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lunes, 23 de diciembre de 2019

CENICIENTOS (MADRID). VIERNES, 16 DE AGOSTO DE 2019. NOVILLADA CON PICADORES. FERIA DEL TORO - FIESTAS PATRONALES EN HONOR A NTRA. STMA. VIRGEN DEL ROBLE


DESTACA LA DECISIÓN DE ISAAC FONSECA
ANTE UN DESLUCIDO ENCIERRO DE “LA QUINTA”


El joven novillero azteca firmó la actuación más destacada de la novillada picada que ponía el punto final al serial corucho en honor a Ntra. Stma. Virgen del Roble de 2019. Cortó una oreja del novillo que cerró plaza. Una oreja también cortaría el toledano Jesús Mejías del cuarto. Antes, el toledano escucharía los tres avisos al no ser capaz de dar muerte al novillo que abrió plaza. De puntillas pasó el novillero abulense Daniel Barbero. Los novillos lidiados de “La Quinta” no respondieron a las expectativas creadas.

La localidad madrileña de Cenicientos abrochó su Feria del Toro de 2019 con una novillada picada en la que se jugó un encierro de la ganadería de “La Quinta”. Ganadería de tinte torista y, a priori, de garantías. Los novilleros encogidos para lidiar este encierro de la divisa sevillana fueron el toledano Jesús Mejías, el abulense Daniel Barbero y el joven azteca Isaac Fonseca.

Los novillos de “La Quinta” no respondieron a la expectación creada. Es cierto que el conjunto estuvo bien presentado, sin embargo, no respondió a lo esperado a lo que a su juego se refiere. Al encierro le faltó casta y, en general, resultó deslucido.

El ejemplar que abrió plaza fue un animal manso que rehuyó el encuentro con las cabalgaduras; tras recibir un fuerte puyazo, resultaría incierto en el segundo tercio: acortó el viaje y apretó para los adentros; y llegó a la muleta incierto y distraído. El segundo se durmió en el peto de los caballos en los dos puyazos que tomó; incluso, en el segundo encuentro, caló el peto con su pitón izquierdo y quedó prendido por largo tiempo; en la muleta, resultó manejable, sobre todo, por el pitón derecho. El tercero fue el único que, de verdad, se puso en suerte en el primer tercio, donde tomó dos puyazos, sin embargo, fue manso y descastado. Noble, aunque muy soso resultó el cuarto. También soso, aunque manejable, fue el quinto. E igual comportamiento que el anterior tendría el ejemplar que cerró plaza.

El segundo novillo de la tarde caló el peto del caballo con su pitón izquierdo.
Con este material, lo más destacado corrió de la mano del novillero azteca Isaac Fonseca. Se gustó el azteca manejando el capote, tanto en el recibo por verónicas, como en el quite por chicuelinas, ante el tercero de la tarde. Mientras que, con la muleta, no podría pasar de voluntarioso. Con el que cerró plaza, se mostraría aseado manejando el percal. Y, con la pañosa, llevaría cabo una voluntariosa y decidida labor que estuvo plagada de detalles de torería en los pasajes sobre la mano diestra y en los remates de las series. Finiquitó su labor de una estocada y sería premiado con una oreja.

Isaac Fonseca lanceando de capote al tercero de la tarde.
Un trofeo también obtendría el toledano Jesús Mejías por su actuación ante el cuarto de la tarde. El toledano no pudo estirarse con el capote, mientras que con la muleta, se gustaría en pasajes interpretados por ambas manos en una faena que cerró por manoletinas. El premio llegaría tras un pinchazo hondo que resultaría suficiente. Al novillo que abrió plaza, Mejías lo recibió con gustosas verónicas. Sería lo más destacado de esta actuación pues pasó un quinario en el tercio de banderillas. Incluso, llegaría a ser prendido ante la impericia y mala colocación de las cuadrillas. Y en la muleta, no pasaría de voluntarioso. Para terminar, firmaría un auténtico sainete con los aceros, incluso volvió a sufrir otro susto manejando el descabello. Susto que también sufriría por partida doble el tercero de su cuadrilla, Félix Delgado. El toledano vería cómo el novillo volvía vivo a los corrales tras escuchar los tres avisos. Después de este desafortunado lance, pasaría a la enfermería de donde saldría con un aparatoso vendaje en la mano izquierda para continuar la lidia.

Momento de la faena de Jesús Mejías ante el cuarto.
Por su parte, Daniel Barbero pasaría totalmente inadvertido ante la afición corucha. Solo su quite por chicuelinas llevado a cabo ante el cuarto de la tarde sería lo único destacable de su actuación.

Daniel Barbero quitó por chicuelinas al cuarto de la tarde.
Entre las cuadrillas, cabe destacar la actuación de Juan Carlos Rey pareando al tercero y lidiando al sexto y Juan José Rueda “El Ruso”, Javier Cerrato y Raúl Ruiz banderilleando, respectivamente, a cuarto, quinto y sexto.


