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domingo, 7 de junio de 2026

LAS VENTAS (MADRID). FERIA DE SAN ISIDRO 2026. CORRIDAS DE TOROS DE LOS DÍAS 29 DE MAYO Y 4 DE JUNIO

La madrileña Feria de San Isidro del presente año toca a su fin y De celeste y plata ha estado presente en dos festejos, los celebrados el viernes 29 de mayo y el jueves 4 de junio. Dos eventos cuyas crónicas y reseñas os dejamos a continuación:

Decepcionante tarde a pesar del trofeo obtenido por Talvante


Viernes 29 de mayo. Uno de los varios carteles raros de la feria: Morenito de Aranda, Alejandro Talavante y Pablo Aguado se acartelaban para dar cuenta de un encierro de la divisa salmantina de Garcigrande. Un cartel que, sin embargo, levantó expectación y llegó a colgar el cartel de “No hay billetes”. Sin embargo, esa expectación se fue diluyendo según iba transcurriendo la tarde. Ni siquiera el trofeo obtenido por Talavante consiguió paliar la decepción en la que, poco a poco, se iban sumiendo los asistentes al festejo.

El encierro de la divisa salmantina estuvo mal presentado y resultó desrazado y falto de fuerzas. No obstante, vio cómo dos de sus pupilos, concretamente los corridos en tercero y quinto lugar, fueron devueltos a los corrales. Por si esto fuese poco, el primer sobrero (un mostrenco de setecientos quince kilos), también perteneciente a la divisa titular, que se jugó como sexto al correrse turno tras la devolución del tercero, también fue devuelto a los corrales. Los sobreros lidiados finalmente lucieron el hierro de Torrealta y no desentonaron, en absoluto, de los de la divisa titular.

Abrió plaza Morenito de Aranda quien se la jugaría en la protagayola con la que la recibió al primero de la tarde, un ejemplar que se dejaría por el derecho y que resultaría incierto por el izquierdo. Anduvo porfión el de Aranda y conseguiría algún pasaje estimable sobre la mano diestra. Con el cuarto, soso animal que se dejaría por el derecho, se mostraría airoso manejando el capote, tanto en el saludo, como en el quite, y conseguiría algún pasaje estimable con la mano diestra en la faena de muleta.

Por su parte, Alejandro Talavante se gustaría en el recibo capotero ante el soso segundo, mientras que, con la muleta, solo dejaría algún detalle en el torero inicio de un trasteo que se iba diluyendo a la par que perdía fuelle el soso burel. Con el noblote, pero soso sobrero de Torrealta que hizo quinto, llevaría a cabo una populista actuación que sería premiada con un protestado trofeo.

Cerró el cartel Pablo Aguado. En tercer lugar, el sevillano lidió al designado como sexto tras devolverse el titular y correr turno; y en último lugar, se las vio con el tercer sobrero, perteneciente al hierro de Torrealta que sustituyó al mostrenco de setecientos quince kilos de Garcigrande designado como primer sobrero. Los dos astados que lidió, finalmente, el sevillano fueron dos inválidos de esos que tanto gusta para su toreo Aguado; de esos que hay que enseñar a la gente a no protestar porque son los que sirven para su toreo… Pero nada, ni por esas. Solo destacar el ramillete de verónicas y la media con las que recibió al tercero bis y el galleo por chicuelinas con el que puso al toro en suerte.

Reseña:

Plaza de toros Las Ventas (Madrid).

Viernes, 29 de mayo de 2026. 19:00 horas. Feria de San Isidro

Corrida de toros

Se lidiaron cuatro toros de Garcigrande  y dos sobreros de Torrealta corridos en 5º y 6º lugar (este último sustituyendo al sobrero de la ganadería titular que saltó en esta posición tras devolverse el 3º y correrse turno). Desiguales de presentación y de feas hechuras. Resultaron desrazados.

-Morenito de Aranda: ovación con saludos y ovación con saludos tras aviso.

-Alejandro Talavante: silencio y oreja con protestas.

-Pablo Aguado: silencio en ambos.

Plaza: No hay billetes (22964 espectadores).

Observaciones:

Saludó Iván García tras banderillear al tercero.

