domingo, 23 de septiembre de 2018

HOMENAJE A JOAQUÍN BERNADÓ EN CANENCIA DE LA SIERRA (MADRID)


CANENCIA DE LA SIERRA HOMENAJEA A JOAQUÍN BERNADÓ
CON UN FESTIVAL TAURINO


La localidad madrileña de Canencia de la Sierra ha dado a conocer la composición de los festejos taurinos que se celebrarán los próximos días 12 y 13 de octubre con motivo de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Castillo.

Organizados por el Ayuntamiento de la localidad con la colaboración de la empresa Willi Eventos, estos espectáculos tendrán como plato fuerte un festival taurino con el que esta localidad madrileña rendirá homenaje a uno de sus vecinos más ilustres, el matador de toros catalán Joaquín Bernadó, afincado en este municipio serrano desde hace varias décadas. Bernadó, nacido en la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Gramanet el 16 de agosto de 1935, es tenido por el diestro catalán más importante de la historia, además de ser uno de los diestros españoles que más veces ha actuado en ruedos hispanoamericanos, fundamentalmente, en México. Torero de corte clásico, ha sido profesor de la Escuela Taurina “Marcial Lalanda” de Madrid durante más de tres décadas y comentarista de las retransmisiones taurinas de Telemadrid durante más de veinte años.

Estos festejos comenzarán el viernes 12 de octubre con una clase práctica patrocinada por el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid y la empresa Plaza 1 en la que participarán los alumnos más aventajados de la Escuela Taurina “Fundación El Juli” de Arganda del Rey. Al día siguiente, tendrá lugar el festival taurino sin picadores homenaje a Joaquín Bernadó en el que intervendrán los matadores de toros, todos alumnos del homenajeado, José Ignacio Uceda Leal, Matías Tejela, David Mora y Javier Cortés quienes estarán acompañados por el novillero sin picadores Álvaro Seseña, alumno de la Escuela Taurina “José Cubero Yiyo” de la Comunidad de Madrid. Se lidiarán novillos de la ganadería de “La Laguna”.

Los festejos que comenzarán a las cinco de la tarde se completarán con un traslado de bueyes que se realizará el sábado 13 a las once de la mañana y el desencajonamiento de los novillos que se lidiarán en el festival que se celebrará a las doce del mediodía del citado día 13.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

SAN AGUSTÍN DE GUADALIX (MADRID). LUNES, 17 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE NAVALAZARZA. V FERIA "MONCALVILLO". NOVILLADA CON PICADORES



LA TERNA EN HOMBROS
CON UNA BUENA NOVILLADA DE DOMINGO HERNÁNDEZ


Los novilleros Rafael González, Carlos Ochoa y Marcos salieron en hombros en el último festejo de la V Feria de Novilladas “Moncalvillo” celebrado en la plaza de toros “Antonio Ronda Ortiz” de la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix. Un festejo en el que se lidió un buen encierro de la ganadería salmantina de Domingo Hernández. Dos de los astados fueron ovacionados en el arrastre y, uno, el corrido en sexto lugar, fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma.

Último festejo de la V Feria “Moncalvillo” que la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix ha celebrado con motivo de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Navalzarza. Una novillada en la que se acartelaban los novilleros Rafael González, Carlos Ochoa y Marcos para lidiar un encierro de la ganadería de Domingo Hernández. Un festejo que respondió a las expectativas iniciales creadas en el público, tanto por el juego ofrecido por los ejemplares de la vacada salmantina, como por el resultado final obtenido por la terna actuante.

Tuvo kilos el encierro de la divisa salmantina, aunque lució unas caras excesivamente pobres. Y, en general, dio buen juego. De hecho, los novillos segundo y cuarto fueron ovacionados en el arrastre y el sexto fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma. Solo los novillos corridos en tercero y quinto lugar no fueron aptos para el lucimiento de los espadas.