Buena lidia de Juan Carlos Rey ante el sexto.
También destacó banderilleando al tercero.
Juan José Rueda "El Ruso" destacó banderilleando al cuarto.
Javier Cerrato pareando al quinto.
Raúl Ruiz colocando palos ante el novillo que cerró plaza.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

COLLADO VILLALBA-ESTACIÓN (MADRID). JUEVES, 25 DE JULIO DE 2019. NOVILLADA SIN PICADORES. FERIA TAURINA DE SANTIAGO APÓSTOL


ISAAC FONSECA DESTACA CON UN DESLUCIDO ENCIERRO DE “EL ESTOQUE”


El novillero azteca salió por la puerta grande tras cortar una oreja a cada uno de los novillos que compusieron su lote. Fueron los únicos ejemplares que ofrecieron alguna posibilidad de triunfo del deslucido encierro de la divisa madrileña. Con más pena que gloria pasaron Jesús García, sustituto del anunciado Uceda Vargas, y Manuel Perera.

El primer festejo de la Feria Taurina de Santiago Apóstol de la localidad madrileña de Collado Villalba de 2019 fue una novillada sin picadores en la que se anunciaron los novilleros Isaac Fonseca, Manuel Perera y Uceda Vargas para estoquear un encierro de la divisa madrileña de “El Estoque”. Sin embargo, el cartel se vio modificado a última hora puesto que Uceda Vargas fue declarado finalista del ciclo de novilladas de promoción de la Real Maestranza de Sevilla, ciclo en el que se encontraba participando el novillero sevillano y cuya final coincidía con la celebración de este festejo. Así, en el cartel entró el madrileño Jesús García.

El festejo resultó deslucido, fundamentalmente, por el mal juego de un bien presentado encierro de “El Estique” en el que solo dos novillos ofrecieron oportunidades para el lucimiento. Pero el mal juego de los astados no fue la única causa del deslucido final. A esto habría que sumar la falta de actitud de la terna. Excepción hecha del azteca Isaac Fonseca, aunque también hay que señalar que fue quien se llevó el único lote aprovechable.

Fonseca cortó una oreja cada uno de los novillos que le cupieron en suerte. El que hizo tercero fue un novillo manejable con el que Isaac se mostró airoso en el recibo capotero. Ya con la franela, llevó a cabo una faena de menos a más en la que destacaron dos series de naturales. Una estocada cobrada tras un pinchazo precedería a la concesión del trofeo. Y el novillo que cerró plaza tuvo nobleza, aunque le costó mantenerse en pie. Se gustó, Fonseca, lanceando por verónicas en el recibo capotero donde sufrió un percance, afortunadamente, sin consecuencias. Otro percance, también sin consecuencias, sufriría en un voluntarioso trasteo muletero en el que llegó a conseguir algún pasaje aislado. El bajonazo con el que rubricó su labor no fue óbice para que se le concediese otro apéndice auricular.

Isaac Fonseca recibiendo de capote al que cerró plaza.
Abrió plaza Jesús García ante un ejemplar geniudo y de embestida descompuesta. Con él, García, anduvo airoso en el saludo capotero y voluntarioso en la faena de muleta. Con su segundo oponente, eral descompuesto que tendió a defenderse, el madrileño se mostró airoso en un quite por chicuelinas con el que replicó al realizado por Perera. Ya con la muleta, anduvo muy precavido en un trasteo en el que faltó firmeza y decisión.

Jesús García quitando por chicuelinas al cuarto.
Por su parte, Manuel Perera pareció estar ausente con el que hizo tercero, un ejemplar que parecía estar reparado de la vista, con mucho peligro y que puso en muchos apuros a los de luces. Por si fuese poco, Perera pasó un auténtico quinario manejando los aceros y a punto estuvo de que le echasen el novillo a los corrales. El quinto fue un animal que iba y venía, aunque sin clase ni celo. Con él, Perera anduvo precavido con el percal. Ya con la pañosa, llevó a cabo una desigual labor en la que consiguió algún pasaje aislado con ambas manos. No anduvo acertado manejando los aceros.


Aislado pasaje al natural de Manuel Perera ante el quinto.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

GUADARRAMA (MADRID). LUNES, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2019. FERIA TAURINA DE SAN MIGUEL Y SAN FRANCISCO. NOVILLADA CON PICADORES


MARCOS E ISAAC FONSECA, OREJA POR COLETA
ANTE UNA DESLUCIDA NOVILLADA DE “MONTE LA ERMITA”


Los deslucidos astados de “Monte la Ermita” dieron al traste con el segundo festejo de la feria taurina de la madrileña localidad de Guadarrama. Solo los novilleros Marcos, que solo pudo estoquear un novillo al resultar cogido, e Isaac Fonseca pudieron cortar una oreja cada uno. Por su parte, Fernando Flores saludó dos ovaciones. Entre las cuadrillas, destacaron Juan Carlos Rey y Jesús Robledo “Tito”.

