domingo, 7 de octubre de 2018

LAS VENTAS (MADRID). VIERNES, 5 DE OCTUBRE DE 2018. FERIA DE OTOÑO. CORRIDA DE TOROS



PARA EL OLVIDO


El cuarto festejo de la madrileña Feria de Otoño del presente año no quedará en el recuerdo de los aficionados, primero, por el mal juego del encierro lidiado por el ganadero madrileño Adolfo Martín, y, segundo, porque la terna actuante formada por Alejandro Talavante, Álvaro Lorenzo y Luis David no pudo o no supo sobreponerse a esta situación. Solo los de plata pusieron los únicos detalles dignos de recuerdo.

No respondió a las expectativas creadas el cuarto festejo de abono de la madrileña Feria de Otoño del presente año. No obstante, el caprichoso de la novedosa fórmula creada por el empresario Simón Casas de hacer los carteles a través del bombo quiso emparejar en el mismo a la ganadería de Adolfo Martín con los espadas Alejandro Talavante, única de las actuales figuras que se había apuntado a la feria; Álvaro Lorenzo que venía a intentar hacer la machada de abrir la puerta grande de la monumental madrileña como ya hiciese el Domingo de Resurrección; y el joven Luis David, una de las grandes promesas del escalafón. Tal fue la expectación creada que la afición estuvo a punto de llenar el coso venteño en su totalidad. Pero…

El extremeño Alejandro Talavante se fue a portagayola a recibir a su primero entre la ovación del respetable y… no sé qué más. Álvaro Lorenzo que se lució en los lances capoteros ante el segundo de la tarde se perdió en dos anodinos trasteos. Solo una serie con la mano zurda al final de su primera actuación tuvo cierto interés. Y el mexicano Luis David firmó los mejores momentos con el capote de la tarde en sus dos actuaciones. Sin embargo, vagó sin rumbo en sus dos trasteos muleteros.

Que nadie entienda por las anteriores líneas que la culpa del nefasto resultado de este festejo fue solo de la terna. Ni mucho menos. La ganadería de Adolfo Martín también tiene su parte de culpa y, además, una parte no pequeña. Los albaserradas tuvieron una dispar presentación y, en general, estuvieron faltos de fuerza y raza. Solo el jugado en segundo lugar, ovacionado en el arrastre, correspondió en parte a lo que se espera de esta ganadería El primero resultó incierto y complicado. El tercero fue un auténtico marmolillo. El cuarto no tuvo ni pizca de gracia. El quinto fue un inválido por lo que volvió a los corrales. En su lugar, saltó al ruedo un sobrero de Conde de Mayalde, toro de vastas y feas hechuras que resultó manejable. Y el que cerró plaza fue otro desrazado ejemplar.

Solo las cuadrillas actuantes que rayaron a buen nivel pusieron el dato para el recuerdo. Sergio Aguilar y Alberto Zayas, integrantes de la cuadrilla de Álvaro Lorenzo, saludaron tras el buen tercio de banderillas que protagonizaron ante el segundo de la tarde; Juan José Trujillo, miembro de la cuadrilla de Alejandro Talavante, que recibió una tremenda voltereta mientras lidiaba al toro que abrió plaza, se la jugó banderilleando al cuarto; el ya mencionado Sergio Aguilar lidió sensacionalmente al sobrero; y el picador Héctor Piña, de la cuadrilla de Luis David, fue ovacionado tras picar al sexto. Estas fueron las únicas notas de color en este anodino festejo.


