonada serie con la mano diestra, momento en el que finalizó la faena debido al referido percance sufrido por el “parralejo”. Tuvo un buen detalle la organización y regaló el sobrero a Polope. Fue este, un novillo justo de presentación, abanto y sin fijeza que se dejó en la muleta, aunque siempre saliendo de los muletazos desentendiéndose de los engaños. Con este novillo, Polope anduvo airoso manejando el capote y, con la muleta, anduvo voluntarioso, porfión y tesonero llegando a conseguir buenos pasajes con ambas manos. Volvió a marrar con la espada y volvió a ver silenciada su actuación.

Natural de Miguel Polope al segundo del festejo.

Puerta grande para Tomás Rufo e Isaac Fonseca y un novillo de Zacarías Moreno de vuelta al ruedo.

El broche de oro a la sexta edición de la Feria “Moncalvillo” se puso el sábado 21 de septiembre en la novillada final en la que actuaron Isaac Fonseca y Tomás Rufo, como triunfadores de las dos novilladas anteriores, y Alejandro Mora quien estuvo anunciado en el festejo que no se pudo celebrar por la citadas inclemencias meteorológicas y que, como quedó anteriormente apuntado, pasó directamente a la final al tenerse en cuenta el hecho de que fue el triunfador del pasado ciclo.

Salida en hombros de Tomás Rufo e Isaac Fonseca.
Esta terna de novilleros se vio las caras ante un encierro de la divisa madrileña de Zacarías Moreno. Fue un conjunto desigual, en lo que a su presentación se refiere, y manejable, en general, aunque a menos, en lo que atañe a su comportamiento. Destacó el ejemplar que abrió plaza, novillo bien presentado y de extraordinaria nobleza, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Respondía al nombre de “Nauseabundo” y correspondió en suerte al toledano Tomás Rufo quien anduvo aseado lanceando a la verónica, tanto en el recibo, como en el quite. Ya con la pañosa, inició su trasteo de rodillas. Ya enhiesto, dibujó muletazos de mucho gusto con ambas manos. Faena importante la de este novillero toledano que, sin embargo, no fue rubricada de forma acertada con la espada por lo que el premio quedó reducido a una oreja. Una oreja más, cortaría del cuarto del festejo. Fue este un novillo que lució una buena presentación y que fue noble, aunque con un punto de sosería que se terminó apagando. Rufo, estuvo aseado manejando el percal en el recibo y se gustó en el quite por chicuelinas. Ya en la muleta, estuvo porfión y muy templado, sobre todo, con la diestra en una labor en la que, quizá, pecó de acortar las distancias con el novillo y ahogar su embestida. Tras una estocada ligeramente desprendida, Rufo fue premiado con el referido apéndice auricular que le abría la puerta grande del coso sanagustinense.

Derechazo de Tomás Rufo a "Nauseabundo", gran ejemplar de Zacarías Moreno
que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.
También salió por la puerta grande el azteca Isaac Fonseca tras cortar las dos orejas al novillo que cerró el festejo y la feria. El ejemplar tuvo una justa presentación y resultó muy encastado. Fonseca salió muy voluntarioso y decidido y recibió al novillo con una larga afarolada de rodillas en el tercio. Pasaje que fue lo más destacado de su labor capotera en este turno. Con la muleta, instrumentó una faena por ambos pitones de menos a más que tuvo un templado final. Rubricó la actuación con una certera estocada lo que motivó la petición del doble trofeo auricular por parte del público, petición que fue atendida por el palco. Una ovación con saludos sería el premio a su actuación ante el soso y justo de fuerzas tercero. El azteca se mostró muy voluntarioso manejando el percal, tanto en el recibo por verónicas en el que destacaron las medias de remate, como en el quite por chicuelinas y tafalleras. Ya con la muleta, anduvo muy voluntarioso en una faena ante un novillo venido a menos que inició desde los medios con un pase cambiado por la espalda.

Momento de la faena de muleta de Isaac Fonseca ante el tercero.
Por su parte, Alejandro Mora solo pudo dejar detalles de su torería ante dos novillos de pocas opciones. El segundo se apagó de manera fulminante en la faena de muleta. Y el quinto fue un ejemplar que iba y venía, pero sin ninguna clase.