Segundo festejo de la Feria Taurina de San Miguel y San Francisco de la madrileña localidad de Guadarrama. Una novillada con picadores en la que se anunciaron los novilleros Fernando Flores, Marcos e Isaac Fonseca para estoquear astados de la ganadería de “Monte la Ermita”.

El encierro de la divisa madrileña tuvo una desigual presentación y, en general, no ofreció claras opciones para el lucimiento de la terna lo que motivó que el festejo tuviese un deslucido final. Así, con este material enfrente, solo Marcos e Isaac Fonseca consiguieron tocar pelo.

La primera del festejo la obtendría de Marcos del segundo de la tarde, único novillo que estoqueó el novillero madrileño al resultar cogido por este ejemplar. Estuvo bien presentado el de “Monte la Ermita” y tuvo nobleza, aunque adoleció de falta de fuerza, defecto que se agravó por una voltereta sufrida en los primeros compases de la lidia, lo que hizo que llegase al tercio final parado y protestón. Marcos, que no se pudo lucir con el capote, lo recibió con una larga cambiada de rodillas en el tercio. Ya con la muleta, llevó a cabo una porfiona labor sobre la mano diestra. En un momento del trasteo, resultó cogido por el burel. Sin mirarse, aunque con una ostensible cojera y una visible hemorragia, se mantuvo en el ruedo hasta terminar con su labor que, tras una certera estocada, sería premiada con el mentado trofeo. Tras pasear el anillo guadarrameño con la oreja del de “Monte la Ermita”, pasó a la enfermería donde sería intervenido por una herida por asta toro en el tercio medio de la pierna derecha que le impidió continuar la lidia.

Marcos con el segundo de la tarde.
Momento del percance de Marcos.
La segunda oreja de la tarde iría al esportón del azteca Isaac Fonseca por su labor ante el tercero del festejo, burel bien presentado y manejable, aunque brutote. Fonseca se mostró airoso y variado manejando el capote, tanto en el saludo, como en el quite. Ya con la muleta, anduvo porfión en un trasteo ejecutado con ambas manos en el que hubo algún pasaje estimable sobre la mano diestra. Una estocada baja que provocó derrame no sería obstáculo para que la labor del azteca fuese premiada con la citada oreja. Por el citado percance de Marcos, se corrió turno y Fonseca actuó en quinto lugar. El novillo, feo de hechuras, tuvo justeza de fuerza y, además, resultó brusco y le costó humillar. Con este astado, Fonseca se mostró afonoso con el capote tras recibirlo con una larga cambiada de rodillas en el tercio. Porfión, tesonero y asentado, poniendo todo de su parte, se mostró en el trasteo muletero. Falló con los aceros y saludó una ovación tras recibir un recado presidencial.

Isaac Fonseca con el quinto.
Por su parte, Fernando Flores, por el comentado percance de Marcos, tuvo que estoquear tres novillos. El novillo que abrió plaza fue un animal bien presentado y justo de fuerza, defecto que se agravó por una voltereta sufrida en el tercio de quites y que amagó con rajarse en el tercio final. Con él, Flores anduvo aseado y templado en los lances de recibo. Ya con la muleta, llevó a cabo una faena sin emoción en la que acortó las distancias y ahogó la embestida del novillo. Así, los muletazos resultaron muy enganchados. El cuarto tuvo unas feas hechuras y fue manejable, aunque le costó humillar. En esta ocasión, Flores llevó a cabo una faena efectista en terrenos del novillo, aunque ayuna de toreo. Tanto en su primero, como en su segundo, Flores no estaría fino con los aceros. En el que estoqueó por el percance de Marcos, novillo feo de hechuras, justo de fuerza y parado en la muleta, se mostró airoso manejando el capote en el saludo capotero que remató en los medios con una garbosa larga cambiada de rodillas, aunque resultase enganchada. Con la muleta, se mostraría voluntarioso en una faena que remató con una estocada contraria. Ovación con saludos, ovación con saludos tras aviso y silencio sería el premio a sus tres actuaciones.

Fernando Flores lanceando de capote al primero de la tarde.
Entre las cuadrillas, destacaron Juan Carlos Rey y Jesús Robledo “Tito”, ambos integrantes de la cuadrilla de Isaac Fonseca que saludaron tras parear al quinto de la tarde.


Así pareó Juan Carlos Rey al quinto.
Y así lo hizo Jesús Robledo "Tito".

lunes, 18 de noviembre de 2019

SAN AGUSTÍN DE GUADALIX (MADRID). LOS DÍAS 15, 16 Y 21 DE SEPTIEMBRE DE 2019. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE NAVALAZARZA. VI FERIA DE NOVILLADAS "MONCALVILLO"


ISAAC FONSECA SE HACE CON LA VI FERIA DE NOVILLADAS “MONCALVILLO”
DE SAN AGUSTÍN DE GUADALIX


La feria, que estuvo marcada por las inclemencias meteorológicas que obligaron a su reestructuración, contó también con las actuaciones destacadas de Tomás Rufo, Miguel Polope y Diego García. En el apartado ganadero, destacó un novillo de la ganadería de Baltasar Ibán y otro de la vacada de Zacarías Moreno que fueron premiados con la vuelta al ruedo en el arrastre.