Talavante se fue a portagayola a recibir a su primer oponente, pero...
El saludo capotero y una serie con la zurda fueron lo más destacado
de la actuación de Lorenzo ante el segundo.
Luis David brilló con el capote ante el tercero.
Talavante...
Álvaro Lorenzo no se entendió con el manejable sobrero.
También brilló Luis David con el capote ante el sexto.
Sergio Aguilar se lució banderilleando al segundo. Tuvo que saludar.
También saludó Alberto Zayas por el mismo tercio de banderillas.
Juan José Trujillo, visiblemente mermado de facultades,
arriesgó para parear al cuarto.
Sergio Aguilar destacó en la lidia del quinto.
El picador Héctor Piña fue ovacionado por el tercio de varas del sexto.
Momento del percance de Juan José Trujillo en el primero de la tarde.
Florito y sus cabestros también se lucieron al devolverse el quinto.

sábado, 6 de octubre de 2018

GUADARRAMA (MADRID). DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA EN HONOR A SAN MIGUEL Y SAN FRANCISCO. NOVILLADA CON PICADORES



LA BUENA NOVILLADA DE “MONTEALTO”
POR ENCIMA DE LAS SIETE OREJAS QUE CORTÓ LA TERNA


La ganadería de “Montealto” que lidió un más que interesante encierro fue la auténtica triunfadora del segundo festejo de abono de la localidad madrileña de Guadarrama. Fue este un encierro que, a pesar del triunfalista resultado final, estuvo por encima de la terna que componían los novilleros Rafael González, Cristóbal Reyes y Francisco de Manuel.

Segundo festejo de abono del ciclo de novilladas con picadores que organiza la localidad madrileña de Guadarrama con motivo de sus Fiestas Patronales en honor a San Miguel y San Francisco. Una novillada, a priori, interesante en la que estaban anunciados tres de los novilleros más destacados del escalafón y una ganadería de postín que siempre ha cosechado numerosos triunfos en este tipo de festejo y en esta misma plaza. Los novilleros no eran otros que Rafael González, Cristóbal Reyes y Francisco de Manuel. Y la ganadería no era que la de “Montealto”.

Sin embargo, a pesar del triunfalismo final, el festejo no llegó a responder al interés creado inicialmente. Y en este caso, no fue por culpa del juego de los novillos. Todo lo contrario. La novillada de la divisa madrileña estuvo muy bien presentada y, aunque un poco justa de fuerza, derrochó nobleza y clase a raudales. De hecho, todos los ejemplares fueron ovacionados en el arrastre. Solo el ejemplar corrido en quinto lugar resultó algo complicado, aunque no tanto por mala condición sino porque pareció tener algún problema en la vista. Más bien la culpa habría que buscarla entre la terna actuante que no llegó a estar a la altura de la novillada.

Abrió plaza el toledano Rafael González quien, con su primero, se mostró airoso manejando el percal, tanto en el recibo, como en el quinte. Ya con la muleta, instrumentó un trasteo de muchos pases con ambas manos entre los que destacaron los llevados a cabo con la mano diestra. Unos alardes efectistas y unas manoletinas precedieron a una estocada desprendida que le valieron dos generosas orejas. Con el cuarto, acortaría las distancias ahogando la embestida del noble burel en un largo trasteo de pases y más pases ayunos de contenido. Tras una certera estocada, González volvería a pasear el anillo con un generoso apéndice auricular.