Natural de Alejandro Mora al segundo.
Terminada la novillada, se dio a conocer el nombre del ganador de esta VI Feria de Novilladas “Moncalvillo” de San Agustín de Guadalix. Tanto el jurado de aficionados, como el jurado popular, coincidieron en premiar la voluntariedad y la decisión de Isaac Fonseca antes que el buen toreo de Tomás Rufo.



lunes, 30 de septiembre de 2019

GUADALIX DE LA SIERRA (MADRID). DOMINGO, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2019. NOVILLADA CON PICADORES MIXTA. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DEL ESPINAR


FERNANDO PLAZA E ISAAC FONSECA PASEAN SENDAS OREJAS


Los novilleros Fernando Plaza e Isaac Fonseca cortaron una oreja cada uno en la novillada picada mixta celebrada en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra con motivo de sus Fiestas Patronales de la Virgen del Espinar. También actuó el rejoneador Víctor Herrero que vio silenciada actuación. Se jugaron astados de las ganaderías de Los Eulogios, para rejones, y Victoriano del Río y Zacarías Moreno, para la lidia a pie. Destacó uno de los de Victoriano del Río que, herrado con el segundo hierro de la casa, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Como viene siendo habitual en los últimos años, la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra anunció una novillada con picadores como plato fuerte de su programación taurina llevada a cabo con motivo de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Espinar. Pero a diferencia de otros años, esta no fue concurso de ganaderías, aunque se anunciasen reses de distintas vacadas, y, además, contó con la novedad de anunciar a un rejoneador abriendo el cartel.

Así, el cartel quedó compuesto por el rejoneador Víctor Herrero y los novilleros Fernando Plaza e Isaac Fonseca quienes lidiarían un astado para rejones de la ganadería de Los Eulogios y cuatro para lidia a pie de las vacadas de Victoriano del Río y Zacarías Moreno que lidiarían dos novillos cada una.

En líneas generales, el encierro estuvo mal presentado. Solo el de Los Eulogios, aunque sin exageraciones, se salvaría de la quema. Y, aunque en distinto grado, resultó manejable, aunque venido a menos. Entre todo el conjunto, destacó el segundo de la tarde, primero de lidia a pie, del hierro de Toros de Cortés, que fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Fue este un ejemplar chico, de agradables y toreras hechuras y cómodo de cara. Un burel que desarrolló gran nobleza, aunque no estuvo muy sobrado de fuerza. Acudió dos veces al caballo y derribó estrepitosamente en el primer encuentro, aunque más por demerito del picador que por su empuje. Recibió dos leves picotazos y el tercio de banderillas se cambió con cuatro palos. Cupo en suerte este noble ejemplar al novillero Fernando Plaza quien lo lanceó con gusto a la verónica en el saludo capotero. Ya con la franela, Plaza inició su faena por estatuarios para, posteriormente, gustarse en series por ambas manos en las que hubo muletazos de mucha calidad. Cerró el trasteo el madrileño con unas vibrantes manoletinas de rodillas. Una estocada defectuosa precedió a un golpe de verduguillo lo que enfrió los ánimos del respetable y el premio quedó reducido a una oreja. El segundo novillo de su lote perteneció a la ganadería de Zacarías Moreno. Fue este un animal de feas y vastas hechuras que no anduvo sobrado de fuerza, defecto que se agravó con el fuerte puyazo recibido y con una voltereta sufrida a la salida del encuentro con el picador. Es verdad que el animal tuvo nobleza, pero la falta de fuerza le hizo defenderse lo que motivó que resultase deslucido. Plaza lo intentó, tanto con capote, como con muleta, aunque sin llegar a alcanzar lucimiento. En esta ocasión, vería silenciada su actuación.

Natural de Fernando Plaza al segundo de la tarde, primero de lidia a pie,
que lució el hierro de Toros de Cortés.
Fue este un ejemplar de mucha nobleza y clase que fue premiado
con la vuelta al ruedo.
Al igual que Plaza, Isaac Fonseca también cortaría una oreja. En este caso, fue al novillo que cerró plaza y que perteneció a la divisa de Victoriano del Río. Fue este un animal de feas hechuras, avacado y escurrido de carnes. Resultó manejable el “victoriano”, aunque embistió sin clase. Con este ejemplar, el joven novillero azteca anduvo templado con el capote, tanto en el recibo, como en el quite. Y se mostró firme y decidido en un estimable trasteo muletero con ambas manos que cerró con unas manoletinas. Poco importó que cayese baja la estocada final para que fuese premiado con el citado apéndice auricular. El primero de su lote, de Zacarías Moreno, fue un novillo justo de presentación. De bonitas y agradables hechuras. Noble, pero con las fuerzas justas lo que motivó que tendiese a defenderse. Con él, Fonseca, anduvo muy templado en el saludo por verónicas y en el quite por gaoneras. Con le muleta, inició el trasteo con dos pases cambiados por la espalda a mano vuelta. Resultó prendido, afortunadamente, sin consecuencias el azteca. Repuesto del susto, llevó a cabo un trasteo de más a menos por las condiciones del burel en el que conseguiría templados pasajes. Un pinchazo sería suficiente para finiquitar a su apagado oponente. Ahora, recibiría silencio como premio a su labor.