La localidad madrileña de San Agustín de Guadalix programó para los días 14, 15 y 16 de septiembre del presente año una nueva edición de su Feria de Novilladas “Moncalvillo”. Por segundo año consecutivo, este ciclo, que celebraba su sexta edición, constó de tres novilladas con picadores, aunque con la novedad de que los novilleros triunfadores de cada una de las dos primeras novilladas se medirían en mano a mano en la tercera y última por alzarse como triunfador del ciclo y hacerse con el capote de paseo con la imagen de la Virgen de Navalazarza, patrona de esta localidad madrileña.

Se confeccionaron dos carteles interesantes en los que se encontraban anunciados los novilleros Tomás Rufo, triunfador del certamen de novilladas nocturnas de Las Ventas; Diego San Román, uno de los novilleros destacados del escalafón al que, además, se le guardó el sitio de la anterior edición de este ciclo en el que no pudo actuar por estar herido con anterioridad; Alejandro Mora, triunfador del anterior ciclo sanagustinense; Abel Robles, novillero al que también se le reservó el sitio de la anterior edición del ciclo en el que pudo actuar debido a un delicado problema de salud; y las novedades de la temporada Diego García e Isaac Fonseca. Y en el apartado ganadero se contó con las vacadas madrileñas de Zacarías Moreno y Baltasar Ibán y la onubense de “El Parralejo”, hierro este escogido para lidiarse en la final del ciclo.

Un jurado compuesto por cinco aficionados de reconocido prestigio de la localidad y el público asistente a los festejos que haría las veces de jurado popular, además de los trofeos obtenidos por los actuantes que se tendrían en cuenta solo en caso de empate, serían los encargados de escoger a los triunfadores de cada festejo, así como al triunfador de la feria.

Pero el ciclo tuvo que ver reestructurada su confección inicial debido a las inclemencias meteorológicas que no permitieron la celebración de la novillada inicial. Este festejo se aplazó para el siguiente día 21 con lo que se convirtió en la final del ciclo. Y hubo que componer de urgencia un dúo de novilleros para intervenir en la novillada del día 16, designada inicialmente como la final de ciclo. De esta manera, entró en la feria el valenciano Miguel Polope en sustitución del azteca Diego San Román ante la imposibilidad de cuadrar fechas y Alejandro Mora pasó directamente a la final al respetarle su condición de triunfador de la feria sanagustinense de 2018.

Orejas para Isaac Fonseca y Diego García y un Baltasar Ibán de vuelta al ruedo.

Así las cosas, el ciclo sanagustinense comenzó el domingo 15 con un festejo en el que actuaron Abel Robles, Diego García e Isaac Fonseca ante utreros de la ganadería de Baltasar Ibán.

"Arbolario", de Baltasar Ibán, acudiendo a la muleta de Abel Robles.
Fue premiado con la vuelta al ruedo.
El encierro de la divisa madrileña tuvo una desigual presentación y ofreció un juego dispar. Del conjunto, destacó el corrido en cuarto lugar, ejemplar de bonitas hechuras, que mostró casta, nobleza, fijeza y transmisión en todos los tercios, aunque con el defecto de escarbar, que resultó premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Respondía este ejemplar al nombre de “Arbolario” y tocó en suerte a Abel Robles quien acusó la falta de rodaje y no pudo pasar de voluntarioso en una labor en la que fue desbordado por este excepcional “Arbolario”. Por si fuese poco, Robles no estuvo acertado con el uso de los aceros y a punto estuvo de que le echasen el novillo al corral. Ante el ejemplar que abrió plaza, astado bien presentado y manejable, Robles anduvo igual de dispuesto y voluntarioso, fundamentalmente, en el recibo capotero. Sin embargo, con la muleta, llevaría a cabo un trasteo de escaso contenido en el que solo destacaron una entonada serie con la mano diestra y el cierre por manoletinas.

Larga cambiada de Abel Robles al segundo de su lote.
Diego García sorteó en primer lugar un novillo justo de presentación y manejable con el que firmó una labor desigual. El quinto fue animal de feas y bastas hechuras que resultó manejable, aunque llegó parado y agarrado al piso en la faena de muleta. Con él, García, anduvo firme, asentado y muy decidido. El pinchazo que precedió a una estocada caída no obstó para que su labor fuese premiada con una oreja.