El siguiente en actuar fue el jerezano Cristóbal Reyes quien reaparecía tras el percance sufrido en la vecina localidad de Moralzarzal pocos días atrás. Reyes se fue a portagayola a recibir a su primer oponente. Un recibimiento que fue accidentado pues el de “Montealto” pisó al novillero provocándoles una ostensible cojera. Mermado de facultades, volvió a la cara del astado para completar el saludo capotero que resultaría vibrante. Ya con la muleta, estuvo muy torero en los primeros compases de tanteo lo que hizo concebir esperanzas. Sin embargo, a la hora del toreo fundamental, acortó las distancias y apagó la noble embestida del novillo. A partir de aquí, se sucedieron una amalgama de pases con ambas manos sin ningún argumento. Una estocada defectuosa de la que salió trompicado precedió a un reiterado fallo con el verduguillo por lo que vio silenciada su actuación. Con el quinto, anduvo airoso manejando percal antes de volver a ser volteado sin consecuencias. Tras brindar a su apoderado, se mostró muy precavido ante un novillo que planteó ciertas dificultades, pero que embistió con nobleza las pocas veces en las que Reyes acertó a engancharlo con la muleta. Volvió a ser alcanzado por el novillo, ahora de forma dramática, en el momento de la suerte suprema saliendo despedido contra un burladero. Afortunadamente, todo quedó en un tremendo golpetazo (al menos, de forma aparente) del que se rehízo y volvió enrabietado a la cara del burel donde conseguiría un pequeño ramillete de vibrantes pasajes que le valieron una oreja a pesar del bajonazo recetado.
Y, por su parte, Francisco de Manuel, también haría el paseíllo con los puntos frescos del grave percance sufrido mediado el mes de septiembre en la localidad toledana de Fuensalida y del que reapareció el siguiente día 27 en Algemesí. Este novillero madrileño se mostraría aseado con el capote ante su primer enemigo al que, ya con la franela, instrumentaría un periférico trasteo en el que resaltarían dos templadas series con la mano diestra y otra más con la zurda. Posteriormente, acortaría las distancias con el novillo y decaería la intensidad de la faena. Anduvo eficaz con la espada y sería premiado con benévolas dos orejas. No se llegaría a acoplar con el sexto y su labor resultaría desigual a pesar de lo cual sería premiado con otro benévolo apéndice.

Casi lo más relevante entre los de luces correría a cargo de las cuadrillas: Juan Carlos Rey, de la cuadrilla de Francisco de Manuel, se desmonteró tras el tercio de banderillas del sexto de la tarde. Y Miguel Martín, integrante de las filas de Rafael González, fue ovacionado tras banderillear al cuarto, aunque no llegase a saludar al no percatarse de la ovación su jefe de filas.

Y así transcurrió este festejo que acabó con el mayoral de la ganadería de “Montealto” saludando desde el tercio invitado por los novilleros Rafael González y Francisco de Manuel quienes, acompañados por el citado mayoral, abandonaron a pie el ruedo guadarrameño mientras su compañero de terna, Cristóbal Reyes, permanecía en la enfermería a la que pasó tras la lidia de su segundo ejemplar.


Rafael González firmaría con la mano diestra los mejores compases ante su primer oponente.
Templado y con torería fue el inicio del trasteo de Cristóbal Reyes ante el segundo.
Sin embargo, este prometedor inicio no tuvo continuidad.
Las primeras series de Francisco de Manuel ante el tercero fueron lo más destacado
antes de que acortase las distancias.
Pases y más pases sin nada que decir compusieron el trasteo
de Rafael González ante el cuarto.
Se llegó a gustar con el capote Cristóbal Reyes ante el quinto.
Cristóbal Reyes es atendido tras el dramático percance sufrido.
Desigual resultaría la labor de Francisco de Manuel ante el sexto.
Juan Carlos Rey, de la cuadrilla de Francisco de Manuel, firmaría
un buen tercio de banderillas ante el sexto.
Saludaría moentera en mano.
También destacaría con los palos Miguel Martín en el cuarto de la tarde.

viernes, 5 de octubre de 2018

PEDREZUELA (MADRID). SÁBADO, 29 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FIESTAS PATRONALES EN HONOR A SAN MIGUEL Y AL STMO. CRISTO DE LA MISERICORDIA. NOVILLADA SIN PICADORES



TRIUNFO DE DANIEL PÉREZ Y LA GANADERÍA DE FERNANDO GUZMÁN


El novillero toledano Daniel Pérez, alumno de la Escuela Taurina “José Cubero Yiyo” de la Comunidad de Madrid salió en hombros de la novillada sin picadores celebrada en la plaza de toros de Pedrezuela tras cortar tres orejas al lote de la ganadería santacolomeña de Fernando Guzmán que le tocó en suerte. Una oreja cortaría el novillero venezolano José Pirela, alumno de la colmenareña Escuela Taurina “Miguel Cancela”. Se lidió un buen encierro de ya citada ganadería madrileña de Fernando Guzmán cuyo representante también salió en hombros acompañando al novillero toledano.

