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miércoles, 22 de febrero de 2017

LA PLAZA DE TOROS DE VISTALEGRE DE MADRID


David Mora y Jiménez Fortes haciendo en paseíllo en Vistalegre
el 21 de febrero de 2016.

El próximo sábado 25 de febrero, la plaza de toros de Vistalegre de Madrid volverá a abrir sus puertas para albergar una corrida de toros en la que intervendrán los espadas David Mora, Paco Ureña y Varea para lidiar un encierro perteneciente a la ganadería de “La Palmosilla”. Un festejo organizado por la empresa Tauroemoción, con Alberto García a la cabeza, que intenta colocar al coso carabanchelero en el lugar que le corresponde dentro del calendario taurino. Una nueva apuesta de esta empresa por este coso pues, ya el pasado año, lo intentó con aquella Feria de Invierno en la que resurgieron de sus cenizas los matadores de toros David Mora y Jiménez Fortes quienes volvían a enfundarse el chispeante tras recuperarse de los gravísimos percances sufridos en 2014 y 2015, respectivamente. Sin embargo, esto no es tarea fácil. Taurodelta, la anterior empresa adjudicataria de la plaza de toros de Las Ventas, intentó la experiencia de organizar una feria de invierno en los años 2010 y 2011 en estas mismas fechas, precisamente, pero tuvo que desistir porque no funcionaron como se esperaba.

Carteles de las ferias de invierno organizadas por Taurodelta
en los años 2010 y 2011.
Desde entonces, solo en dos ocasiones abrió sus puertas este recinto a la que debería ser su actividad principal: para aquel espectáculo “The Maestros” celebrado el 27 de septiembre de 2014 en el que intervinieron los matadores de toros “Finito de Córdoba”, “Morante de la Puebla” y “El Juli” para lidiar astados de las ganaderías de Domingo Hernández-“Garcigrande” y “Zalduendo” y que estuvo amenizado por la Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid; y para una novillada a principios de 2015 en la que intervinieron mano a mano dos de los novilleros más importantes del escalafón de aquel momento como eran Martín Escudero y Álvaro Lorenzo.

Cartel anunciador del espectáculo "The Maestros" celebrado el 27 de septiembre de 2014. Estaban anunciados "Morante de la Puebla", "El Juli" y Alejandro Talavante quien, finalmente, no pudo actuar y
fue sustituido por "Finito de Córdoba". Se lidiaron toros de Domingo Hernández-"Garcigrande" y "Zalduendo"
y el festejo fue amenizado por la Orquesta Sinfónica de la CAM.
Y es que, la plaza de toros de Vistalegre es una plaza complicada. Concebida como plaza de toros multiusos por la empresa Palumi, S. A. cuyas cabezas visibles eran los empresarios Arturo Beltrán e Ignacio Zorita, fue inaugurada el 12 de abril de 2000 en una tarde en la que actuaron Curro Romero, José Mari Manzanares y Enrique Ponce para lidiar toros de Juan Pedro Domecq. Sin embargo, debido al incendio que arrasó en 2001 el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, por ofrecimiento de sus propietarios, pronto pasaría a convertirse pabellón deportivo multiusos con las complicaciones que esto suponía para poder buscar fechas para la celebración de festejos taurinos.

Cartel de la inauguración de la nueva plaza de toros de Vistalegre.
Curro Romero, José María Manzanares y Enrique Ponce
hicieron el primer paseíllo en este nuevo coso la tarde
del 12 de abril de 2000.
Aún así, la plaza de toros de Vistalegre ha sido escenario de grandes acontecimientos como la faena que Curro Vázquez hizo a un toro de García Jiménez al día siguiente de la inauguración del coso, lo que supone la primera gran faena vivida en su albero; o la tarde del 21 de mayo de 2000 en la que “Joselito” y José Tomás, emulando a lo que hicieron las figuras de antaño en la otrora “Chata”, acompañados por el citado diestro jiennense se anunciaron para hacer la competencia a Las Ventas por no haber llegado a un ajuste para actuar en el serial isidril; la encerrona de “Joselito” el 4 de marzo de 2001; la retirada del ya mencionado Curro Vázquez la tarde el 4 de octubre de 2002, fecha en la que “El Juli” cortó un rabo al toro “Desván” de Victoriano del Río; la del 21 de noviembre de 2003 en la que Ortega Cano llevó a cabo una de sus enésimas despedidas; la presentación en España del tristemente fallecido “El Pana” el 29 de febrero de 2008 en un mano a mano con “Morante de la Puebla”; la faena que firmó el “genio” de La Puebla del Río a un toro de Núñez del Cuvillo el 27 de febrero de 2011, o la tarde del 21 de febrero del pasado año en la que David Mora bordó el toreo ante toros de “Parladé”. Sin olvidar, por supuesto, la primera y única feria de San Antonio que se programó en 2001; los festivales organizados por el diestro Juan Antonio Ruiz “Espartaco” a beneficio de la Fundación Padre Arrupe, o los llevados a cabo para la ayuda de los banderilleros Adrián Gómez o “El Chano”.

En el año 2000, "Joselito" y José Tomás no actuaron en la madrileña feria de San Isidro,
por eso se fueron a la plaza de Vistalegre para actuar ante la afición madrileña.
En 2001, se celebró la primera y única feria de San Antonio. La imagen
muestra un anuncio de esta feria aparecido en el número 362 de la revista "6TOROS6" de 5 de junio de 2001.
Aspecto de la plaza de toros de Vistalegre durante la celebración del festival
a beneficio de la Fundación Padre Arrupe celebrado en 2004.
Fotos: Gregorio Lozano Velasco.
Además, ha servido para promocionar a jóvenes aprendices de toreros en aquellos certámenes de “La Oportunidad” que se celebraron durante siete ediciones y que estuvieron auspiciados por la Fundación “Joselito”, primero, y la Fundación “El Juli” después y de aquel ciclo para novilleros con picadores llevado a cabo durante el primer año de vida de este nuevo coso multiusos.