El premiado sexto, respondía al nombre de “Peregrino”, estaba herrado con el número 1 y nació en febrero de 2015. Fue este un bravo y encastado ejemplar que se lesionó en los primeros compases de la lidia, algo que acusó durante la misma. Sin embargo, este contratiempo no fue obstáculo para que el de Domingo Hernández diese muestra de su brava y encastada nobleza. Repitió en el capote de Marcos, su lidiador, apretó en su encuentro con el picador, aunque, como dice mi amigo “Guerra”, con un solo pitón. Cumplió en banderillas y permitió el lucimiento en la faena de muleta. De no haber sido por la ya mencionada lesión, hubiese sido “de lío”, como reza el eslogan de la feria, pero ¡de lío gordo! Como ya se adelantó anteriormente, correspondió su lidia a Marcos quien lo recibió de forma vibrante por verónicas de rodillas. Ya en el turno de quites, se lució el novillero madrileño por verónicas, ahora con la planta erguida y más reposado y sosegado. Ya con la pañosa, también inició su trasteo de forma vibrante de rodillas. Ya enhiesto, se mostró firme y templado en series con ambas manos en las que resultaron buenos muletazos. Dos circulares invertidos ligados acabaron de calentar unos tendidos que solicitaron con fuerza las dos orejas para el novillero tras una certera estocada que cayó ligeramente trasera. Dos orejas que Marcos pasearía junto a Jesús Bernal, mayoral de la ganadería, tras el premiado arrastre de “Peregrino”. Con el tercero de la tarde, un novillo manso y huidizo, se mostró muy firme y voluntarioso.

El toledano Rafael González se llevó el lote de la tarde. En primer lugar, sorteó un novillo muy noble, aunque con un punto de mansedumbre con el que el toledano anduvo decidido manejando el percal, tanto en el variado recibo, como en el quite por chicuelinas. Tras brindar al público, instrumentó una faena de más a menos en la que destacaron las dos primeras series con la mano diestra. En esta ocasión, marró con los aceros el toledano. Con el cuarto, otro ejemplar de similar condición al anterior, González se mostraría variado en el recibo capotero por verónicas y caleserinas. Y airoso andaría en el quite por zapopinas o lopecinas. Ya con la franela, brindó su trasteo al ganadero Agustín Montes. Fue un largo trasteo, también de más a menos, en el que destacaron las series iniciales con la diestra en las que sobresalieron dos muletazos desmayados y con la planta erguida que tuvieron enjundia. Cambió de mano el toledano y el novillo huyó a la querencia. De forma inteligente, cambió los terrenos, González, y el novillo comenzó a embestir con una fijeza y codicia desbordante que hizo que las series, por momentos, resultasen un tanto aceleradas y atropelladas lo que motivó que decayese la intensidad de la faena. Una intensidad que volvió a subir con los alardes populistas que precedieron a una estocada baja de efecto fulminante que provocó derrame. El toledano que recibió un recado presidencial antes de entrar a matar, fue premiado con las dos orejas del de Domingo Hernández.

Por su parte, Carlos Ochoa sortearía a otro de los destacados ejemplares de este buen encierro salmantino: el jugado en segundo lugar. Fue este un novillo de extraordinaria nobleza con el que Ochoa anduvo aseado en los lances de recibo para gustarse, posteriormente, en el turno de quites por saltilleras y gaoneras. Ya con la pañosa, brindó su labor a Gonzalo Caballero. Fue esta una larga faena con series por ambas manos en las que hubo pases largos y templados. Sin embargo, a veces, faltó ceñimiento, y, siempre, sobró ese retorcimiento de cuerpo con el que Ochoa se empeña en descomponer la figura. Fue avisado, el madrileño, por la presidencia antes de cobrar una certera estocada tras la que se pediría el doble trofeo auricular, trofeo que tras la mucha demora en el arrastre del novillo, fue concedido por el palco. Con el manso e insulso quinto, solo pudo estar voluntarioso.