La programación taurina organizada por el Consistorio de la localidad madrileña de Pedrezuela con motivo de sus Fiestas Patronales en honor a San Miguel y el Stmo. Cristo de la Misericordia tuvo como plato fuerte una novillada sin picadores celebrada el día del Santo Patrón en la que se anunciaron los novilleros José Pirela y Daniel Pérez, quienes se las vieron ante un encierro de la ganadería madrileña de Fernando Guzmán. Un festejo que resultó entretenido, fundamentalmente, por el juego ofrecido por los novillos santacolomeños de la divisa madrileña y por la actuación del novel toledano Daniel Pérez, alumno de la Escuela Taurina “José Cubero Yiyo” de la Comunidad de Madrid.

Los novillos de Fernando Guzmán estuvieron bien presentados y resultaron encastados y de buen juego. Sobre todo, el corrido en cuarto lugar que debió ser premiado con la vuelta al ruedo póstuma, pero que, sin embargo, obtuvo el premio menor de la ovación en el arrastre. Este ejemplar correspondió en suerte a Daniel Pérez. Se gustó el mentridano manejando el capote en los lances de recibo. Junto al sobresaliente Javier Adán, protagonizó un desigual tercio de banderillas. Ya con la pañosa, anduvo muy firme y torero acariciando la encastada y enclasada embestida del animal con buenos muletazos con ambas manos. Especial belleza tuvieron los naturales que tuvieron gusto y torería. A pesar de una estocada defectuosa que precedió a un certero golpe de verduguillo, Daniel paseó las dos orejas tras el ovacionado arrastre del de Guzmán. Con el primero de su lote, novillo que tuvo un buen pitón izquierdo, no pudo lucirse con el capote. Tras un quite por chicuelinas de su compañero de cartel, interpretó un buen tercio de banderillas también compartido con Adán. Ya con la muleta, volvió a mostrase muy firme en una faena en la que se gustó dibujando naturales de bello trazo. No anduvo fino con los aceros a pesar de lo cual fue premiado con un apéndice.

Por su parte, el venezolano José Pirela, alumno de la Escuela Taurina “Miguel Cancela” de Colmenar Viejo, intentó lucirse con el capote ante el novillo que abrió que plaza antes que este se acalambrase por lo que llegó a protestarse de forma ostensible. De forma acertada, fue mantenido el ruedo y llegó al tercio final con una encastada nobleza, sobre todo, por el pitón izquierdo. Sin embargo, Pirela no pasó de voluntarioso. Incierto en los primeros tercios resultó el tercero. Se aquerenció en tablas de salida. Fue reservón, aunque cuando arrancaba a embestir, lo hacía con ímpetu. Y esperó en banderillas. Sin embargo, se mostró noble por el pitón izquierdo en la muleta. Tardó en verlo en joven novillero venezolano quien anduvo dubitativo. Sólo al final del trasteo, se relajó Pirela y fue entonces cuando consiguió enjaretar un ramillete de pases con la mano izquierda. A pesar de no andar fino con los aceros, fue premiado con una oreja.

Terminó el festejo con la salida en hombros de Daniel Pérez y Fernando Guzmán hijo y con la mirada puesta en el quirófano móvil instalado al lado de la plaza de toros donde se atendía al banderillero Gonzalo Seco, integrante de la cuadrilla del novillero toledano, prendido mientras bregaba al último novillo del festejo tras caer al suelo por un traspié.