Cartel del Certamen de "La Oportunidad" de 2005.
Unos acontecimientos que no vienen sino a ratificar lo que fue la otrora “Chata” que se ubicaba en los mismos terrenos en los que se encuentra este moderno coso multiusos. Aquella plaza se empezó a construir en 1906 por orden del Diputado Provincial D. Francisco Romero en unos terrenos aledaños a la Finca Vista Alegre. Con ella, se sustituía a la existente de talanqueras ubicada en la actual calle Monseñor Óscar Romero. Esta nueva plaza contaba con ocho mil localidades y no tenía palcos por lo que el crítico taurino “Don Benigno” la bautizó como “La Alegre Chata”. Se inauguró esta plaza el 15 de julio de 1908 con una corrida a beneficio de la Asociación de la Prensa en la que actuaron los diestros Ricardo Torres “Bombita”, Rafael González “Machaquito” y el mexicano Rodolfo Gaona quienes lidiaron un encierro de la Sra. Marquesa Viuda de Castellones remendado con un toro de Olea. Desde entonces, esta plaza sirvió para promocionar multitud de novilleros, sobre todo, en los años veinte, hasta que quedó destruida con el estallido de la Guerra Civil.

Fotografía del cartel de la "primera" inauguración
de la plaza de toros de Vistalegre aparecida en el número 159
de la revista "El Ruedo" de 10 de julio de 1947
En 1944, la Junta de Reconstrucción de Madrid decide reconstruir este recinto taurino que se volvería a inaugurar el 18 de julio de 1947 con un festejo en el que intervinieron los novilleros Ángel Soria, “Gallito de Dos Hermanas” y Juan Páez quienes estuvieron acompañados por el rejoneador Juanito Balañá. Se corrieron utreros de Conde de la Corte para la lidia a pie y uno de Pío Tabernero para rejones.

Fotografías de la plaza de toros de Vistalegre el día de su "segunda" inauguración que aparecieron en el número 161
de la revista "El Ruedo" de 24 de julio de 1947.
Apenas un año después, la plaza de toros de Vistalegre es adquirida por la familia Dominguín y por ella pasan las grandes figuras del momento. Además, vivió numerosos hechos históricos, no obstante, fue el escenario del primer festejo retransmitido por televisión, hecho acontecido el 8 de agosto de 1948, una fecha en la que se anunciaron toros de Conradi para Rafael Ortega “Gallito”, Manuel Álvarez “Andaluz” y Manolo Escudero. Un acontecimiento que no respondió a las expectativas: la señal iba a ser retransmitida al Círculo de Bellas Artes, pero el experimento no resultó todo lo satisfactorio que se esperaba; y en lo que a lo taurino se refiere, el encierro de Conradi tuvo que ser sustituido por la falta de peso, por cinco toros de “Tovar” y uno de “Concha y Sierra”, de los que, a su vez, tres fueron devueltos a los corrales durante la lidia y sustituidos por otros tres de desconocida procedencia al no anunciarse esta en la plaza.

Primera retransmisión de un festejo taurino. Fue la tarde del 8 de agosto de 1948.
Fotos aparecidas en el número 216 de la revista "El Ruedo" de 12 de agosto de 1948.
Solo unas fechas antes, concretamente, el 30 de mayo, el coso carabanchelero vivió un acontecimiento insólito, tres toreros gitanos anunciados en un mismo cartel: Joaquín Rodríguez “Cagancho”, Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana” y Rafael Albaicín, los tres vestidos de blanco y plata, hicieron el paseíllo para lidiar toros de Sánchez Fabrés ofreciendo a los presentes una gran tarde de toros.

En la foto de la izquierda y por este orden: Rafael Albaicín, "Cagacho" y "Gitanillo de Triana". Los tres toreros de etnia gitana que protagonizaron una gran tarde de toros en el coso carabanchelero el 30 de mayo de 1948.
En la foto de la derecha: los tres toreros dando la vuelta al ruedo junto al mayoral de la ganadería de Sánchez Fabrés.
Fotografías extraídas de "La pasión por los toros", volumen 3.
Como insólito fue la hazaña protagonizada por el gran Luis Miguel Dominguín la tarde del 1 de octubre de 1952 en la que regaló el sobrero, perteneciente a la ganadería de Carlos Núñez. En este toro, practicó Luis Miguel una lidia completa, incluso interpretando él mismo el tercio de varas. Testigos de esta proeza fueron Rafael Ortega y Pepe Dominguín. Como digo, fue éste un hecho insólito para el que habría que remontarse a toreros como Francisco Montes “Paquiro” (1835), Curro Guillén (1811) o a Joaquín Rodríguez “Costillares” para encontrar antecedentes.

Foto de Luis Miguel Dominguín picando a un toro la tarde del 1 de octubre de 1952.
Esta foto de Cifra Gráfica aparecen ilustrando la crónica que, de este festejo, hizo Barico
en el número 432 de la revista "El Ruedo" de 2 de octubre de 1952.
 A partir de la década de los sesenta, la familia Dominguín comparte labores empresariales con los hermanos Lozano a quienes subarriendan la plaza y ésta vive su mayor esplendor. Fue una etapa en la que incluso llegó a hacer competencia a la plaza de toros de Las Ventas pues en ella se llegaban a anunciar aquellos toreros que no conseguían un acuerdo con la empresa de la monumental venteña para actuar en la Feria de San Isidro. En 1964, fue Antonio Bienvenida quien se quedó fuera de los carteles venteños por lo que se anunció en la plaza de Carabanchel los días 15 y 18 de mayo, la primera de las fechas, para estoquear de forma triunfal una corrida en solitario de Félix Moreno (Saltillo). A estas tardes, habría que sumar la del siguiente 13 de junio. Tampoco actuaría el hijo del “Papa Negro” en la siguiente campaña en la monumental venteña por lo que vuelve a hacer el paseíllo en el coso carabanchelero las tardes del 16 de mayo y 6 de junio.

Anuncio de la Feria de San Isidro de la plaza de toros de Vistalegre
en el que se anuncia Antonio Bienvenida ausente del ciclo isidril venteño.
Anuncio que aparece en el número 1037 de la revista "El Ruedo" de 5 de mayo de 1964
Otro de estos diestros fue el salmantino Santiago Martín “El Viti” en la campaña de 1968. Al salmantino le ofrecieron torear cuatro tardes en la “Chata”, pero finalmente lo haría las tardes del 12 y del 19 de mayo. En la primera de ellas, “El Viti” hace el paseíllo acompañado por Gregorio Sánchez y Agapito Sánchez Bejarano para lidiar toros de Manuel Francisco Garzón. Fue una tarde triunfal en la que el salmantino cortaría tres orejas y un rabo lo que levantó una desmesurada expectación para su siguiente actuación, tanto que se llegó a colgar el cartel de “No hay billetes” con cuarenta y ocho horas de antelación. Esta tarde, “El Viti” cortaría las dos orejas a un toro de Lisardo Sánchez. Gregorio Sánchez y Ángel Teruel serían los testigos de esta gesta del torero salmantino.