Momento de la faena de muleta de Diego García al segundo de la tarde.
Por su parte, a Isaac Fonseca, a la postre, declarado triunfador del festejo, tanto por el jurado, como por el público, le correspondió en primer lugar un ejemplar feo de hechuras y de condición cambiante: se dejó, tanto en el capote, como en el tercio de varas; apretó en banderillas y  llegó incierto al tercio final. Con él, Fonseca, se gustó en el saludo capotero por verónicas que remató con una buena media. Ya con la muleta, se mostró firme y dispuesto en un trasteo en el que llegó a ser volteado, afortunadamente, sin consecuencias. Con el que cerró plaza, novillo de bonitas hechuras, aunque feo de cara, que se mostró incierto en los primeros tercios, pero que llegó con nobleza y transmisión a la faena de muleta, el joven novillero azteca no llegó a lucirse en el saludo capotero, aunque sí lo hizo en el quite por chicuelinas. Ya con la pañosa, llevó a cabo un trasteo de más a menos en el que destacaron dos buenas series iniciales con la mano diestra. Cambió de mano, Fonseca, y cayó en intensidad del trasteo. Una intensidad que no volvería a recuperar la faena en una nueva serie con la diestra. Solo las manoletinas finales devolvieron al trasteo la intensidad perdida. Tras una estocada caída, se le pidieron con fuerza las dos orejas, una petición que el palco presidencial solo atendió en su mitad.

Isaac Fonseca recibiendo de capote al tercero de la tarde.
Este festejo contó con la nota amarga de la cogida del banderillero Juan Tomás Felipe Cano “Niño de Santa Rita”, perteneciente a la cuadrilla de Diego García, quien resultó cogido por el segundo novillo de la tarde a la salida del segundo par de banderillas. Fue intervenido en la enfermería por el Dr. Crespo por una herida por asta de toro en el tercio inferior del muslo izquierdo.

Oreja para Rufo y buena impresión de Polope

En el segundo festejo del ciclo, el turno fue para el toledano Tomás Rufo y el valenciano Miguel Polope quienes estoquearían un encierro de la vacada onubense de “El Parralejo”, un conjunto que, sobrero incluido, resultó desigual, tanto por su presentación, como por su comportamiento.

El encargado de abrir plaza fue el toledano Tomás Rufo, a la postre, triunfador de la tarde. En primer lugar, Rufo, lidió un cuajado, aunque cómodo de cara, ejemplar que resultó bravo y noble, pero que, sin embargo, llegó parado al tercio de muleta pues el animal acusó el excesivo castigo recibo en los dos puyazos que tomó. El novillero toledano, que no pudo estirarse con el capote, llevó a cabo una templada faena de muleta en la que destacaron las series interpretadas con la mano diestra. Una destacada labor que, sin embargo, quedó emborranada por el mal uso de los aceros lo que motivó que fuese silenciada tras ser avisada por el palco presidencial. Con una oreja, también tras aviso, sería premiada su actuación ante el tercero, animal de similar presentación que el anterior que fue incierto en los primeros tercios, que derribó al picador –aunque más por demérito de este–, pero que llegó a la muleta con codicia, aunque un punto rebrincado. Ahora, tampoco pudo el toledano lucirse con el capote, pero con la pañosa se mostró firme, asentado y decidido en una labor en la que consiguió muletazos de mucho gusto con ambas manos. Una estocada defectuosa seguida de un golpe de verduguillo no fue óbice para que el toledano pasease el anillo sanagustinense con el anteriormente citado apéndice auricular.

Tomás Rufo con el tercero de "El Parralejo".
Por su parte, el valenciano Miguel Polope sorprendió por su toreo basado en la quietud y la verticalidad. En primer lugar, a Polope le cupo en suerte un novillo justo de presentación que resultó muy noble, pero con las fuerzas justas, defecto que se agudizó tras el fuerte puyazo recibido en su encuentro con el picador. Acusó este defecto en el tercio final donde, además, llegó a amagar con rajarse a tablas. El joven novillero valenciano no pudo estirarse manejando el percal, mientras que con la pañosa, dibujo una faena de templados muletazos por ambos pitones. Como su compañero de cartel, no anduvo acertado con los aceros y su actuación fue silenciada tras un recado presidencial. El astado designado para cerrar plaza estuvo bien presentado y, a pesar de salir abanto, apuntó buena condición hasta que, nada más iniciar el trasteo muletero, se partió una mano y Polope tuvo que abreviar. Hasta entonces, el valenciano no se pudo lucir con el capote, aunque sí dejó un airoso recorte como remate al recibo. Y, con la muleta, demostró decisión al irse a los medios para iniciar el trasteo por estatuarios a los que siguió una entonada serie con la mano diestra, momento en el que finalizó la faena debido al referido percance sufrido por el “parralejo”. Tuvo un buen detalle la organización y regaló el sobrero a Polope. Fue este, un novillo justo de presentación, abanto y sin fijeza que se dejó en la muleta, aunque siempre saliendo de los muletazos desentendiéndose de los engaños. Con este novillo, Polope anduvo airoso manejando el capote y, con la muleta, anduvo voluntarioso, porfión y tesonero llegando a conseguir buenos pasajes con ambas manos. Volvió a marrar con la espada y volvió a ver silenciada su actuación.

Natural de Miguel Polope al segundo del festejo.

Puerta grande para Tomás Rufo e Isaac Fonseca y un novillo de Zacarías Moreno de vuelta al ruedo.