Se intentó lucir José Pirela con el capote con el novillo que abrió plaza.
Buen tercio de banderillas interpretó Daniel Pérez en el segundo de la tarde
acompañado por el sobresaliente Javier Adán.
Se gustó por naturales en la faena de muleta.
Unos pases con la zurda en el final del trasteo fueron lo más destacado
de José Pirela ante el tercero.
Buenas series por ambas manos, especialmente con la zurda,
dibujó Pérez ante el novillo que cerró el festejo.
El sobresaliente Javier Adán intervino en quites en los novillos primero y cuarto
y en los tercio de banderillas de los novillos segundo y cuarto.
Un momento del percance del banderillero Gonzalo Seco.
La familia Guzmán observando las evoluciones de sus novillos.

jueves, 4 de octubre de 2018

MORALZARZAL (MADRID). SÁBADO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA. NOVILLADA CON PICADORES


SE ESTRELLARON CONTRA SEIS RISCOS


Los novilleros Adrien Salenc, Pablo Mora y Alejandro Gardel vieron frustradas sus aspiraciones de triunfo en la primera novillada con picadores celebrada en la madrileña localidad de Moralzarzal por la mansedumbre exhibida por los novillos de la divisa salmantina de “El Risco” ante los que se enfrentaron.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, risco, en su segunda acepción, es un peñasco alto y escarpado, difícil y peligroso para andar por él. Y, precisamente, eso es lo que por momentos fue el encierro de la ganadería de “El Risco” lidiado en el segundo festejo de abono de la Feria Taurina de la localidad madrileña de Moralzarzal del presente año. La primera de las tres novilladas con picadores programadas en el ciclo en la que actuaron los novilleros Adrien Salenc, Pablo Mora y Alejandro Gardel quienes vieron frustrado sus aspiraciones de triunfo ante el mal juego de los astados de la divisa salmantina. Y es que el encierro salmantino fue grande, amplio, con hechuras de toro y serio, muy serio por delante, solo el tercero fue algo más terciado, aunque con la misma seriedad de cara. Y resultó manso y descastado, además de justo de fuerza. Con ejemplares sosos que no dijeron nada y otros que llegaron a sembrar la incertidumbre y el peligro entre los de luces.

Abrió plaza Adrien Salenc quien, en primer lugar, sorteó un animal descastado, flojo y soso que no transmitió nada al tendido. El francés anduvo muy templado con él, pero su labor no llegó a calar en los tendidos. Solo algún lance con el capote y el inicio del trasteo muletero encontraron eco en el respetable. Con el manso y desrazado cuarto, poco pudo hacer.

El siguiente en actuar fue el boaleño Pablo Mora, novillero forjado en la extinta escuela taurina moraleña. Mora, en su primera intervención, no llegó a estar a gusto con un animal que pareció dejarse por el pitón derecho, aunque sin mucho celo, y que resultó imposible por el izquierdo. Con el quinto, un novillo manso, aquerenciado e incierto abrevió, aunque pasó un auténtico quinario a la hora de ejecutar la suerte suprema ante las múltiples complicaciones planteadas por el novillo.

Completó la terna Alejandro Gardel quien se las vio con el ejemplar que transmitió más. No fue este un novillo de triunfo, ni mucho menos, pero sí llegó con recorrido y transmisión a la faena de muleta, aunque iba y venía sin ninguna clase. Con él, Gardel se mostró muy animoso en el saludo capotero. Ya con la franela, le faltó compromiso y decisión en un trasteo efectista que basó sobre la mano diestra. Con el sexto, manso ejemplar que sembró el miedo y la desconfianza entre los de luces, solo pudo mostrarse animoso manejando el percal.

Los compases de apertura de faena, además de algunos lances con el capote
fueron lo más destacado de la labor de Adrien Salenc ante el desrazado primero.
Pablo Mora nunca llegó a estar a gusto ante el segundo ejemplar.
Le faltó decisión a Alejandro Gardel ante el tecero,
novillo que se movió, aunque sin clase.
Poco pudo hacer Salenc ante el cuarto.
Mora abrevió ante el manso quinto. Pasó un quinario
a la hora de ejecutar la suerte suprema.
Solo con el capote pudo destacar Garcel ante el mansísimo sexto.