Anuncio con los logros cosechados por S. M. "El Viti" en la plaza de toros de Vistalegre en la temporada de 1968, año en que no actuó en la Feria de San Isidro celebrada en Las Ventas.
Este anuncio aparece en el número 1248 de la revista "El Ruedo" del 21 de mayo de 1968.
También Palomo Linares quien, además, protagonizó una gesta jamás repetida. Fue el año 1971. Como respuesta a su ausencia del ciclo isidril, anuncia la gesta de matar doce toros en dos funciones que se celebrarían en un solo día en horario de tarde y noche. Esta hazaña estuvo rodeada de incertidumbre, pues la misma se programó para el 20 de mayo, sin embargo, debido a las inclemencias meteorológicas, tuvo que ser pospuesta para el siguiente día 22. En esta nueva fecha, solo se pudo celebrar el festejo vespertino puesto que la lluvia que reinó durante este festejo obligó a suspender el que se iba a celebrar por la noche. Así, esta gesta sufrió un nuevo aplazamiento y se volvió a anunciar para el 5 de junio, sin embargo, otra vez las inclemencias meteorológicas volvieron a impedir la celebración de la misma. Por fin, sería el 19 de junio cuando el torero de Linares llevase a cabo esta hazaña que, por cierto, le debió saber a poco ya que regaló el sobrero en el festejo nocturno. Así no fueron doce, sino trece los toros lidiados en una sola jornada que terminó con doce orejas y cuatro rabos que sumados a los obtenidos en la parte vespertina del 22 de mayo, hacen un total de dieciocho orejas y cinco rabos en diecinueve toros.

Anuncio y crónica de la gesta de Palomo Linares en el año 1971.
El anuncio apareció en el número 1404 de la revista "El Ruedo" de 18 de mayo de 1971.
Y la crónica, en el número 1409 de 22 de junio de 1971
En este repaso de hechos históricos no habría que pasar por alto la tarde del 5 de octubre de 1974, fecha en la que se despidió de los ruedos Antonio Bienvenida y en la que Rafael de Paula soñó el toreo ante un toro de Bohórquez. Tal fue el impacto en el público que éste mandó callar a la banda de música para poder deleitarse con, según palabras de José Luis Suárez Guanes, “esa música callada que cantó Bergamín, y que iba desgranando sus notas en cada pase, en cada muletazo, en cada movimiento de la monumental faena de Rafael de Paula”. Pinchó varias veces Paula lo que no obstó para que su magnífica obra de arte fuese premiada con las dos orejas del de Bohórquez.

Y así, llegaríamos al último festejo celebrado en aquella “Chata” que estuvo protagonizado por el matador de toros Andrés Vázquez y que tuvo lugar el  17 de mayo de 1980, tarde en la que el zamorano se anunció en solitario para estoquear una corrida de Manuel San Román como respuesta al empresario de Las Ventas, Martín Berrocal, que lo había dejado fuera de San Isidro por “estar acabado”. No fue una tarde triunfal, pero sí fue una tarde que Andrés Vázquez solventó con suficiente solvencia y dignidad torera.

Cartel del último festejo celebrado en "Chata"
con Andrés Vázquez como protagonista.
No quisiera –ni debiera– terminar este repaso por la historia de la plaza de toros de Vistalegre sin hacer alusión a aquel certamen para novilleros de “La Oportunidad” que, de verdad, caracterizó a esta plaza y que se celebró durante la segunda mitad de la década de los sesenta. Un certamen que contó con el auspicio de TVE y el diario “Pueblo” y que lanzó a grandes figuras del toreo como Palomo Linares, Curro Vázquez, Ángel Teruel, Niño de la Capea o aquel excéntrico Blas Romero “El Platanito” y que vio hacer sus pinitos en el mundo el toreo a otros grandes artistas como el bailarín y coreógrafo Antonio Gades o al genial cantaor José Monje Cruz “Camarón de la Isla”.

Muchos recuerdos, muchas anécdotas, mucha Historia de la Tauromaquia que se desvanecieron aquella tarde del 17 de mayo de 1980 cuando el coso carabanchelero echó el cierre. Tres años después, los toros volvieron al barrio en una plaza portátil instalada en las inmediaciones de aquella primitiva plaza de talanqueras. Fueron tres los festejos celebrados con motivo de las fiestas del barrio en honor a Santiago Apóstol y que fueron organizados por la Junta Municipal de Distrito. Tres festejos cuyo plato fuerte fue un festival anunciado para el 23 de julio en el que estaban acartelados Jaime Ostos, Palomo Linares, Curro Vázquez, Fernando Rivera y el novillero Luis Miguel Calvo. Fue una mera anécdota. Desde entonces, los aficionados del barrio de Carabanchel tenían que salir del barrio para saciar su afición mientras veían cómo “La Chata” envejecía y se deterioraba en la más absoluta soledad, en el más absoluto silencio hasta que en 1995 llegó su demolición. Llegaba entonces la esperanza, los planes de construcción de una nueva plaza de toros multiusos. Los toros volverían al barrio, ahora en un nuevo y moderno coso que albergaría en los bajos un centro comercial y un aparcamiento subterráneo. Y ese día llegó. El 12 de abril de 2000 Curro Romero, José Mari Manzanares y Enrique Ponce hacían el primer paseíllo en este nuevo coso para lidiar astados de Juan Pedro Domecq, pero… Han pasado casi diecisiete años de aquella tarde y tras un año de intensa actividad –el primero–, llegaron los problemas que hemos relatado al principio y esta nueva plaza de toros de Vistalegre no es que no esté luchando por encontrar su sitio dentro del calendario taurino, es que esta plaza está luchando por sobrevivir como tal. Por eso es por lo que es digno de elogiar y de apoyar los esfuerzos que una empresa modesta como es Tauroemoción, con Alberto García a la cabeza, está haciendo para sacar a esta plaza de toros del olvido. Por su Historia y por todo lo que ha significado esta plaza para el Toreo, toreros, ganaderos, empresarios, apoderados, medios de información taurina, aficionados, etc., no podemos dejar que la Plaza de Toros de Vistalegre siga en el más absoluto olvido. No podemos dejar que la Plaza de Toros Multiusos de Vistalegre deje de ser eso, una plaza de toros en la que, además, de festejos taurinos, también se dan otro tipo de acontecimientos, y se convierta en el Palacio Vistalegre en el que se celebran todo tipo de eventos y, de tarde en tarde (cada vez más tarde), algún que otro festejo taurino. Está en nuestra mano: no dejemos perder la Plaza de Toros de Vistalegre a la que me resisto y resistiré a llamar Palacio Vistalegre.