Oportunidad perdida


El jueves 4 de junio, se programaba, a priori, uno de los carteles más interesantes de la feria. Emilio de Justo, Borja Jiménez y Víctor Hernández se anunciaban ante la cátedra madrileña para despachar un encierro de Jandilla/Vegahermosa. Una vez más, la expectación era máxima y se volvió a colgar el cartel de “No hay billetes”. Sin embargo, se cumplió el dicho aquel de “corrida de expectación, corrida de decepción”. Y esta vez, no fue por el juego de los astados que, a excepción del que cerró plaza, y con matices, ofreció oportunidades de lucimiento a la terna actuante que, sin embargo, no llegó a aprovecharlas.

El encierro titular no llegó a lidiarse completo. Fueron cuatro los astados que lucieron el hierro de la estrella perteneciente a la divisa de Jandilla. Completaron el conjunto dos astados, corridos en quinto y sexto lugar, de la divisa de Santiago Domecq. El conjunto ganadero, variado de pelo, estuvo mal presentado. Algunos se taparon por la cara y otros por la vistosidad de su pelo. Y, en general, ofreció oportunidades de lucimiento, a excepción del incierto sexto.

Abrió plaza Emilio de Justo que, sin duda, se llevó el lote de la tarde. El primero resultó abanto de salida, pero llegó a la muleta con nobleza, aunque sin estar sobrado de fuerzas. Y el cuarto, adoleció de fuerzas en los primeros tercios, pero se vino arriba en banderillas y fue un gran toro en la muleta, sobre todo, por el pitón izquierdo. Sería fuertemente ovacionado en el arrastre. Con este material, De Justo firmaría una primera actuación que no llegó a encontrar eco en los tendidos. Mientras, el trasteo ante el gran cuarto, fundamentalmente, al natural, fue vibrante e irregular. En él, llegarían a convivir momentos de bella factura, con otros que resultaron ayunos de temple, poso y ceñimiento. No anduvo fino con los aceros y vio como sus dos actuaciones fueron avisadas por partida doble desde el palco presidencial.

Por su parte, Borja Jiménez pareció no estar presente mentalmente en el festejo. Llevó a cabo sus trasteos en los terrenos donde más molestaba el viento, especialmente, ante el primero de su lote, ejemplar incierto en los primeros tercios, pero que se dejó en la muleta y con el que el torero sevillano nunca llegó a confiarse. Mientras, con el quinto, acortaría las distancias y ahogaría las embestidas del animal, el cual reclamaba sitio y distancia.

Cerró la terna Víctor Hernández quien, ante el noblote, pero soso tercero, firmaría un trasteo valiente y porfión en los terrenos donde más molestaba el viento que solo dejó para el recuerdo una serie con la diestra y el broche por ajustadas bernadinas. Mostraría su indomable valor ante el incierto y feo de hechuras de Santiago Domecq que hizo sexto. Este cornúpeta le propinó un espeluznante y tremendo volteretón en el recibo capotero que hizo pensar lo peor. Sin embargo, el de Santos de la Humosa, de manera milagrosa, no evidenció herida aparente, más allá del tremendo golpetazo. Se levantó sin mirarse, se quitó la maltrecha chaquetilla y continuó la lidia que derivó en otro porfión trasteo muletero en el que volvería a ser prendido de forma dramática y milagrosamente, otra vez, sin aparentes consecuencias.

Reseña:

Plaza de toros Las Ventas (Madrid).

Jueves, 4 de junio de 2026. 19:00 horas. Feria de San Isidro

Corrida de toros

Se lidiaron cuatro toros de Jandilla y dos (5º y 6º) de Santiago Domecq. Mal presentados y, en general manejables. El cuarto fue fuertemente ovacionado en el arrastre. El peor, el incierto sexto.

-Emilio de Justo: silencio tras dos avisos y leves pitos tras dos avisos.

-Borja Jiménez: silencio tras aviso y silencio.

-Víctor Herández: ovación con saludos tras aviso en ambos.

Plaza: No hay billetes (22964 espectadores).