El broche de oro a la sexta edición de la Feria “Moncalvillo” se puso el sábado 21 de septiembre en la novillada final en la que actuaron Isaac Fonseca y Tomás Rufo, como triunfadores de las dos novilladas anteriores, y Alejandro Mora quien estuvo anunciado en el festejo que no se pudo celebrar por la citadas inclemencias meteorológicas y que, como quedó anteriormente apuntado, pasó directamente a la final al tenerse en cuenta el hecho de que fue el triunfador del pasado ciclo.

Salida en hombros de Tomás Rufo e Isaac Fonseca.
Esta terna de novilleros se vio las caras ante un encierro de la divisa madrileña de Zacarías Moreno. Fue un conjunto desigual, en lo que a su presentación se refiere, y manejable, en general, aunque a menos, en lo que atañe a su comportamiento. Destacó el ejemplar que abrió plaza, novillo bien presentado y de extraordinaria nobleza, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Respondía al nombre de “Nauseabundo” y correspondió en suerte al toledano Tomás Rufo quien anduvo aseado lanceando a la verónica, tanto en el recibo, como en el quite. Ya con la pañosa, inició su trasteo de rodillas. Ya enhiesto, dibujó muletazos de mucho gusto con ambas manos. Faena importante la de este novillero toledano que, sin embargo, no fue rubricada de forma acertada con la espada por lo que el premio quedó reducido a una oreja. Una oreja más, cortaría del cuarto del festejo. Fue este un novillo que lució una buena presentación y que fue noble, aunque con un punto de sosería que se terminó apagando. Rufo, estuvo aseado manejando el percal en el recibo y se gustó en el quite por chicuelinas. Ya en la muleta, estuvo porfión y muy templado, sobre todo, con la diestra en una labor en la que, quizá, pecó de acortar las distancias con el novillo y ahogar su embestida. Tras una estocada ligeramente desprendida, Rufo fue premiado con el referido apéndice auricular que le abría la puerta grande del coso sanagustinense.

Derechazo de Tomás Rufo a "Nauseabundo", gran ejemplar de Zacarías Moreno
que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.
También salió por la puerta grande el azteca Isaac Fonseca tras cortar las dos orejas al novillo que cerró el festejo y la feria. El ejemplar tuvo una justa presentación y resultó muy encastado. Fonseca salió muy voluntarioso y decidido y recibió al novillo con una larga afarolada de rodillas en el tercio. Pasaje que fue lo más destacado de su labor capotera en este turno. Con la muleta, instrumentó una faena por ambos pitones de menos a más que tuvo un templado final. Rubricó la actuación con una certera estocada lo que motivó la petición del doble trofeo auricular por parte del público, petición que fue atendida por el palco. Una ovación con saludos sería el premio a su actuación ante el soso y justo de fuerzas tercero. El azteca se mostró muy voluntarioso manejando el percal, tanto en el recibo por verónicas en el que destacaron las medias de remate, como en el quite por chicuelinas y tafalleras. Ya con la muleta, anduvo muy voluntarioso en una faena ante un novillo venido a menos que inició desde los medios con un pase cambiado por la espalda.

Momento de la faena de muleta de Isaac Fonseca ante el tercero.
Por su parte, Alejandro Mora solo pudo dejar detalles de su torería ante dos novillos de pocas opciones. El segundo se apagó de manera fulminante en la faena de muleta. Y el quinto fue un ejemplar que iba y venía, pero sin ninguna clase.

Natural de Alejandro Mora al segundo.
Terminada la novillada, se dio a conocer el nombre del ganador de esta VI Feria de Novilladas “Moncalvillo” de San Agustín de Guadalix. Tanto el jurado de aficionados, como el jurado popular, coincidieron en premiar la voluntariedad y la decisión de Isaac Fonseca antes que el buen toreo de Tomás Rufo.



sábado, 5 de octubre de 2019

ARGANDA DEL REY (MADRID). MIÉRCOLES, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2019. NOVILLADA CON PICADORES. XXXII FERIA DE NOVILLADAS-FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD



PROTESTADA PUERTA GRANDE PARA ISAAC FONSECA CON UN ENCIERRO ENCASTADO, AUNQUE MAL PRESENTADO DE VICTORINO MARTÍN


El joven novillero mexicano cortó, entre protestas, las dos orejas del ejemplar que cerró plaza. Por su parte, “El Rafi” cortaría una del quinto y de vacío se iría el salmantino Antonio Grande.

El tercer festejo de la XXXII Feria de Novilladas de la localidad madrileña de Arganda del Rey contó con el aliciente de ver anunciado en él a la emblemática y ya legendaria divisa de Victorino Martín, divisa que hacía su debut en el ciclo argandeño. Hecho este que, sin duda, despertó el interés de los aficionados, tanto locales, como de foráneos quienes llenaron, prácticamente, hasta la bandera el peculiar coso taurino en el que se convierte la plaza de la Constitución de este municipio madrileño. Algo a lo que también ayudó, por supuesto, la terna de novilleros anunciada para dar cuenta del encierro de la A coronada. Una terna internacional compuesta por el salmantino Antonio Grande, el francés “El Rafi” y el mexicano Isaac Fonseca. Un festejo de máxima expectación que, sin embargo, dejó un sabor agridulce, tanto por la ganadería, como por los espadas.