sábado, 27 de febrero de 2021

EN EL RECUERDO. PLAZA DE TOROS DE VISTALEGRE (MADRID). DOMINGO, 27 DE FEBRERO DE 2011. CORRIDA DE TOROS

El 27 de febrero de 2011, “Morante de la Puebla” firmaba una de sus geniales obras de arte en la madrileña plaza de toros de Vistalegre. Fue una tarde en la que el genial diestro sevillano estuvo acompañado por Juan Mora y por Manuel Jesús “El Cid” para lidiar astados de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Era el segundo festejo de la II Feria de Invierno. Tuve la suerte de presenciar aquella tarde y de poder contarla en la página www.todoporlafiesta.net dirigida por Diego García Antón quien, además, ilustró la crónica con sus fotografías. Hoy, cuando se cumplen diez años de aquella genialidad de “Morante”, os dejo la crónica publicada y un enlace a la citada página web donde podréis ver la publicación original con la galería fotográfica de aquella tarde.

Foto: Diego García Antón (www.todoporlafiesta.net)


“MORANTE DE LA PUEBLA” O “EL ARTE DE TOREAR”

¿Cómo describir lo vivido esta tarde en Vistalegre? ¿Cómo explicar con palabras esa bella obra de arte creada por Morante de la Puebla ante el quinto toro del festejo? Es difícil, la verdad. Pues, por mucho que buscásemos en el diccionario, nunca encontraríamos las palabras precisas para expresar tanto sentimiento, tanta pasión, tanta emoción… Y es que, Morante, hoy no ha toreado, no. Morante hoy, con esa forma de acariciar las embestidas del burel, ha conseguido crear una auténtica, maravillosa y extraordinaria obra de arte con la que ha elevado a la categoría de lo sublime esta manifestación cultural que es el toreo.

Es cierto que el de La Puebla del Río no pudo lucirse en el toreo de capote, ése que con tanto sentimiento practica este genial torero, pues su oponente no se prestó para ello. Sin embargo, fue en la faena de muleta cuando José Antonio, perdón, don José Antonio comenzó a crear esta gran obra maestra. Ya desde ese torerísimo inicio del trasteo, Morante consiguió impregnar con su inusual fragancia los tendidos de la otrora “Chata”. Con los aficionados ya embriagados por ese aroma procedente de ese particular frasquito de las esencias que posee el genial artista sevillano, prosiguió éste derramando su fragancia torera, ora con la diestra, ora con la siniestra, al entrelazar los muletazos, largos, templados, de mano muy muy baja con los que conseguía mesar las nobles embestidas de “Asesino”, que así se llamó su colaborador. Cuando se dispuso Morante a recoger el estoque de verdad, la plaza estaba enfervorizada, fuera de sí. Todavía, el sevillano quiso esparcir algunas gotitas más de su particular forma de entender el toreo y cerró la faena con unos ayudados por bajo de escalofrío. Nada importó el pinchazo que precedió a la estocada para que la plaza premiase esta gran obra de arte con las dos orejas. Pero poco importan los trofeos cuando el arte llega a su máxima expresión y la emoción, la pasión y el sentimiento son su principal argumento.

Ya en su primero, Morante dejó entrever lo que estaba por venir. Consiguió algunos lances sensacionales en el recibo y el quite. Con la franela, arrancó los “óles” más intensos hasta ese momento con los ayudados por alto con los que comenzó el trasteo, sin embargo, no tuvieron continuidad debido a la falta de raza de su oponente.

También consiguió triunfar en este festejo “El Cid” que entró en el mismo por la vía de la sustitución. Manuel Jesús cortó las dos orejas de “Lanudo”, sin duda alguna, el mejor toro del desrazado encierro de Núñez del Cuvillo que fue premiado con una exagerada vuelta al ruedo en el arrastre. Sin embargo, “El Cid”, no es el mismo torero que hace unos años. Cierto es que dio todas las ventajas al toro dejándole venir de lejos. Cierto es que hubo tres series con la diestra que tuvieron cierta emoción, pero por la brava arrancada del animal, pues a estas tandas las faltó templanza, torería y, sobre todo, colocación. No encontró, el de Salteras, acoplamiento con la zurda y no estuvo fino con la “tizona”. Con el inválido tercero, poco pudo hacer Manuel Jesús.

Abrió plaza el pacense Juan Mora que sólo pudo dejar muestras de su torería en los tres toros que estoqueó, pues influenciado, sin duda, por esa genial obra de arte que había creado Morante de Puebla, decidió regalar el sobrero, algo que contraviene el vigente Reglamento Taurino.

Ficha del festejo:
Plaza de toros de Vistalegre (Madrid)
Domingo, 27 de febrero de 2011
Segundo festejo de abono de la II Feria de Invierno
Plaza: tres cuartos del aforo cubierto.
Se lidiaron siete toros, el séptimo sobrero de regalo, de Núñez del Cuvillo, mal presentados, desrazados, desclasados y escasos de fuerza, excepto el quinto, noble, y el sexto, de nombre “Lanudo”, premiado con una excesiva vuelta al ruedo.
Juan Mora: ovación con saludos, silencio y oreja en el sobrero que regaló.
“Morante de la Puebla”: ovación con saludos y dos orejas.
“El Cid”: silencio y dos orejas.
Observaciones:
“El Cid” que hacía su presentación en Vistalegre sustituía a Sebastián Castella.
Al finalizar el paseíllo, se guardó un minuto de silencio en recuerdo del matador de toros sevillano Pepín Martín Vázquez fallecido hoy en Sevilla.


Puedes ver la publicación original aparecida en la página www.todoporlafiesta.net con texto de Moisés Celestén Lozano y galería fotográfica de Diego García Antón pinchando aquí

lunes, 13 de enero de 2020

RESUMEN DE LA TEMPORADA TAURINA 2019 - I. CORRIDAS DE TOROS

"El Cid" ante "Morisco" de Victorino Martín la tarde del 23 de febrero
en Vistalegre. El de Salteras iniciaba aquí su temporada de despedida.
El año 2020 acaba de comenzar y, antes de que nos demos cuenta, echará a andar la temporada taurina. Pero, antes de que esto ocurra, llega el momento del recuerdo, del repaso de lo que la campaña taurina 2019 supuso para el blog “De celeste y plata”. Un repaso que haremos a través de diferentes entradas que iremos publicando poco a poco durante este tiempo de espera hasta que llegue la vorágine de la inmediata próxima campaña. La primera de ellas es esta que aquí os hacemos llegar y en la que hacemos el repaso a las corridas de toros.