Rafael González en el quite por chicuelinas al primero de la tarde.
Carlos Ochoa ante el segundo de la tarde.
A veces, le faltó ceñimiento, y, siempre, le sobró retorcimiento de figura.
Marcos solo pudo lucir con el capote ante el manso tercero.
Dos derechazos con la planta erguida y desmayados de Rafael González
ante el cuarto tuvieron enjundia.
Voluntarioso anduvo Ochoa con el manso e insulso quinto.
Natural de Marcos a "Peregrino", ejemplar de brava y encastada nobleza
que fue lidiado en sexto lugar.
El palco premió a Marcos con las dos orejas y a "Peregrino" con la vuelta al ruedo.
La vuelta al ruedo de "Peregrino".
Marcos paseando las dos orejas junto a Jesús Bernal, mayoral de la ganadería.

martes, 18 de septiembre de 2018

SAN AGUSTÍN DE GUADALIX (MADRID). DOMINGO, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE NAVALAZARZA. V FERIA "MONCALVILLO". NOVILLADA CON PICADORES



UN IMPORTANTE “PARTIDO DE RESINA” Y DAVID SALVADOR
DESTACAN EN TARDE DE AVISOS Y SILENCIOS


El novillero salmantino David Salvador firmó los pasajes más destacados del segundo festejo de la Feria Taurina de “Moncalvillo” de la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix ante el segundo novillo de su lote al que cortó una oreja. Fue este el único ejemplar que ofreció verdaderas oportunidades de lucimiento dentro de un deslucido encierro de la ganadería de “Partido de Resina”. También cortaría una oreja el jerezano Cristóbal Reyes ante el ejemplar que cerró plaza. Por su parte, el jiennense García Navarrete saldría de vacío de un festejo que estuvo marcado por la cantidad de avisos recibidos por la terna actuante, un total de ocho, y por los silencios del tendido tras las actuaciones de los novilleros.

Segundo festejo de la V Feria de Novilladas “Moncalvillo” que la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix celebra con motivo de las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Navalazarza. Un festejo que contaba con el aliciente de ver el juego que ofrecían los novillos de la ganadería de “Partido de Resina”, otrora Pablo Romero, una de las vacadas legendarias de la cabaña brava española, que serían lidiados por los novilleros García Navarrete, uno de los triunfadores del pasado serial sanagustinense, David Salvador, que sustituía al anunciado Abel Robles, y Cristóbal Reyes. Sin embargo, ni el juego de los otrora Pablo Romero ni las intervenciones de la terna se correspondieron con las expectativas creadas.

El encierro de “Partido de Resina” tuvo una desigual presentación y, además, de justo de fuerza, resultó deslucido. Solo el ejemplar jugado en quinto lugar, por cierto, ovacionado de salida por su presentación, ofreció condiciones óptimas para el lucimiento en el tercio final pues, su comportamiento en los primeros tercios no auguraba tal desenlace. El novillo protestó mucho en su encuentro con la cabalgadura y resultó reservón en banderillas, sin embargo, desarrolló mucha nobleza en la muleta, aunque con el defecto de querer irse suelto. Correspondió en este ejemplar al novillero salmantino David Salvador quien llegaría a gustarse en la faena de muleta instrumentada por ambos pitones que, a veces, resultó poco ceñida y sin ligazón. Aun así, resultaron algunos muletazos de cierta estimación. Un pinchazo hondo y caído bastó para finiquitar al burel tras lo cual se solicitó el trofeo para el novillero salmantino que, finalmente, fue concedido por el palco presidencial. Con su primero, un ejemplar noblote ayuno de fuerza, compuso un trasteo sin muchas apreturas en el que apenas obligó al cornúpeta y en el que hubo algún pasaje aislado con la mano diestra, pero que nunca llegó a coger vuelo. Manejó mal la “tizona” y vio silenciada su actuación tras recibir un recado presidencial.

Otra oreja cortaría el jerezano Cristóbal Reyes al novillo que cerró plaza. Fue este un ejemplar de pocas carnes, pero muy serio por delante que resultó manso y con complicaciones. Reyes, que brindó a García Navarrete, no pudo pasar de dispuesto en una labor que también fue avisada por el palco y que remató de un pinchazo hondo y dos descabellos lo que no fue obstáculo para el público solicitase el trofeo que, finalmente, también acabó concediendo el palco. El tercero fue un ejemplar noblote, con muy poca fuerza al que, además, se le picó fuerte en el caballo. Por si fuese poco, sufrió una voltereta en banderillas y llegó a la muleta sin ninguna gracia. Con este ejemplar, Reyes se mostraría airoso manejando el percal en el recibo y se gustaría en el quite por chicuelinas. Ya con la muleta, instrumentaría una faena con pases por ambos pitones que no dijeron nada. Marró reiteradamente con los aceros y su labor sería silenciada tras recibir dos recados presidenciales.