Isaac Fonseca lanceando por verónicas al tercero del festejo
de la ganadería de Zacarías Moreno.
Abriría el festejo el rejoneador Víctor Herrero quien no pudo pasar de voluntarioso ante un astado de Los Eulogios de bonitas hechuras y muy justo de fuerzas que, además, acusaría el segundo rejón de castigo colocado por el rejoneador salmantino. Aquerenciado en tablas y agarrado al piso, el de Los Eulogios se fue apagando poco a poco hasta el punto de echarse en el último tercio lo que imposibilitó que Herrero pudiese ejecutar la suerte suprema con el rejón de muerte desde el caballo.


Abrió plaza el rejoneador Víctor Herrero ante un deslucido ejemplar
de Los Eulogios.

martes, 11 de septiembre de 2018

GUADALIX DE LA SIERRA (MADRID). SÁBADO, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA DE LA VIRGEN DEL ESPINAR. NOVILLADA PICADA CONCURSO DE GANADERÍAS



CRISTÓBAL REYES, “LOS LASTRONES” Y CARLOS MIGUEL BENITO “BISBAL”
SE LLEVAN LOS PREMIOS DE LA NOVILLADA CONCURSO
DE GUADALIX DE LA SIERRA


Los novilleros Cristóbal Reyes, que cortó las dos orejas a un buen ejemplar de la ganadería de “Los Lastrones” que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, y Pablo Mora, que hizo lo propio con otro buen ejemplar de Zacarías Moreno, salieron a hombros a la finalización de la novillada concurso celebrada en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra. Tanto el novillero jerezano, como el madrileño no tuvieron opciones ante el nulo juego ofrecido por los novillos de Adolfo Rodríguez Montesinos y Fernando Guzmán que completaron sus respetivos lotes. Entre los de a caballo, destacó la labor de Carlos Miguel Benito “Bisbal” ante el novillo de “Los Lastrones”.

Segundo festejo de abono de la Feria Taurina de la Virgen del Espinar de Guadalix de la Sierra. En este caso, una novillada con picadores concurso de ganaderías. Sin duda, el plato fuerte de la feria. Para ello, se habían seleccionado utreros de ganaderías pertenecientes a dos encastes distintos lo que, además, también supondría un desafío de encastes. Las ganaderías seleccionadas fueron Fernando Guzmán, ganadería triunfadora de la edición de 2017, y Adolfo Rodríguez Montesinos, representantes del encaste Santa Coloma, y “Los Lastrones” y Zacarías Moreno, como representantes del de Domecq. Y para la lidia de estos ejemplares se contó con la presencia del novillero triunfador del pasado año, Pablo Mora, y de uno de los novilleros que está dejando una grata impresión en la presente temporada como es Cristóbal Reyes. Sin duda, un festejo con muchos alicientes a priori que, una vez finalizado, no defraudó a las expectativas generadas.

Abrió plaza un utrero bien presentado de Fernando Guzmán que resultó deslucido. Acudió tres veces al caballo el de Guzmán de menos a más distancia, aunque acortando el viaje en segunda y tercera. Y, aunque empujó en el jaco, siempre lo hizo con la cara arriba. Fue pronto en banderillas, donde se dolió al sentir los arpones. Y llegó a la muleta muy agarrado al piso y sin ninguna gracia. Correspondió su lidia a Pablo Mora quien se mostró un tanto frío con él, aunque, todo hay que decirlo, intentó lucirlo en el tercio de varas.

En segundo lugar, saltó al ruedo el ejemplar de “Los Lastrones”. Otro mozo bien presentado que también acudió tres veces al caballo. La primera vez, puesto en suerte en la media distancia. Y la segunda y la tercera, con un alegre galope desde el mismo centro del anillo lo que levantó la ovación del respetable. Empujó el de “Los Lastrones” en el primer encuentro en el que a punto estuvo de dejar sin pica al del castoreño y se dejó pegar en los dos siguientes encuentros, recibiendo solamente un leve picotazo en el encuentro final. Terminado el tercio de varas, el tendido ovacionó el juego del novillo en el caballo y la labor de Carlos Miguel Benito “Bisbal” picador encargado de interpretar este tercio de varas que no solo se lució sujetando al novillo sino que, además, se gustó toreando con la montura para llamar la atención del burel por lo que, además, tuvo que saludar castoreño en mano. Tuvo el de la divisa abulense un buen comportamiento en banderillas y llegó con nobleza a la muleta, aunque sin acabar de entregarse en la embestida. Correspondió la lidia de este ejemplar al novillero jerezano Cristóbal Reyes quien se mostró aseado en los lances de recibo antes de lucir al novillo en el tercio de varas poniéndolo en suerte en la larga distancia. Tras el tercio de banderillas, brindó al público su trasteo muletero. Un trasteo que resultó desigual, pero en el que, sin embargo, se mostró muy voluntarioso y decidido y en el que se llegó a gustar, por momentos, manejando ambas manos. Una faena que sin llegar a ser maciza sí estuvo repleta de muchos detalles y torería. Una eficaz estocada, aunque defectuosa por trasera y caída sirvió para que Cristóbal pasease el anillo con las dos orejas de este ejemplar de “Los Lastrones”, “Bananero” de nombre y herrado con el número 83 que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