Diecinueve fueron los espectáculos de esta especialidad en los que estuvimos presentes. Las madrileñas plazas de Ajalvir, plaza en la que, además de debutar, comenzamos nuestra temporada, Valdemorillo, Vistalegre y Las Ventas, además de Valladolid, coso en el que también hicimos nuestro primer figurado paseíllo, y la segoviana de Cantalejo, ruedo que también pisamos por primera vez, sin olvidar la guadalajareña plaza de Brihuega fueron los escenarios de estos diecinueve eventos.

Diecinueve tardes que dejaron acontecimientos y actuaciones para el recuerdo. Acontecimientos y actuaciones que, en su mayoría, os hicimos llegar a través de las diferentes publicaciones. Acontecimientos y actuaciones destacadas que pasamos a recordar a continuación.

El primer acontecimiento destacado fue allá en los albores de la temporada en el ruedo madrileño de Valdemorillo, ruedo en el que se vivió un cartel digno de cualquier plaza de máxima responsabilidad. Un mano a mano entre los diestros sevillanos Manuel Escribano y Pepe Moral quienes se tendrían que ver las caras ante un corridón de la legendaria divisa también sevillana de “Miura”. Dieron buen juego los “miureños”, especialmente, el quinto que fue ovacionado en el arrastre. Y en lo que a los de luces se refiere, la tarde acabó con el triunfo de Manuel Escribano y con Pepe Moral en la enfermería tras sufrir un aparatoso percance. Fue el 10 de febrero.

Manuel Escribano ante el quinto toro de "Miura"
la tarde del 10 de febrero en Valdemorillo.
En las postrimerías de ese segundo mes del año, concretamente, el día 23, un nuevo acontecimiento. El protagonista, el diestro extremeño Emilio de Justo quien saldría en hombros de la plaza de toros de Vistalegre tras dar una gran dimensión ante astados de las ganaderías de “Puerto de San Lorenzo”, Victorino Martín y “Parladé”. El extremeño actuó mano a mano con el diestro sevillano Manuel Jesús “El Cid”. Fue la tarde en la que el diestro de Salteras iniciaba su temporada de despedida de los ruedos españoles. Esta tarde, las anteriormente citadas vacadas se medían en un desafío ganadero que, finalmente, se decantó del lado de la ganadería de Victorino Martín.

Emilio de Justo cortó las dos orejas al último toro lidiado en la corrida
de toros del 23 de febrero en Vistalegre. El toro llevaba la divisa de "Parladé".
El 27 de abril, se celebraba en Brihuega (Guadalajara) su tradicional Corrida de Primavera. En esta ocasión, fue un festejo mixto en el que se acartelaron el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza y los diestros José Mari Manzanares y Cayetano para lidiar astados de Hdros. de Ángel Sánchez y Sánchez y Domingo Hernández/”Garcigrande”. El festejo terminó con el diestro alicantino saliendo por la puerta grande tras cortar las dos orejas al quinto de la tarde, astado que llevaba el hierro de “Garcigrande” y que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. El festejo nos llegó a través del objetivo de nuestro colaborador Fernando Lozano.

José Mari Manzanares con el quinto toro de la tradicional Corrida de Primavera
de Brihuega. El toro era de la ganadería de "Garcigrande" y fue premiado con la vuelta al ruedo.
Foto: Fernando Lozano.
Ya en el mes de mayo, nos encontramos en la castellana plaza de Valladolid con una de las grandes novedades de la temporada: el sevillano Pablo Aguado quien, solo dos días después de su gran eclosión en la Maestranza sevillana, salió en hombros del coso pucelano tras una gran actuación ante astados propiedad de la casa “Matilla”. Una tarde en la que, tras unos años de decaimiento de nuestro “morantismo”, volvimos a quedar prendados de él gracias a las geniales pinceladas de arte del Genio de La Puebla del Río. Fue el 12 de mayo.

Una de la grandes novedades de la temporada: Pablo Aguado
en la plaza de Valladolid dos días después de su gran eclosión en la Maestranza de Sevilla.
"Morante de la Puebla", el Genio de La Puebla del Río
en su "resurrección" vallisoletana.
A finales del mes de mayo, concretamente, los días 28, 29 y 30, fuimos testigos en el madrileño ruedo de Las Ventas del miniciclo del encaste Albaserrada que tuvo lugar dentro del ciclo isidril y con el que el coso venteño celebraba el centenario de la toma de antigüedad de la ganadería del Marqués de Albaserrada. Una ganadería cuyos derechos obran en posesión de la ya mítica vacada de Victorino Martín. En estos tres días, se jugaron las ganaderías que, actualmente, poseen este encaste que no son otras que las de José Escolar, cuyas reses se lidiarían el día 28, Victorino Martín que jugaría sus ejemplares el día 29, día en que se cumplía el centenario, y Adolfo Martín que sería la encargada de cerrar el ciclo. Tres encierros que no defraudaron a los aficionados por el encastado juego de sus toros. La de José Escolar vio cómo tres de sus atados fueron ovacionados en el arrastre. Cuatro serían los “victorinos” que recibieron este premio. No se quedarían atrás los de Adolfo con otros tres ejemplares con arrastre ovacionado. Entre las actuaciones de los de luces, habría que destacar la labor de Fernando Robleño ante los “albaserrada” abulenses. La gran actuación de Emilio de Justo con el “victorino” que cerró plaza, una gran actuación que, sin embargo, fue malograda por el mal manejo de los aceros del diestro extremeño lo que privaría a este de una clamorosa salida a hombros por la puerta grande. E igual sucedería al día siguiente en el festejo que más expectación había levantado pues enfrentaba a la revolución del momento, el peruano Roca Rey, con los toros de Adolfo Martín. Una expectación que se vio cumplida, pues de no ser por el mal uso de los aceros del diestro peruano, este hubiese traspasado en hombros el umbral de la puerta grande venteña tras su gran actuación ante el “adolfo” que cerró plaza.

Fernando Robleño firmó una gran actuación ante los toros de José Escolar.
Emilio de Justo perdió un importante triunfo ante los toros de Victorino Martín.
Triunfo que perdió por su mal uso de los aceros.
Igual que a Emilio de Justo, le pasaría a Roca Rey al día siguiente
ante la corrida de Adolfo Martín.
El 15 de junio, en la denominada “Corrida de la Cultura” celebrada en las postrimerías del serial isidril venteño, vivíamos la gran tarde del diestro Paco Ureña ante astados de la divisa madrileña de Victoriano del Río. El lorquí dio una vuelta al ruedo en el primero de su lote y cortó las dos orejas a su segundo lo que desembocó en una clamorosa salida por la puerta grande. Por esta actuación, Ureña sería declarado máximo triunfador de la Feria de San Isidro.