El peor parado del festejo sería el jiennense García Navarrete. En primer lugar, el jiennense sortearía un ejemplar noblote, pero sin gracia que, además, estaba mermado de facultades por un defecto en la pezuña trasera izquierda. Una merma que, además, se agudizó al acalambrarse en los primeros compases de la lidia. El animal, que también tenía poca fuerza, acabaría acusando estos defectos en el largo y desigual trasteo instrumentado por García Navarrete en el que hubo momentos en los que se llegó a gustar y otros, en los que no llegó a acoplarse con el novillo. Marró con el acero y vería silenciada su labor tras dos recados presidenciales. Silencio tras dos avisos también fue el resultado tras su precavida actuación ante el cuarto. Fue este un ejemplar ovacionado de salida que apretó fuerte a la cabalgadura en un fuerte puyazo y que llegó parado y reservón, tanto al tercio de banderillas, como a la muleta donde, además, desarrolló un molesto calamocheo por su justeza de fuerza.


Aspecto de la defectuosa pezuña trasera izquierda del primer
"Partido de Resina".
Desigual fue la larga labor de García Navarrete ante el primero.
La actuación de David Salvador ante el segundo nunca llegaría a coger vuelo.
Cristóbal Reyes se lució por chicuelinas en el quite al tercero.
Precavido anduvo García Navarrete con el complicado cuarto.
Mucha nobleza desarrolló el quinto en la muleta de David Salvador.
el novillero salmantino cortaría una oreja.
El novillo fue ovacionado en el arrastre.
Cristóbal Reyes brindaría su faena ante el sexto a García Navarrete.
Anduvo dispuesto ante un complicado ejemplar.
Aunque falló con la espada, paseó una oreja.

domingo, 16 de septiembre de 2018

SAN AGUSTÍN DE GUADALIX (MADRID). SÁBADO, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE NAVALAZARZA. V FERIA "MONCALVILLO". NOVILLADA CON PICADORES



DETALLES DE TORERÍA DE ALEJANDRO MORA


La torería de Alejandro Mora, quien salió por la puerta grande de la plaza de toros “Antonio Ronda Ortiz” de San Agustín de Guadalix al cortar tres orejas, fue lo más destacado del triunfalista festejo inaugural del V Ciclo de Novilladas “Moncalvillo” de la citada localidad madrileña. Una oreja cada uno, cortarían los otros integrantes del cartel, Pablo Mora y Borja Ximelis. Se lidió un encierro de la ganadería gaditana de los Hdros. de D. José Cebada Gago remendado con un sobrero de Zacarías Moreno. Conjunto desigual de presentación y manejable, en general, aunque en distinto grado. El astado jugado en segundo lugar, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Un año más, y ya van cinco, la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix celebra su ciclo de novilladas “Moncalvillo” con motivo de la celebración de sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Navalazarza. El ciclo, que en la presente edición, cuenta con la novedad de constar de tres novilladas con picadores contó con un atractivo cartel para su inauguración. La terna anunciada estaba compuesta por los novilleros Pablo Mora, Diego San Román y Alejandro Mora. Sin embargo, Diego San Román, cogido de gravedad el día anterior en Nimes, no pudo cumplir tal compromiso y fue sustituido por Borja Ximelis. Y los novillos escogidos para tal ocasión lucían el hierro y divisa de la vacada gaditana de los Hdros, de D. José Cebada Gago quien repetía en el coso sanagustinense tras el éxito de la campaña anterior.

El encierro de la vacada gaditana tuvo que ser remendado por un sobrero de la ganadería de Zacarías Moreno que fue jugado en tercer lugar al devolverse el titular tras partirse un cuerno en los primeros compases de la lidia. El conjunto tuvo una dispar presentación y, aunque no estuvo sobrado de fuerza, resultó manejable en líneas generales. Incluso, el novillo que hizo segundo fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, premio que resultó excesivo. Cierto es que el novillo tuvo nobleza y calidad en la embestida, pero no es menos cierto que protestó en su encuentro con el picador, que el tercio de banderillas se cambió con cuatro palos colocados en dos pasadas y que acusó falta de fuerza en la faena de muleta, donde llegó a sufrir una voltereta en los primeros compases del trasteo lo que agudizó más el ya señalado defecto. Y, además, llegó a perder las manos varias veces. También, debido a esa justeza de fuerza, el novillo mostró cierto punto de sosería.