Observaciones:

 

domingo, 7 de octubre de 2018

LAS VENTAS (MADRID). VIERNES, 5 DE OCTUBRE DE 2018. FERIA DE OTOÑO. CORRIDA DE TOROS



PARA EL OLVIDO


El cuarto festejo de la madrileña Feria de Otoño del presente año no quedará en el recuerdo de los aficionados, primero, por el mal juego del encierro lidiado por el ganadero madrileño Adolfo Martín, y, segundo, porque la terna actuante formada por Alejandro Talavante, Álvaro Lorenzo y Luis David no pudo o no supo sobreponerse a esta situación. Solo los de plata pusieron los únicos detalles dignos de recuerdo.

No respondió a las expectativas creadas el cuarto festejo de abono de la madrileña Feria de Otoño del presente año. No obstante, el caprichoso de la novedosa fórmula creada por el empresario Simón Casas de hacer los carteles a través del bombo quiso emparejar en el mismo a la ganadería de Adolfo Martín con los espadas Alejandro Talavante, única de las actuales figuras que se había apuntado a la feria; Álvaro Lorenzo que venía a intentar hacer la machada de abrir la puerta grande de la monumental madrileña como ya hiciese el Domingo de Resurrección; y el joven Luis David, una de las grandes promesas del escalafón. Tal fue la expectación creada que la afición estuvo a punto de llenar el coso venteño en su totalidad. Pero…

El extremeño Alejandro Talavante se fue a portagayola a recibir a su primero entre la ovación del respetable y… no sé qué más. Álvaro Lorenzo que se lució en los lances capoteros ante el segundo de la tarde se perdió en dos anodinos trasteos. Solo una serie con la mano zurda al final de su primera actuación tuvo cierto interés. Y el mexicano Luis David firmó los mejores momentos con el capote de la tarde en sus dos actuaciones. Sin embargo, vagó sin rumbo en sus dos trasteos muleteros.

Que nadie entienda por las anteriores líneas que la culpa del nefasto resultado de este festejo fue solo de la terna. Ni mucho menos. La ganadería de Adolfo Martín también tiene su parte de culpa y, además, una parte no pequeña. Los albaserradas tuvieron una dispar presentación y, en general, estuvieron faltos de fuerza y raza. Solo el jugado en segundo lugar, ovacionado en el arrastre, correspondió en parte a lo que se espera de esta ganadería El primero resultó incierto y complicado. El tercero fue un auténtico marmolillo. El cuarto no tuvo ni pizca de gracia. El quinto fue un inválido por lo que volvió a los corrales. En su lugar, saltó al ruedo un sobrero de Conde de Mayalde, toro de vastas y feas hechuras que resultó manejable. Y el que cerró plaza fue otro desrazado ejemplar.

Solo las cuadrillas actuantes que rayaron a buen nivel pusieron el dato para el recuerdo. Sergio Aguilar y Alberto Zayas, integrantes de la cuadrilla de Álvaro Lorenzo, saludaron tras el buen tercio de banderillas que protagonizaron ante el segundo de la tarde; Juan José Trujillo, miembro de la cuadrilla de Alejandro Talavante, que recibió una tremenda voltereta mientras lidiaba al toro que abrió plaza, se la jugó banderilleando al cuarto; el ya mencionado Sergio Aguilar lidió sensacionalmente al sobrero; y el picador Héctor Piña, de la cuadrilla de Luis David, fue ovacionado tras picar al sexto. Estas fueron las únicas notas de color en este anodino festejo.


Talavante se fue a portagayola a recibir a su primer oponente, pero...
El saludo capotero y una serie con la zurda fueron lo más destacado
de la actuación de Lorenzo ante el segundo.
Luis David brilló con el capote ante el tercero.
Talavante...
Álvaro Lorenzo no se entendió con el manejable sobrero.
También brilló Luis David con el capote ante el sexto.
Sergio Aguilar se lució banderilleando al segundo. Tuvo que saludar.
También saludó Alberto Zayas por el mismo tercio de banderillas.
Juan José Trujillo, visiblemente mermado de facultades,
arriesgó para parear al cuarto.
Sergio Aguilar destacó en la lidia del quinto.
El picador Héctor Piña fue ovacionado por el tercio de varas del sexto.
Momento del percance de Juan José Trujillo en el primero de la tarde.
Florito y sus cabestros también se lucieron al devolverse el quinto.

miércoles, 20 de junio de 2018

LAS VENTAS (MADRID). MIÉRCOLES, 23 DE MAYO DE 2018. FERIA DE SAN ISIDRO. CORRIDA DE TOROS



UN VALIENTE ROCA REY CORTA UNA OREJA
ANTE UNA MALA CORRIDA DE VICTORIANO DEL RÍO


El peruano Andrés Roca Rey cortó una oreja del sexto toro de la corrida de Victoriano del Río tras un derroche de valentía. Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante poco pudieron hacer ante un mal encierro de la divisa madrileña.