En lo que respecta a la ganadería, decepcionó la presentación que lucieron los de Victorino. Prácticamente, todos fueron protestados de salida, pues su presentación fue más propia de un festejo sin picadores. Solo los novillos jugados en cuarto y sexto lugar lucieron un trapío acorde con una novillada con la participación de los del castoreño. Sin embargo, las lanzas mostradas por la mala presentación de la novillada se tornaron cañas por el encastado e interesante juego que ofrecieron los utreros lo que hizo que, a excepción del complicado cuarto, todos fuesen ovacionados en el arrastre.

Victorino Martín presenciando el festejo junto al empresario Alberto García.
Y, por parte de la terna, esta dio la sensación de no estar al mismo nivel del cárdeno encierro a pesar de los trofeos obtenidos.

El triunfador numérico del festejo fue el más joven de la terna, el mexicano Isaac Fonseca quien consiguió salir en hombros del coso argandeño tras cortar dos protestadas orejas del “victorino” que cerró plaza. Fue este un ejemplar encastado y de gran nobleza con el que Fonseca se gustó lanceando por verónicas en el recibo capotero. Ya con la pañosa, resultaría prendido, afortunadamente, sin consecuencias, en el inicio del trasteo. Desigual y con demasiados altibajos resultaría este trasteo que vivió los mejores momentos cuando Fonseca manejó la tela con la mano izquierda. Rubricaría esta labor con una estocada desprendida que tiró sin puntilla al burel lo que motivó que se solicitase el doble trofeo para el novillero azteca. La presidencia, en cumplimiento, de la normativa legal, otorgó el premio del respetable y pretendió guardarse el suyo. Sin embargo, se vio en la tesitura de tenerlo que otorgar también ante la insistente petición de un sector del público, petición que contó con la inestimable colaboración de los operarios de la plaza y del tiro de mulillas. Los primeros tardaron una eternidad en abrir las puertas para que accediese el tiro de arrastre. Y los segundos no efectuaron el arrastre hasta que no se concedió el trofeo que, de manera reglamentaria, corresponde al presidente. Un trofeo que resultó excesivo y que fue protestado por otro sector del respetable.

Natural de Isaac Fonseca al "victorino" que cerró plaza.
Con el primero de su lote, tercero de la tarde, otro encastado ejemplar que ofreció buen juego en la muleta, aunque apuntase algunas cosas de manso en los primeros tercios, Fonseca andaría templado manejando el percal. Sin embargo, tras un buen tercio de banderillas de “Jarocho”, no se llegaría a acoplar en la faena de muleta. Ahora, vería silenciada su actuación.

Por su parte, “El Rafi” cortaría una oreja del quinto de la tarde, astado incierto en los primeros tercios, pero que llegó a la muleta con un buen pitón izquierdo. No se pudo lucir con el capote el novillero galo, algo que sí hizo en la faena de muleta tras un buen tercio de banderillas de “Morenito de Arles”. “El Rafi” toreó con gusto, aunque con poco ceñimiento, con la franela en una faena en la que hubo muletazos largos y templados, sobre todo, al natural. Una estocada desprendida precedería al anteriormente citado premio auricular. Con el que hizo segundo, burel encastado y de buen juego que, sin embargo, tuvo el defecto de amagar con irse a toriles varias veces, sí se gustó, “El Rafi” con el capote y en un airoso tercio de banderillas, sin embargo, no llegaría a acoplarse con el novillo en un trasteo muletero en el que solo dejó algún pasaje aislado. Tras un bajonazo que provocó derrame cobrado en la suerte de recibir, el novillero galo aprovechó una ovación para salir a saludar al tercio y, ya puestos, marcarse una, a todas luces, inmerecida vuelta al ruedo.

"El Rafi" lanceando de capote al segundo de la tarde.
Encabezó la terna el salmantino Antonio Grande quien anduvo muy templado en una faena de muleta con momentos de mucha suavidad ante el ejemplar que abrió plaza, animal que resultó muy noble, aunque con un punto de sosería por su justeza de fuerza. Y, con el complicado cuarto, no acabó de tirar la moneda. Vería silenciadas sus dos actuaciones.


Momento de la faena de Antonio Grande al que abrió plaza.

lunes, 30 de septiembre de 2019

GUADALIX DE LA SIERRA (MADRID). DOMINGO, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2019. NOVILLADA CON PICADORES MIXTA. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DEL ESPINAR


FERNANDO PLAZA E ISAAC FONSECA PASEAN SENDAS OREJAS


Los novilleros Fernando Plaza e Isaac Fonseca cortaron una oreja cada uno en la novillada picada mixta celebrada en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra con motivo de sus Fiestas Patronales de la Virgen del Espinar. También actuó el rejoneador Víctor Herrero que vio silenciada actuación. Se jugaron astados de las ganaderías de Los Eulogios, para rejones, y Victoriano del Río y Zacarías Moreno, para la lidia a pie. Destacó uno de los de Victoriano del Río que, herrado con el segundo hierro de la casa, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Como viene siendo habitual en los últimos años, la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra anunció una novillada con picadores como plato fuerte de su programación taurina llevada a cabo con motivo de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Espinar. Pero a diferencia de otros años, esta no fue concurso de ganaderías, aunque se anunciasen reses de distintas vacadas, y, además, contó con la novedad de anunciar a un rejoneador abriendo el cartel.