Paco Ureña firmó, quizá, la mejor faena del ciclo isidril la tarde del 15 de junio.
El lorquí conseguiría una clamorosa puerta grande.
Esta tarde, se jugaron astados de Victoriano del Río.
Este ruedo venteño sería el escenario de un nuevo momento para el recuerdo. Su protagonista, el diestro sevillano Juan Ortega quien pondría en pie a la cátedra madrileña con un puñado y medio de naturales ante un desrazado y flojo astado de la ganadería de Martín Lorca. La fecha de tal acontecimiento, el 15 de agosto, festividad de la Virgen de la Paloma.

Juan Ortega la tarde del 15 de agosto en Las Ventas.
No abandonamos el ruedo madrileño donde, ahora en su ciclo otoñal, fuimos testigos de dos momentos para el recuerdo. El primero tuvo lugar la tarde del 29 de septiembre, tarde en la que se anunciaron, mano a mano, Miguel Ángel Perera y Paco Ureña. Fue durante la lidia del quinto astado del festejo. Este astado perteneció a la vacada de Núñez del Cuvillo. Un ejemplar que fue muy protestado en los primeros tercios por su escasez de fuerzas, pero que se vino arriba en el tercio final propiciando que el extremeño Miguel Ángel Perera firmase una de las faenas más importantes en la temporada madrileña y, quizá, su mejor faena en esta plaza, sin embargo, Perera no rubricó su labor con la espada y vio reducido el premio a su obra a una vuelta al ruedo. Y el segundo momento tuvo lugar el 5 de octubre, tarde en la que el diestro extremeño Antonio Ferrera se cerraba con seis astados de diferentes ganaderías. Ferrera daría una gran tarde toros: disposición, torería y variedad, a partes iguales, fueron suficientes argumentos para que el diestro extremeño abandonase en hombros la cátedra madrileña rodeado de una gran multitud de fervientes seguidores.

Miguel Ángel Perera la tarde del 29 de septiembre ante el quinto toro
de la tarde que lució el hierro de Núñez del Cuvillo.
Momento de la faena de Antonio Ferrera a un toro de Adolfo Martín
la tarde del 5 de octubre. El extremeño saldría en hombros por la puerta grande
acompañado por una enfervorecida multitud tras lidiar en solitario astados de distintas ganaderías.

Escasos recuerdos dejaron los festejos presenciados en Ajalvir el 27 de enero, Valdemorillo el día 9 del siguiente o las corridas celebradas en el madrileño ruedo de Las Ventas los domingos de Ramos y de Resurrección así como la del día del Santo Patrón madrileño a pesar de la salida en hombros de Miguel Ángel Perera tras cortar, de manera muy protestada y discutida, las dos orejas al buen tercero de la ganadería de “Fuente Ymbro” o la que tuvo lugar diez días después a excepción de la cogida del diestro francés Juan Leal. Sin olvidar, por supuesto, la celebrada en Cantalejo el 17 de agosto a pesar de la salida en hombros de José Garrido y “El Adoureño” tras lidiar ejemplares de “Charro de Llen”.

Y, cómo no, también vivimos otros momentos menos agradables, la parte negativa de la Fiesta, en un año de gravísimos percances. Varios son los percances vividos, pero, por su aparatosidad y gravedad resaltamos el ya reseñado de Pepe Moral al principio de temporada al que habría que sumar la fuerte cogida sufrida por Juan Leal el 25 de mayo ante un astado de “Pedrza de Yeltes”, la sufrida por Manuel Escribano en la corrida de Adolfo Martín de la Feria de San Isidro, además de la espeluznante y dramática cogida que le infirió un toro de Baltasar Ibán al valenciano Román la tarde del 9 de junio. Sin duda, fue este uno de los percances de mayor gravedad de la temporada que a punto estuvo de costarle la vida al diestro valenciano.

Instantes previos a la espeluznante y dramática cogida sufrida por Román
la tarde del 9 de junio. Sin duda, una de las más graves de la temporada.
Y así finalizamos este repaso a lo más destacado vivido por este blog en las diecinueve corridas de toros presenciadas. Próximamente, seguiremos este repaso con los momentos más destacados vividos por “De celeste y plata” en las novilladas con picadores en las que estuvimos presentes.


lunes, 15 de febrero de 2021

RECORDANDO EL FESTIVAL TAURINO A BENEFICIO DE LA FUNDACIÓN PADRE ARRUPE CELEBRADO EN LA PLAZA DE TOROS DE VISTALEGRE EL 15 DE FEBRERO DE 2004

 El 15 de febrero de 2004, hace hoy diecisiete años, pisé por primera vez los tendidos de la nueva plaza de toros de Vistalegre (me resisto a llamarla “palacio”). Fue para presenciar un festival taurino a beneficio de la Fundación Padre Arrupe que estuvo organizado por el matador de toros Juan Antonio Ruiz “Espartaco”. En él intervinieron los distros Curro Vázquez, el ya citado “Espartaco”, Enrique Ponce, Francisco Rivera Ordóñez, Morante de La Puebla y el entonces novillero Álvaro Justo que actuaba en el mismo como triunfador del II certamen “La Oportunidad”. Los astados anunciados pertenecieron a la divisa de Joaquín Barral.

Hoy, conmemorando, aquella efemérides, os dejo la crónica de lo que sucedió en aquel festejo que se celebró en horario matinal.

EXITOSO FESTIVAL A BENEFICIO DE LA FUNDACIÓN PADRE ARRUPE

El diestro Morante de La Puebla firmó la mejor actuación de la mañana en el carabanchelero coso de Vistalegre. No le fueron a la zaga sus compañeros Juan Antonio Ruiz “Espartaco” y Álvaro Justo; tampoco Curro Vázquez, aunque falló a espadas. Menos suerte tuvieron en sus respectivos turnos Enrique Ponce y Francisco Rivera Ordóñez. Se corrieron astados de Joaquín Barral y un sobrero, lidiado por todos los actuantes, propiedad de “Espartaco”.