Para el 23 de mayo, se había programado el que quizá fuese el cartel más rematado del ciclo isidril del presente año pues en él se daban cita tres de los toreros más interesantes del escalafón actual. Los extremeños Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante y el peruano Andrés Roca Rey quienes trenzarían el paseíllo para lidiar un encierro perteneciente a la ganadería de Victoriano del Río, una de las ganaderías preferidas por las actuales figuras. Corrida de expectación, sin duda. Sin embargo, se cumplió al refrán aquel de “corrida de expectación, corrida de decepción”. Y es que los toros de la divisa madrileña, además de muy mal presentados, ofrecieron nulas posibilidades a sus matadores para su lucimiento pues resultaron mansos, descastados y faltos de fuerza. Además, entre los toros segundo y cuarto, cayeron intermitentes aguaceros que acabaron de redondear esta tarde para olvidar.

Solo el peruano Andrés Roca Rey pudo llegar a pasear un trofeo del toro que cerró plaza tras una valentísima labor en la que cambió los olés por los uys y los ays. Lo más torero de su actuación fue la revolera con la que remató un quite por atropelladas gaoneras. Poco pudo hacer con el primero de su lote, actuación que transcurrió bajo un fuerte aguacero y en la que destacó el inicio del trasteo muletero por pases cambiados por la espalda.

Por su parte, Miguel Ángel Perera pudo lucirse en un quite por gaoneras y tafalleras al que abrió plaza al que instrumentó un torero inicio de trasteo muletero con pases por alto sobre la mano diestra que remató de forma sensacional con un pase del desprecio que fue un auténtico cartel de toros. Posteriormente, instrumentó dos entonadas series sobre la mano diestra. La faena empezaba a coger vuelo, sin embargo, el “victoriano” dijo que no quería más y aquí se esfumaron todas las opciones de faena lucida. Con el cuarto, apenas tuvo opción: dos series irregulares con la diestra al inicio del trasteo fueron lo más relevante de su actuación.

Y Alejandro Talavante poco pudo hacer con su lote. Quedó inédito ante el segundo, un inválido que debió ser devuelto a los corrales. Y, ante el quinto, lo más destacado fueron los ayudados por abajo con los que abrió el trasteo muletero.


Torerísimo pase del desprecio con el que Perera remató el torero inicio
de faena al primero de la tarde. 
Así recibió de capote Alejandro Talavante al inválido segundo.
El extremeño quedó inédito con él.
Los pases cambiados por la espalda con los que Roca Rey inició el trasteo muletero
ante el tercero fueron lo más destacado de su actuación.
Bajo un fuerte aguacero transcurrió la labor de Perera ante el cuarto.
Los ayudados por abajo con los que Talavante abrió su faena de muleta
ante el quinto fueron lo más relevante de su actuación.
Muy valiente anduvo Roca Rey ante el que cerró plaza.
Cortó la única oreja de un festejo para olvidar.


martes, 19 de junio de 2018

LAS VENTAS (MADRID). MIÉRCOLES, 16 DE MAYO DE 2018. FERIA DE SAN ISIDRO. CORRIDA DE TOROS



TALAVANTE POR ENCIMA DE LOS TROFEOS


Alejandro Talavante a punto estuvo de salir por la puerta grande del coso venteño tras cortar una oreja a su primer oponente y marrar con los aceros la faena a su segundo, faena por la que también hubiese sido premiado con otro apéndice. Sus compañeros de cartel, Antonio Ferrera y José Mari Manzanares también obtuvieron un trofeo cada uno, aunque de distinto calado. Se jugaron astados de la ganadería de Núñez del Cuvillo.