Así, el cartel quedó compuesto por el rejoneador Víctor Herrero y los novilleros Fernando Plaza e Isaac Fonseca quienes lidiarían un astado para rejones de la ganadería de Los Eulogios y cuatro para lidia a pie de las vacadas de Victoriano del Río y Zacarías Moreno que lidiarían dos novillos cada una.

En líneas generales, el encierro estuvo mal presentado. Solo el de Los Eulogios, aunque sin exageraciones, se salvaría de la quema. Y, aunque en distinto grado, resultó manejable, aunque venido a menos. Entre todo el conjunto, destacó el segundo de la tarde, primero de lidia a pie, del hierro de Toros de Cortés, que fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Fue este un ejemplar chico, de agradables y toreras hechuras y cómodo de cara. Un burel que desarrolló gran nobleza, aunque no estuvo muy sobrado de fuerza. Acudió dos veces al caballo y derribó estrepitosamente en el primer encuentro, aunque más por demerito del picador que por su empuje. Recibió dos leves picotazos y el tercio de banderillas se cambió con cuatro palos. Cupo en suerte este noble ejemplar al novillero Fernando Plaza quien lo lanceó con gusto a la verónica en el saludo capotero. Ya con la franela, Plaza inició su faena por estatuarios para, posteriormente, gustarse en series por ambas manos en las que hubo muletazos de mucha calidad. Cerró el trasteo el madrileño con unas vibrantes manoletinas de rodillas. Una estocada defectuosa precedió a un golpe de verduguillo lo que enfrió los ánimos del respetable y el premio quedó reducido a una oreja. El segundo novillo de su lote perteneció a la ganadería de Zacarías Moreno. Fue este un animal de feas y vastas hechuras que no anduvo sobrado de fuerza, defecto que se agravó con el fuerte puyazo recibido y con una voltereta sufrida a la salida del encuentro con el picador. Es verdad que el animal tuvo nobleza, pero la falta de fuerza le hizo defenderse lo que motivó que resultase deslucido. Plaza lo intentó, tanto con capote, como con muleta, aunque sin llegar a alcanzar lucimiento. En esta ocasión, vería silenciada su actuación.

Natural de Fernando Plaza al segundo de la tarde, primero de lidia a pie,
que lució el hierro de Toros de Cortés.
Fue este un ejemplar de mucha nobleza y clase que fue premiado
con la vuelta al ruedo.
Al igual que Plaza, Isaac Fonseca también cortaría una oreja. En este caso, fue al novillo que cerró plaza y que perteneció a la divisa de Victoriano del Río. Fue este un animal de feas hechuras, avacado y escurrido de carnes. Resultó manejable el “victoriano”, aunque embistió sin clase. Con este ejemplar, el joven novillero azteca anduvo templado con el capote, tanto en el recibo, como en el quite. Y se mostró firme y decidido en un estimable trasteo muletero con ambas manos que cerró con unas manoletinas. Poco importó que cayese baja la estocada final para que fuese premiado con el citado apéndice auricular. El primero de su lote, de Zacarías Moreno, fue un novillo justo de presentación. De bonitas y agradables hechuras. Noble, pero con las fuerzas justas lo que motivó que tendiese a defenderse. Con él, Fonseca, anduvo muy templado en el saludo por verónicas y en el quite por gaoneras. Con le muleta, inició el trasteo con dos pases cambiados por la espalda a mano vuelta. Resultó prendido, afortunadamente, sin consecuencias el azteca. Repuesto del susto, llevó a cabo un trasteo de más a menos por las condiciones del burel en el que conseguiría templados pasajes. Un pinchazo sería suficiente para finiquitar a su apagado oponente. Ahora, recibiría silencio como premio a su labor.

Isaac Fonseca lanceando por verónicas al tercero del festejo
de la ganadería de Zacarías Moreno.
Abriría el festejo el rejoneador Víctor Herrero quien no pudo pasar de voluntarioso ante un astado de Los Eulogios de bonitas hechuras y muy justo de fuerzas que, además, acusaría el segundo rejón de castigo colocado por el rejoneador salmantino. Aquerenciado en tablas y agarrado al piso, el de Los Eulogios se fue apagando poco a poco hasta el punto de echarse en el último tercio lo que imposibilitó que Herrero pudiese ejecutar la suerte suprema con el rejón de muerte desde el caballo.


Abrió plaza el rejoneador Víctor Herrero ante un deslucido ejemplar
de Los Eulogios.