Cartel de auténtico lujo el del festival taurino a beneficio la Fundación Padre Arrupe. Organizado por el diestro Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, el cartel aglutinó a los diestros Curro Vázquez, el propio “Espartaco”, Enrique Ponce, Francisco Rivera Ordóñez, Morante de La Puebla y al novillero triunfador del II Certamen “La Oportunidad” Álvaro Justo quienes se las verían ante un encierro de la divisa de Joaquín Barral. Un cartel que despertó una gran expectación entre los aficionados que llenaron, prácticamente, en su totalidad el coso carabanchelero y que hizo que el festejo comenzase con veinte minutos de retraso ya que varios de los integrantes del cartel no se encontraban en el patio de cuadrillas a la hora fijada para el comienzo del mismo debido a los atascos producidos en las inmediaciones de la otrora “Chata”.

Y esta expectación suscitada se vio correspondida con lo que los diestros realizaron en el ruedo a pesar de la flojedad exhibida por los astados de Joaquín Barral, aunque es cierto que, en general, tuvieron mucha nobleza.

Abrió plaza Curro Vázquez ante un ejemplar noble, pero flojo de remos. Se gustó el de Linares en el saludo capotero con ocho verónicas y tres medias de remate plenas de gusto y torería. Muy templado anduvo en la faena de muleta en series por ambos pitones. Sería premiado con una ovación con saludos tras el fallo con los aceros.

El siguiente en actuar fue “Espartaco” quien se las vería ante otro noble ejemplar, también justo de fuerzas que sería ovacionado en el arrastre. Se gustó el de Espartinas en las verónicas de recibo, verónicas que remató con dos medias y dos revoleras. Ya con la franela, llevó a cabo una templada faena por ambos pitones que sería rematada con un pinchazo y una estocada ligeramente desprendida. Pasearía el anillo carabanchelero con las dos orejas de su oponente.

En tercer lugar intervino Enrique Ponce quien se las vio ante el que, quizá, fuese el novillo más complicado del encierro. El valenciano saludaría una ovación tras una tesonera labor, muy de aficionado, en la que trató de hacer embestir por todos los medios al de Barral.

Por su parte, Francisco Rivera Ordóñez quedaría inédito ante un inválido ejemplar que debió ser devuelto a los corrales.

Morante de La Puebla intervendría en quinto lugar. El sevillano se las tuvo que ver ante el sobrero, pues el astado titular quedó muerto en el ruedo tras chocar con un burladero nada más salir de toriles. Fue el sobrero otro ejemplar de mucha nobleza, aunque de fuerzas justas ante el que el diestro de La Puebla del Río firmaría la mejor actuación de la mañana. Desplegó gusto y torería lanceando por verónicas y las medias de remate. Y con la pañosa, desplegaría todo su arte en muletazos llenos de gusto con ambas manos y con unos remates de auténtico pellizco. Tras un pinchazo arriba y una estocada algo contraria, sería premiado con las dos orejas.

En sexto lugar, intervino el novillero Álvaro Justo quien sortearía también otro ejemplar noble, aunque flojo de remos. De Justo estaría muy bien con el capote lanceando a la verónica, tanto con el compás abierto, como con los pies justos. Ya con la muleta firmaría una buena y variada faena con ambas manos que, tras una estocada defectuosa, sería premiada con las dos orejas.

Terminado el orden de lidia, los actuantes decidieron lidiar entre todos el segundo sobrero que lució la divisa de “Espartaco”. Fue este otro ejemplar con mucha nobleza que tampoco estuvo sobrado de fuerzas. Tras una muerte en los mismos medios del ruedo tragándose la muerte, sería fuertemente ovacionado en el arrastre tras solicitarse con mucha fuerza la vuelta al ruedo póstuma. Este ejemplar sería recibido por Francisco Rivera Ordóñez con animosas verónicas en las que intercaló las interpretadas con el compás abierto y las llevadas a cabo a pies juntos y que remató con una buena media. Tras ser picado de forma magistral por Morante de La Puebla, el turno de quites sería interpretado por Curro Vázquez quien dejó un ramillete de toreras verónicas rematadas con una media que fue un auténtico cartel de toros. El tercio de banderillas sería interpretado por Francisco Rivera y Álvaro Justo quienes contaron con la excepcional ayuda de Curro Vázquez que hizo las veces de lidiador. Enrique Ponce sería el encargado de iniciar el trasteo muletero, un trasteo que el valenciano brindaría a sus compañeros de cartel. Ponce firmaría una gran faena llena de gusto y torería. Llegó la hora del final y el valenciano cedió los trastos a Álvaro Justo quien sería el encargado de rematar el trasteo y de ejecutar la suerte suprema. Una estocada en los mismos medios fue el punto final a la excepcional lidia de este ejemplar que sería premiada con una oreja que sería recogida por “Espartaco”.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Vistalegre (Madrid).

Domingo, 15 de febrero de 2004. 12 horas.

Festival taurino a beneficio de la Fundación Padre Arrupe.

Plaza: Casi lleno.

Se lidiaron seis astados, el quinto como sobrero, de la ganadería de Joaquín Barral, en general, nobles, aunque muy justos de fuerza; el segundo sería ovacionado en el arrastre. En séptimo lugar, sería lidiado el segundo sobrero de la ganadería de Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, noble, aunque justo de fuerza, que fue ovacionado en el arrastre.

CURRO VÁZQUEZ (ovación con saludos); “ESPARTACO” (dos orejas); ENRIQUE PONCE (ovación con saludos); FRANCISCO RIVERA ORDRÓÑEZ (ovación con saludos); MORANTE DE LA PUEBLA (dos orejas); ÁLVARO JUSTO (dos orejas); el séptimo ejemplar fue lidiados por todos los actuantes (oreja que recoge “Espartaco”).

Si quieres conocer la historia de la plaza de toros de Vistalegre, pincha aquí

domingo, 24 de febrero de 2019

VISTALEGRE (MADRID). SÁBADO, 23 DE FEBRERO DE 2019. FERIA DE INVIERNO. CORRIDA DE TOROS



NUEVO GOLPE EN LA MESA DE EMILIO DE JUSTO

La firmeza, las ganas y la decisión de Emilio de Justo se impusieron en la ya tradicional Corrida de Invierno celebrada en la carabanchelera plaza de Vistalegre. El extremeño salió por la puerta grande tras cortar las dos orejas de un buen ejemplar de la ganadería de Parladé que cerró plaza. Otro trofeo perdería por el mal uso de la espada ante un difícil ejemplar de Victorino Martín. Y poco podría hacer ante un parado astado del Puerto de San Lorenzo. Por su parte, el otro integrante del cartel, Manuel Jesús “El Cid”, evidenció estar ya retirado de los ruedos y dejó escapar un lote de triunfo importante, lote perteneciente a las anteriormente citadas ganaderías que participaban en un desafío ganadero que, finalmente, cayó del lado de la divisa de Victorino Martín.