martes, 2 de octubre de 2018

GUADALAJARA. JUEVES, 13 DE SEPTIEMBRE DE 2018. FERIA TAURINA DE LA VIRGEN DE LA ANTIGUA. CORRIDA DE REJONES. HOMENAJE A MANUEL VIDRIÉ



DIEGO VENTURA SALE POR LA PUERTA
EN EL HOMENAJE A MANUEL VIDRIÉ


Diego Ventura salió por la puerta grande del guadalajareño coso de “Las Cruces” tras cortar tres orejas a los astados de Luis Terrón que le tocaron en suerte en la corrida de rejones con la que se inauguraba la Feria Taurina de la Virgen de la Antigua 2018 en el que, además, se rendía homenaje a una de las grandes figuras a caballo de todos los tiempos: el torrelagunense Manuel Vidrié. Completaron el cartel Sergio Galán, quien cortó una oreja y Lea Vicens cuyo casillero quedaría vacío.

Jueves 13 de septiembre de 2018. Día en el que se daba el pistoletazo de salida a la Feria Taurina de Guadalajara en honor a la Virgen de la Antigua. Una jornada vivida con emotividad ya desde el inicio en el coso de “Las Cruces” pues para las once y media de la mañana, se había programado un homenaje para una de las grandes figuras del toreo a caballo de todos los tiempos: el rejoneador torrelagunense Manuel Vidrié. Promovido por la empresa Coso de las Cruces, la Asociación de Amigos de Manuel Vidrié y el Ayuntamiento de Guadalajara, el acto consistió en el descubrimiento de una placa en los bajos del tendido 1 del coso guadalajareño como muestra de reconocimiento y gratitud por la labor del citado torero a caballo en el mundo del rejoneo y por todo lo aportado en esta provincia manchega.

Este homenaje debía extenderse a la corrida de rejones vespertina en la que, tras romperse el paseíllo, los rejoneadores actuantes entregarían una placa a Vidrié, tenido por una de las pieza clave para entender la evolución del toreo a caballo en nuestro país.  Sin embargo, el homenajeado no pudo asistir debido a un inesperado problema de salud. Así, fue Tomás Pezuela, amigo íntimo del torero torrelagunense el encargado de recoger la citada placa.

En este festejo, se anunciaban los rejoneadores Sergio Galán, Diego Ventura y Lea Vicens para lidiar un encierro perteneciente a la ganadería de Luis Terrón. Fue el de la divisa extremeña un encierro de dispar presentación y que, en general, resultó manso, aunque varios de sus ejemplares fuesen manejables.

El triunfador del festejo fue el hispano-luso Diego Ventura quien saldría por la puerta grande del coso guadalajareño tras cortar tres orejas a los ejemplares que conformaron su lote. Trofeos que pudieron haber sido más de no haber fallado con el rejón de muerte. Una oreja cortaría a su primer oponente, burel de manejable condición al que paró de manera excepcional sobre “Campina”. Cambiado el tercio, salió al ruedo uno de los caballos estrellas de la cuadra, “Nazarí”, con el que armó un tremendo alboroto con un templadísimo galope de costado y sobre el que colocó tres banderillas que levantaron al público de sus asientos. Con el público entregado, salió al ruedo “Lío” con el que llegó a intentar el quiebro dos veces, pero el toro no acabó de responder. Aun así, Ventura colocaría dos banderillas más sobre este equino en un momento en el que decayó un tanto la faena. Entonces, apareció en escena “Remate” sobre el que colocó tres banderillas cortas al violín que, junto con las corbetas de adorno, volvieron a levantar al público. Un rejonazo en dos tiempos precedido de un pinchazo no obstaría para que Ventura fuese premiado con un apéndice. Las dos orejas cortaría del quinto, otro manejable ejemplar al que paró sobre “Lambrusco” en un inició que empezó a caldear los tendidos. Dos banderillas sobre “Guadalquivir” dejándose llegar mucho al de Terrón, mantuvieron la intensidad de la faena. Intensidad que subió con “Bronce” con el que también colocó dos banderillas y con el que templó al astado dándole la cara. Para entonces, Ventura ya tenía las orejas cortadas. Espectacular se mostraría con “Quillas” sobre el que colocó una banderilla yendo al toro tras una levada, levada que también repetiría a la salida de la suerte volviendo locos a los espectadores. Tres cortas al violín y dos rosas, una de ellas también al violín sobre “Remate” acabarían de entregar ya al coso guadalajareño. Faena importante la de Ventura que necesitaba un final acorde. Sin embargo, Ventura pinchó una vez con el rejón de muerte antes de colocar un rejonazo que acabó de forma fulminante con el “terrón” y esto, sin duda, privaría al sevillano de la concesión de los máximos trofeos.