El turno siguiente fue para el novillo de Zacarías Moreno. Otro buen mozo, como el resto del encierro. También tomó tres varas en las que empujó con fijeza, sobre todo, en la segunda y en la tercera. Incluso, estuvo a punto de derribar a Borja “Perucho”, picador de turno, en el segundo encuentro. Sin embargo, tuvo los defectos de resultar un poco tardo, aunque cuando se arrancó, lo hizo con alegría, y de salir suelto en los tres encuentros con el del castoreño quien también resultaría ovacionado, al igual que el de Zacarías, al término del tercio de varas. Buen comportamiento tendría en banderillas y llegó a la muleta con mucha nobleza, fijeza y codicia por las telas. Correspondió en suerte el de Zacarías al madrileño Pablo Mora quien no pudo estirarse con el capote y, además, tampoco terminó de exhibir al burel en varas. Sin embargo, en la muleta instrumentó una faena muy bien estructurada en la resultaron muletazos con ambas manos de bello trazo, especialmente, los naturales. Llegada la hora de la suerte suprema, se tiró a matar de verdad y resultó trompicado por el burel de muy fea manera mientras cobraba una estocada caída suficiente para ser premiado con el doble apéndice auricular, premio que paseó tras el ovacionado arrastre del novillo de Zacarías Moreno.

Cerró plaza un ejemplar de Adolfo Rodríguez Montesinos, también bien presentado, aunque un punto por debajo del resto del encierro. También llegó a tomar tres varas este ejemplar, en las que únicamente, se dejó pegar. Fue este un novillo manso y descompuesto que amagó siempre con irse suelto. Además desarrolló sentido en banderillas, tercio que se cambió con cuatro palos, y llegó incierto y con peligro a la muleta. Correspondió su lidia y muerte a Cristóbal Reyes quien se la jugó en una labor en la que siempre anduvo firme, voluntarioso y dispuesto. Incluso tras la fea voltereta que sufrió mediada la faena de muleta.

Y así transcurrió este festejo que no dejó impasible a nadie, sobre todo por el juego ofrecido por los astados de las ganaderías de “Los Lastrones” y Zacarías Moreno, las dos ganaderías de encaste Domecq que se impusieron en este desafío a las dos representantes del encaste Santa Coloma y por la labor de los novilleros Cristóbal Reyes y Pablo Mora quienes abandonaron en hombros el coso guadaliseño.

Así las cosas y una vez valoradas todas las actuaciones, la Peña Taurina “Guadalix de la Sierra” hizo público la lista de los triunfadores de este festejo. El VIII Trofeo al Mejor Novillero recayó en Cristóbal Reyes; el VII Trofeo al Mejor Novillo fue a parar al jugado en segundo lugar, de nombre “Bananero”, herrado con el número 83 y perteneciente a la divisa de “Los Lastrones”; y el VI Trofeo al Mejor Picador fue para Carlos Miguel Benito “Bisbal” por el tercio de varas protagonizado ante el segundo novillo de la tarde.


El de Guzmán peleando en el caballo con la cara arriba.
Resultó deslucido. Pablo Mora anduvo frío con él.
Con alegría desde esta distancia se arrancó el de "Los Lastrones"
al caballo de Carlos Miguel Benito "Bisbal" en el segundo y tercer puyazo.
Buen puyazo de "Bisbal" al de "Los Lastrones" que se dejó pegar.
Buenos momentos con ambas manos conseguiría Cristóbal Reyes en la faena de muleta
ante este noble ejemplar que, sin embargo, no acabó de rematar.
La vuelta al ruedo para el de "Los Lastrones".
Y las dos orejas para Cristóbal Reyes.
El de Zacarías Moreno fijo en el caballo. Se lo pensó en sus tres encuentros.
A punto estuvo de derribar en la segunda vara.
Y así embistió en la muleta de Pablo Mora quien realizó una bien estructurada faena
con ambas manos en la que destacaron los muletazos al natural.
Pablo Mora paseó el anillo con las dos orejas tras el ovacionado arrastre
del novillo de Zacarías Moreno.
Manso resultó el de Adolfo Rodríguez Montesinos.
Llegó incierto a la muleta de Cristóbal Reyes quien anduvo muy firme y decidido.