El sábado 23 de febrero, la plaza de toros de Vistalegre volvía a abrir sus puertas para celebrar una nueva edición, y ya van cuatro, de la denominada como “Corrida de Invierno”. Organizada un año más por la empresa Tauroemoción, esta corrida contaba con el aliciente de enfrentar mano a mano a un matador de toros que iniciaba en este festejo su temporada de despedida de los ruedos, Manuel Jesús “El Cid”, y a otro como Emilio de Justo que viene pegando fuerte para abrirse un hueco en la cima del toreo. Por si esto fuese poco aliciente, además, se anunciaban tres ganaderías como Victorino Martín, Parladé y Puerto de San Lorenzo que se batirían en desafío ganadero.

Los lotes enviados por las ganaderías anunciadas estuvieron bien presentados, en general, y ofrecieron un juego desigual: bravo y noble fue el lote de Parladé; desigual fue el de Victorino, con un toro excepcional, sobre todo, por el pitón derecho que respondió al nombre de “Morisco” que fue lidiado en tercer lugar y que, finalmente, se llevó el premio al Mejor Toro; y otro más difícil y complicado; y algo deslucido, resultó el de Puerto de San Lorenzo.

Entre los de luces, lo más destacado corrió de la mano del extremeño Emilio de Justo quien salió por la puerta grande de la otrora “Chata” tras cortar las dos orejas del último toro del festejo perteneciente a la ganadería de Parladé. Este ejemplar respondía al nombre de “Nardito” y fue un bravo y noble ejemplar al que le faltó un poco de fuerza, un defecto que se agravó tras una voltereta en el tercio de quites. Aun así, llegó a la muleta con nobleza y transmisión sirviendo en bandeja el triunfo a su matador. De Justo recibió a este ejemplar de manera airosa con el capote, incluso llegó a intentar un quite por chicuelinas, pero desistió tras la primera por la voltereta que sufrió el de Parladé. Ya con la muleta se vació en un trasteo en el que dejó formidables muletazos con ambas manos. Es verdad que las series no fueron redondas en su totalidad, pero es cierto que todas tuvieron su argumento. Hubo derechazos y naturales de mucha enjundia, de mucho sabor, de mucho gusto. ¡Y los remates! Simplemente, sensacionales. Una faena que tras una certera estocada le valió al torero extremeño el premio de las dos orejas, trofeos que fueron concedidos a la vez por el palco presidencial. Quizá el premio pudiese resultar un tanto excesivo, aunque sí sería justo viendo el desarrollo de la tarde, pues la firmeza, ganas y decisión de Emilio de Justo durante toda la tarde sí le hicieron acreedor a este trofeo. Un trofeo perdería el torero extremeño por el mal uso de la espada ante el ejemplar de Victorino Martín que le tocó en suerte. Fue el “victorino” un animal incierto, complicado y tobillero con el que De Justo mostró una firmeza impresionante. Aguantó y expuso mucho para, finalmente, conseguir ramillete de majestuosos naturales sacados de uno en uno. La faena estaba hecha, los tendidos estaban con el extremeño y más tras el revolcón, afortunadamente, sin consecuencias que le propinó el de Victorino. Con Vistalegre entregada, Emilio se dispuso a ejecutar la suerte suprema, pero su reiterado fallo redujo el premio a una ovación con saludos. Otra ovación saludaría Emilio de Justo tras su labor ante el primero de su lote, perteneciente a la divisa salmantina de Puerto de San Lorenzo. Fue este un toro con cierta brusquedad que llegó parado al tercio de muleta con un molesto calamocheo a la mitad de las embestidas. A este burel, lo recibió De Justo con unas garbosas verónicas rodilla en tierra; posteriormente, lo puso en suerte con un airoso galleo por chicuelinas; y anduvo variado en el quite. Ya con la muleta, solo pudo mostrar ganas, firmeza y decisión ante la deslucida embestida del de la divisa charra.

Por su parte, Manuel Jesús “El Cid” dejó escapar un lote de triunfo importante. En primer lugar, sorteó un ejemplar de Puerto de San Lorenzo que manseó durante toda la lidia, pero que llegó a meter la cabeza suavidad. Esas embestidas fueron aprovechadas por el sevillano en el saludo capotero dejando un ramillete de buenas verónicas, sin embargo, con la muleta, el de Salteras no llegó a coger el aire al del Puerto. En segundo lugar, lidió al premiado “Morisco” al que instrumentó una larga y desajustada labor con más bajos que altos en la que solo encontró acoplamiento en dos series con la mano diestra. Y un último lugar, lidió un importante toro de Parladé. Fue este un toro bravo, pronto, con mucha nobleza y fijeza. Tras no poder estirarse con el capote, se fue a los medios para comenzar su trasteo muletero. Desbordado por las embestidas del “parladé”, Manuel Jesús acortó las distancias con lo que ahogó las embestidas del burel lo que hizo que la faena fuese una sucesión de pases y más pases ayunos de argumento. Y es que, “El Cid” hace muchos, pero muchos años que dejó de ser aquel gran torero que deslumbró a los aficionados en el primero lustro del siglo XXI. ¡Quién te ha visto y quién te ve, Manuel Jesús! El público del coso carabanchelero le despidió con una cariñosa ovación en este primer festejo de su temporada de despedida en el que el de Salteras evidenció estar ya retirado de los ruedos.



Con suavidad meció el capote "El Cid" ante el toro del Puerto de San Lorenzo
que abrió el festejo.
Muy firme anduvo Emilio de Justo con el deslucido toro
de Puerto de San Lorenzo que hizo segundo.
Dos series con la mano diestra fueron lo más destacado de la desigual labor de "El Cid"
ante "Morisco", gran toro de Victorino Martín jugado en tercer lugar.
Firmeza y decisión también mostró Emilio de Justo ante el segundo Victorino.
Consiguió arrancar un buen ramillete de naturales de uno en uno.
"El Cid" desaprovechó un buen toro de Parladé.
Buena faena de Emilio de Justo ante un buen toro de Parladé.
Fue premiado con las dos orejas.
"El Cid" fue despedido con una cariñosa ovación a la finalización
de este primer festejo de su temporada de despedida.
Victorino Martín recogió el trofeo al Mejor Toro de este desafío ganadero. 
Trofeo que recayó en "Morisco", número 96 que fue lidiado en tercer lugar.