El triunfador del festejo sería el novillero Alejandro Mora quien regaló a los asistentes muchos detalles de su torería, sobre todo, en su labor ante el primer novillo de su lote, el premiado ejemplar de Cebada. Con este cornúpeta, no pudo estirarse en el saludo, aunque sí se mostró templado y se gustó veroniqueando en el quite. Después de brindar al público, anduvo muy torero y templado en la faena de muleta en la que todo lo que hizo fue en favor del novillo. No fue redonda la labor de Mora, fundamentalmente, por la escasa fuerza del “cebada”, pero dejó muchísimos toreros detalles manejando ambas manos. Una buena serie final de naturales acabó de meter al tendido en la faena. Una certera estocada fue el argumento final para la concesión del doble trofeo auricular para el joven novillero placentino. Una oreja más cortaría ante el quinto de la tarde, otro ejemplar, noblote, pero sin ninguna chispa, con el que Mora también dejó muestras de su torería en una labor sin continuidad y que no acabó de ser redonda.

Por su parte, Pablo Mora, cortaría una oreja ante el novillo que abrió plaza, noble ejemplar, pero de escasa fuerza, que llegó a resultar soso. Mora anduvo correcto con él, aunque le faltó algo de ambición. Se mostró aseado en los lances de recibo y voluntarioso en el esbozo de quite por caleserinas. Ya con la pañosa, anduvo templado en una faena por ambos pitones que no llegó a coger vuelo. Tampoco cogería vuelo su labor ante el cuarto, burel manejable por el pitón izquierdo y descompuesto por el derecho. Con este ejemplar, el madrileño anduvo voluntarioso manejando el percal, tanto en la larga afarolada de rodillas con la que recibió al de Cebada, como en las verónicas a pies juntos de mano baja que completaron el saludo capotero. Con la franela, andaría aseado en una labor en la que resultaron algunos pasajes aislados con la mano izquierda.

También cortaría una oreja Borja Ximelis ante el novillo que cerró plaza. Fue este un novillo geniudo y descompuesto con el que este joven novillero balear anduvo muy voluntarioso en todos los tercios. Con el remiendo de Zacarías Moreno, Ximelis anduvo muy decidido en el saludo capotero y el vibrante tercio de banderillas que interpretó. Ya con la pañosa, inició su trasteo con un ajustado pase cambiado por la espalda para después mostrarse voluntarioso y decidido en un descontinuo trasteo en el que resultaron algunos pasajes aislados con ambas manos.

Pablo Mora con el primero.
Así veroniqueó Alejandro Mora al segundo.
Detalle al natural de Alejandro Mora con ese novillo.
Este segundo fue premiado con una excesiva vuelta al ruedo.
El tercero de Cebada Gago fue devuelto a los corrales tras partirse
el cuerno derecho en los primeros compases de la lidia.
Pase cambiado por la espalda de Borja Ximelis al sobrero de
Zacarías Moreno que hizo tercero.
Así recibió Pablo Mora al cuarto.
Detalle de Alejandro Mora en el inicio de muleta al quinto.
Voluntarioso anduvo Borja Ximelis ante el que cerró plaza.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

GUADALIX DE LA SIERRA (MADRID). DOMINGO, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA DE LA VIRGEN DEL ESPINAR. NOVILLADA DE REJONES



IMPROVISADA ENCERRONA SIN COMPROMISO NI ACTITUD


El rejoneador mexicano Emiliano Gamero protagonizó una improvisada encerrona debido al percance sufrido por su compañero de cartel, Paco Velasquez al colocar el tercer rejón de castigo al segundo novillo de la tarde. Le faltó compromiso y actitud al jinete mexicano para solventar las dificultades planteadas por los astados de la Hdra. de Juan Julián Sanz Colmenarejo.