Primer cartel de figuras de la Feria de San Isidro de 2018 y primer cartel de “No hay billetes” colgado en las taquillas de la madrileña plaza de toros de Las Ventas. Sin duda, corrida de expectación en la que se estaban acartelados los diestros Antonio Ferrera, José Mari Manzanares y Alejandro Talavante para estoquear astados de la divisa de Núñez del Cuvillo. Sin embargo, el resultado final, a pesar de los trofeos –uno por coleta– no se correspondió con la expectación generada.

Fue el de Cuvillo un encierro de correcta presentación y, en líneas generales, ofreció un buen juego. Pero le faltó fuerza lo que provocó que los “cuvillos” se apagasen muy pronto. También hubo un garbanzo negro, el corrido en tercer lugar, un astado que resultó manso y complicado, aunque acabó sometido en la muleta del extremeño Alejandro Talavante. No se pudo estirar con él, Alejandro, en el saludo capotero, pero con la franela, firmó un vibrante trasteo en el que acabó sometiendo al de Cuvillo. Se dobló con él en el inició sobre la mano diestra para acabar dibujando series en redondo de mucha calidad. Calidad que también tuvo una tanda de naturales. Faena importante, sin duda, esta del extremeño que fue rematada de una estocada casi entera y trasera. Fue premiado con una oreja. Talavante pudo cortar otra oreja más del toro que cerró plaza, un astado noble, aunque justo de fuerza que, a pesar de lo cual, empujó con fuerza en el tercio de varas llegando incluso a derribar al piquero, y que se vino alegre en banderillas provocando que Juan José Trujillo protagonizase un buena actuación con los rehiletes por la que tuvo que saludar montera en mano. Pues a este ejemplar, el extremeño instrumentó otro vibrante trasteo por ambos pitones. Es verdad que la faena, resultó un tanto embarullada, pero no es menos cierto que, por momentos, Talavante consiguió poner los tendidos venteños en  pie. Sin embargo, el premio a la faena se redujo a una ovación con saludos tras el fallo a espadas del extremeño.

Antonio Ferrera, el cabeza de cartel, también obtendría un trofeo del astado que abrió plaza, un ejemplar de mucha nobleza, pero muy justo de fuerzas. Ferrera anduvo muy templado en una faena por ambos pitones en la que apenas obligó al burel lo que hizo que éste se mantuviese en pie. Sin embargo, ante el cuarto, otro animal noble, pero extremadamente sosote, se perdió en una extensa faena ayuna de contenido.

Por su parte, José Mari Manzanares, también paseó un trofeo del segundo astado de su lote, otro noble ejemplar con las fuerzas justas. Con él consiguió Manzanares los mejores momentos de toreo de capote de la tarde. Ya con la franela, instrumentó un, a veces, poco ceñido trasteo que se diluyó entre el “ponte-bien-y-estate-quieto” reinante desde en los tendidos. Aunque cierto es que las veces que se ajustó Manzanares resultaron pasajes buenos con ambas manos, sobre todo los remates. Con el segundo del festejo, otro animal de similar condición, se perdió en una poco ajustada faena de pases y más pases por ambos pitones. El estoconazo final, sin duda, lo mejor de este trasteo.


Terminado el paseíllo se guardó un minuto de silencio en el noventa y ocho aniversario
del fallecimiento del matador de toros José Gómez Ortega "Joselito"
Muy templado anduvo Antonio Ferrera ante el que abrió plaza.
Conseguiría una oreja.
La estocada final fue lo más destacado de la actuación de Manzanares
ante el segundo del festejo.
Talavante bordó el toreo ante el complicado tercero.
Ayuna de contenido resultó la labor de Ferrera ante el cuarto.
José Mari Manzanares firmaría los mejores momentos de la tarde con el capote.
Fue lo más destacado de su actuación ante el quinto.
Obtendría una oreja como premio a su actuación.
Empujó el sexto en varas llegando, incluso, a derribar al picador.
Ante este ejemplar, Juan José Trujillo firmaría un buen tercio de banderillas
por el que tuvo que desmonterarse.
Desigual fue el trasteo de Talavante ante este ejemplar. Hubo momentos embarullados
y otros en los que el extremeño puso al público venteño en pie.
Falló con los aceros y tuvo que saludar una fortísima ovación.