Por su parte, el conquense Sergio Galán cortaría una oreja del segundo astado de su lote, un astado manso y aquerenciado con el que Galán tuvo que poner toda la carne en el asador. Lo paró sobre “Artista” con el que colocó dos rejones de castigo. Ya en banderillas, tuvieron mérito los tres rehiletes colocados sobre “Trópico” y dos más a lomos de “Bambino”. Las dos rosas sobre “Óleo” que precedieron al fulminante rejonazo fueron argumento suficiente para que Sergio Galán cobrase la oreja de su oponente. De no ser por el fallo con el rejón de muerte, Galán podría haber cortado otro trofeo del “terrón” que abrió plaza. Fue este un ejemplar manso y deslucido que quiso irse suelto durante toda la lidia y que obligó a Galán a luchar contra la querencia del burel. A este ejemplar, lo recibió a portagayola sobre “Amuleto”. Sobrio, muy dispuesto y luchando contra la huida del cornúpeta, se mostró colocando tres banderillas sobre “Embroque”. Caldeó los tendidos con dos banderillas y las piruetas sobre “Titán”. Y Terminó con tres cortas sobre “Óleo”. Sin embargo, falló reiteradamente con el rejón final y vio reducido su premio a una ovación con saludos.

A Lea Vicens le faltó compromiso con un lote manejable en distinto grado. Es cierto que dio muestras de ser una gran amazona, además de exhibir una exquisita doma de su cuadra. Y, además, se luce en los preliminares. Sin embargo, a la hora de ejecutar las suertes dejó bastante que desear. Lo mismo clavó en cuasi perfecta reunión –las menos veces– que lo hizo a grupa pasada dejando los rejones o banderillas allá donde cayesen.


Azulejo descubierto a Manuel Vidrié en los bajos del tendido 1
de la plaza de toros "Las Cruces" de Guadalajara.
Foto: Peña Taurina "Manuel Vidrié" de Torrelaguna.
Momento del homenaje al caballero torrelagunense flanqueado
por los rejoneadores Diego Ventura y Sergio Galán.
Foto: Peña Taurina "Manuel Vidrié" de Torrelaguna.
El homenajeado acompañado por algunos miembros de la Peña Taurina "Manuel Vidrié"
de Torrelaguna, encabezados por su presidente Ramón Rodríguez,
y el Alcalde de la citada localidad madrileña Óscar Jiménez.
Foto: Peña Taurina "Manuel Vidrié" de Torrelaguna.

Momento en el que el que Sergio Galán, Diego Ventura y Lea Vicens
hacen entrega de la placa conmemorativa del homenaje
a los familiares y amigos de Manuel Vidrié.
Sergio Galán puso todo de su parte ante el primero.
Diego Ventura formó un auténtico alboroto con "Nazarí" ante el segundo.
Poco ajustada fue la labor de Lea Vicens ante el tercero.
Igual de pundonoroso que en su primero anduvo Sergio Galán ante el cuarto.
Importantísima fue la actuación de Diego Ventura ante el quinto.
En la imagen le vemos montando a "Bronce".
Muy despegada, por momentos, fue la labor de Lea Vicens ante el que cerró plaza.