La Feria Taurina de Guadalix de la Sierra del presente año echaba el cierre con un festejo de rejones en el que se anunciaban Emiliano Gamero, el que dicen mejor rejoneador mexicano, y un jovencísimo Paco Velasquez que se está forjando bajo la tutela de la gran figura del toreo a caballo Diego Ventura. Ambos jinetes se las verían ante astados pertenecientes a la vacada colmenareña de la Hdra. de Juan Julián Sanz Colmenarejo. Un festejo que empezó mal y terminó peor.

Empezó mal ya desde el inicio del paseíllo que hizo cada rejoneador por su lado sin ningún mínimo de criterio ni compenetración, ni siquiera a la hora de hacer el típico carrusel con el que los jinetes suelen deleitar a los presentes nada más terminar el paseíllo. A esto, además, hay que sumarle que había un peón menos de los reglamentarios. Y por si esto fuera poco, Paco Velasquez resultó tropezado por el segundo novillo tras el tercer rejón de castigo. Cayó al suelo de fea manera por lo que pasó a la enfermería donde se le apreció una luxación del hombro derecho que le impidió continuar la lidia. Así el festejo quedó en una improvisada encerrona del mexicano Emiliano Gamero que acabó de aquella manera. Es verdad que el encierro de la Hdra. de Juan Julián Sanz Colmenarejo, con volumen, aunque muy cómodo de cara, resultó manso y aquerenciado en tablas, pero también es cierto que tampoco se comió a nadie. Sin embargo, ni Gamero, ni Velasquez, en lo poco que se le pudo ver, mostraron la menor actitud para solventar la papeleta.

Ya desde la actuación ante el primero de la tarde, es decir, antes del percance de Velasquez, el mexicano Gamero evidenció una falta de compromiso y actitud total. Se inhibió en la parada del astado dejando que fuesen los peones quienes le parasen con la capa. Y hasta que no quedó parado el burel, no apareció Gamero en acción. Es verdad que el astado resultó manso y huidizo, pero de ahí a inhibirse… Tras un rejón de castigo, protagonizó un deslucido tercio de banderillas en el que únicamente llegó a los tendidos con algunas piruetas y alardes acrobáticos. Por si fuera poco, marró con los aceros.

Igual sensación transmitiría Paco Velasquez a la salida del segundo astado de la tarde al que también pararon los peones dándole mucha capa. Fue este otro manso y huidizo ejemplar al que Velasquez colocó tres rejones de castigo, el máximo permitido por el reglamento. Fue tras la colocación de tercero, cuando el burel le hizo hilo ante la sorpresa del jinete que no supo reaccionar a tiempo por lo que llegó el percance. Con el joven rejoneador en la enfermería, irrumpió en el ruedo Gamero quien, con el tercio ya cambiado tras la colocación del máximo de rejones de castigo permitidos, volvió a poner un nuevo rejón de castigo más. El tercio de banderillas se limitó a la colocación de dos rehiletes, por supuesto, como durante toda la tarde, abusando de la ayuda de los auxiliadores. Por si fuese poco, protagonizó en verdadero sainete con los aceros finales por lo que, incluso, llegó a recibir dos recados presidenciales antes de la bronca del respetable.

No mejoraría la cosa ante el tercero de la tarde. Solo ante el cuarto, animal que se dejó un poco más, pareció el mexicano exhibir más ganas. Fue un espejismo. Solo la colocación de una rosa en los medios en el final de la faena fue digna de mención.


Emiliano Gamero ante el primero de la tarde. Foto que resume
a la perfección su actitud mostrada en Guadalix de la Sierra.
Momento del percance de Paco Velasquez.
Tampoco sobrado de actitud.
Emiliano Gamero con el segundo de la tarde...
Colocando banderillas cortas al tercero...
A ver qué pasa...
Solo la colocación de una rosa al cuarto de la tarde, único ejemplar manejable,
fue digna de mención.

martes, 11 de septiembre de 2018

GUADALIX DE LA SIERRA (MADRID). SÁBADO, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA DE LA VIRGEN DEL ESPINAR. NOVILLADA PICADA CONCURSO DE GANADERÍAS



CRISTÓBAL REYES, “LOS LASTRONES” Y CARLOS MIGUEL BENITO “BISBAL”
SE LLEVAN LOS PREMIOS DE LA NOVILLADA CONCURSO
DE GUADALIX DE LA SIERRA


Los novilleros Cristóbal Reyes, que cortó las dos orejas a un buen ejemplar de la ganadería de “Los Lastrones” que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, y Pablo Mora, que hizo lo propio con otro buen ejemplar de Zacarías Moreno, salieron a hombros a la finalización de la novillada concurso celebrada en la localidad madrileña de Guadalix de la Sierra. Tanto el novillero jerezano, como el madrileño no tuvieron opciones ante el nulo juego ofrecido por los novillos de Adolfo Rodríguez Montesinos y Fernando Guzmán que completaron sus respetivos lotes. Entre los de a caballo, destacó la labor de Carlos Miguel Benito “Bisbal” ante el novillo de “Los Lastrones”.

Segundo festejo de abono de la Feria Taurina de la Virgen del Espinar de Guadalix de la Sierra. En este caso, una novillada con picadores concurso de ganaderías. Sin duda, el plato fuerte de la feria. Para ello, se habían seleccionado utreros de ganaderías pertenecientes a dos encastes distintos lo que, además, también supondría un desafío de encastes. Las ganaderías seleccionadas fueron Fernando Guzmán, ganadería triunfadora de la edición de 2017, y Adolfo Rodríguez Montesinos, representantes del encaste Santa Coloma, y “Los Lastrones” y Zacarías Moreno, como representantes del de Domecq. Y para la lidia de estos ejemplares se contó con la presencia del novillero triunfador del pasado año, Pablo Mora, y de uno de los novilleros que está dejando una grata impresión en la presente temporada como es Cristóbal Reyes. Sin duda, un festejo con muchos alicientes a priori que, una vez finalizado, no defraudó a las expectativas generadas.

Abrió plaza un utrero bien presentado de Fernando Guzmán que resultó deslucido. Acudió tres veces al caballo el de Guzmán de menos a más distancia, aunque acortando el viaje en segunda y tercera. Y, aunque empujó en el jaco, siempre lo hizo con la cara arriba. Fue pronto en banderillas, donde se dolió al sentir los arpones. Y llegó a la muleta muy agarrado al piso y sin ninguna gracia. Correspondió su lidia a Pablo Mora quien se mostró un tanto frío con él, aunque, todo hay que decirlo, intentó lucirlo en el tercio de varas.

En segundo lugar, saltó al ruedo el ejemplar de “Los Lastrones”. Otro mozo bien presentado que también acudió tres veces al caballo. La primera vez, puesto en suerte en la media distancia. Y la segunda y la tercera, con un alegre galope desde el mismo centro del anillo lo que levantó la ovación del respetable. Empujó el de “Los Lastrones” en el primer encuentro en el que a punto estuvo de dejar sin pica al del castoreño y se dejó pegar en los dos siguientes encuentros, recibiendo solamente un leve picotazo en el encuentro final. Terminado el tercio de varas, el tendido ovacionó el juego del novillo en el caballo y la labor de Carlos Miguel Benito “Bisbal” picador encargado de interpretar este tercio de varas que no solo se lució sujetando al novillo sino que, además, se gustó toreando con la montura para llamar la atención del burel por lo que, además, tuvo que saludar castoreño en mano. Tuvo el de la divisa abulense un buen comportamiento en banderillas y llegó con nobleza a la muleta, aunque sin acabar de entregarse en la embestida. Correspondió la lidia de este ejemplar al novillero jerezano Cristóbal Reyes quien se mostró aseado en los lances de recibo antes de lucir al novillo en el tercio de varas poniéndolo en suerte en la larga distancia. Tras el tercio de banderillas, brindó al público su trasteo muletero. Un trasteo que resultó desigual, pero en el que, sin embargo, se mostró muy voluntarioso y decidido y en el que se llegó a gustar, por momentos, manejando ambas manos. Una faena que sin llegar a ser maciza sí estuvo repleta de muchos detalles y torería. Una eficaz estocada, aunque defectuosa por trasera y caída sirvió para que Cristóbal pasease el anillo con las dos orejas de este ejemplar de “Los Lastrones”, “Bananero” de nombre y herrado con el número 83 que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

El turno siguiente fue para el novillo de Zacarías Moreno. Otro buen mozo, como el resto del encierro. También tomó tres varas en las que empujó con fijeza, sobre todo, en la segunda y en la tercera. Incluso, estuvo a punto de derribar a Borja “Perucho”, picador de turno, en el segundo encuentro. Sin embargo, tuvo los defectos de resultar un poco tardo, aunque cuando se arrancó, lo hizo con alegría, y de salir suelto en los tres encuentros con el del castoreño quien también resultaría ovacionado, al igual que el de Zacarías, al término del tercio de varas. Buen comportamiento tendría en banderillas y llegó a la muleta con mucha nobleza, fijeza y codicia por las telas. Correspondió en suerte el de Zacarías al madrileño Pablo Mora quien no pudo estirarse con el capote y, además, tampoco terminó de exhibir al burel en varas. Sin embargo, en la muleta instrumentó una faena muy bien estructurada en la resultaron muletazos con ambas manos de bello trazo, especialmente, los naturales. Llegada la hora de la suerte suprema, se tiró a matar de verdad y resultó trompicado por el burel de muy fea manera mientras cobraba una estocada caída suficiente para ser premiado con el doble apéndice auricular, premio que paseó tras el ovacionado arrastre del novillo de Zacarías Moreno.

Cerró plaza un ejemplar de Adolfo Rodríguez Montesinos, también bien presentado, aunque un punto por debajo del resto del encierro. También llegó a tomar tres varas este ejemplar, en las que únicamente, se dejó pegar. Fue este un novillo manso y descompuesto que amagó siempre con irse suelto. Además desarrolló sentido en banderillas, tercio que se cambió con cuatro palos, y llegó incierto y con peligro a la muleta. Correspondió su lidia y muerte a Cristóbal Reyes quien se la jugó en una labor en la que siempre anduvo firme, voluntarioso y dispuesto. Incluso tras la fea voltereta que sufrió mediada la faena de muleta.

Y así transcurrió este festejo que no dejó impasible a nadie, sobre todo por el juego ofrecido por los astados de las ganaderías de “Los Lastrones” y Zacarías Moreno, las dos ganaderías de encaste Domecq que se impusieron en este desafío a las dos representantes del encaste Santa Coloma y por la labor de los novilleros Cristóbal Reyes y Pablo Mora quienes abandonaron en hombros el coso guadaliseño.

Así las cosas y una vez valoradas todas las actuaciones, la Peña Taurina “Guadalix de la Sierra” hizo público la lista de los triunfadores de este festejo. El VIII Trofeo al Mejor Novillero recayó en Cristóbal Reyes; el VII Trofeo al Mejor Novillo fue a parar al jugado en segundo lugar, de nombre “Bananero”, herrado con el número 83 y perteneciente a la divisa de “Los Lastrones”; y el VI Trofeo al Mejor Picador fue para Carlos Miguel Benito “Bisbal” por el tercio de varas protagonizado ante el segundo novillo de la tarde.


El de Guzmán peleando en el caballo con la cara arriba.
Resultó deslucido. Pablo Mora anduvo frío con él.
Con alegría desde esta distancia se arrancó el de "Los Lastrones"
al caballo de Carlos Miguel Benito "Bisbal" en el segundo y tercer puyazo.
Buen puyazo de "Bisbal" al de "Los Lastrones" que se dejó pegar.
Buenos momentos con ambas manos conseguiría Cristóbal Reyes en la faena de muleta
ante este noble ejemplar que, sin embargo, no acabó de rematar.
La vuelta al ruedo para el de "Los Lastrones".
Y las dos orejas para Cristóbal Reyes.
El de Zacarías Moreno fijo en el caballo. Se lo pensó en sus tres encuentros.
A punto estuvo de derribar en la segunda vara.
Y así embistió en la muleta de Pablo Mora quien realizó una bien estructurada faena
con ambas manos en la que destacaron los muletazos al natural.
Pablo Mora paseó el anillo con las dos orejas tras el ovacionado arrastre
del novillo de Zacarías Moreno.
Manso resultó el de Adolfo Rodríguez Montesinos.
Llegó incierto a la muleta de Cristóbal Reyes quien anduvo muy firme y decidido.